Viernes 30 de julio, 2021

SOCIEDAD | 11-01-2021 18:38

Coronavirus: ¿cuál es la eficacia de aplicar una sola dosis de la vacuna?

El virólogo Mario Lozada analiza qué se debe tener en cuenta a la hora de evaluar esta estrategia sanitaria. Qué dicen desde el ministerio de Salud de Nación.

El martes 5 fue la primera vez que en el ministerio de Salud de la Nación se habló por primera vez de que la Sputnik V podría tener efectos positivos solo con la aplicación de la primera dosis. Los nuevos avances científicos sobre las vacunas, la demanda salvaje de producción y los nuevos brotes de coronavirus en el mundo empujaron al Instituto Gamaleya -y a los otros desarrolladores de vacunas que trabajan con dosis dobles- a realizar estudios en este sentido. Desde la cartera sanitaria subrayan que “todavía no es una decisión tomada” y afirman que no se confirmó ningún cambio en la campaña de vacunación, pero sí reconocen que el tema está sobre la mesa

La noticia generó confusión: ¿Por qué los laboratorios cambiarían, en pleno desarrollo de sus vacunas, los protocolos de aplicación?, ¿se mantiene la eficacia?, ¿es lo mismo aplicar la segunda dosis que la primera?, ¿hay riesgos?, ¿la segunda no hace falta? 

En dosis

Mario Lozano, virólogo del Conicet y especialista en el tema, explicó a NOTICIAS los pro y los contra de esta eventual estrategia sanitaria. “En estos análisis siempre tenés algo que perder y algo que ganar. Si se confirma, con los estudios que se están realizando ahora, que una dosis de la vacuna da un alto nivel de protección, aunque no el 90% que se adquiere con la aplicación completa, es cierto que se pierde algo de eficacia. Pero también tenés que observar qué riesgos estás corriendo. Si no tenés circulación viral, quizás te conviene seguir el protocolo original. Pero si tenés un rebrote o si los números se mantienen tan inesperadamente elevados como ahora, va a crecer la mortalidad acompañando a la multiplicación de casos. Ahí quizás sí te convendría tener más vacunados con la primera”. 

Hasta el momento, la Sputnik V (la única que está en Argentina) debía aplicarse en dos partes y la segunda dosis debía administrarse 21 días después de la primera. Ese era el protocolo original. Desde el ministerio de Salud afirmaron que en los últimos días, el Instituto Gamaleya informó que “hay estudios -que todavía no fueron publicados- que demostraron que con la primera dosis se alcanza un 75% de inmunidad y que la segunda sería una especie de complemento para llegar a niveles más altos”. Además, los científicos rusos manifestaron ahora que la segunda dosis se puede aplicar en un plazo de 60 días a partir del día 21 de aplicación. 

Con esta información, "se podría aprovechar al máximo la ventana entre la primera y la segunda”, agregan desde el ministerio. El plan argentino, por ahora, no sufrió modificaciones. Por contrato, nuestro país enviaría un vuelo el 14 de enero a Rusia a buscar las 300 mil segundas dosis que completarán la primera tanda de vacunación y, en las próximas semanas, el país de Vládimir Putin enviaría otras 5 millones de dosis (4 millones de primeras dosis y 1 millón de segundas). 

Desde el ministerio descartan que estas cifras estén relacionadas con la intención de aplicar solo la primera dosis sino que tienen que ver con el cronograma pensado a futuro. "Es por lógica: primero tenés que vacunar con las primeras. Pero no es porque no se vayan a aplicar las segundas dosis", agregan voceros. 

Cómo funciona la Sputnik V

No todas las vacunas que utilizan doble dosis fueron desarrolladas con la misma tecnología y, por lo tanto, la idea de que que la aplicación de la primera sea lo suficientemente eficaz o no, no es igual en todos los casos. 

En términos generales, en todos estos desarrollos, las dos dosis de las vacunas tienen el componente del coronavirus (la proteína “ACE2”) pero no todas “llevan” ese componente de la misma forma. En el caso de las vacunas de Jansen, de Oxford y Astrazeneca y de Cansino, la proteína es llevada dentro de un casquete que provee otro adenavirus (un virus que produce un resfrío). Sin embargo, la Sputnik V usa un casquete diferente en cada dosis. Esta distinción fue uno de los disparadores del nuevo debate sobre las vacunas y las dosis. 

Las que utilizan la misma composición en la primera y en la segunda dosis, suelen tener un problema: una vez que te inyectaste la primera, tu cuerpo genera anticuerpos contra el componente de coronavirus que lleva esa vacuna, pero también anticuerpos contra el casquete del adenovirus, del portador. Entonces, cuando te administran la segunda dosis, ya tenés inmunidad. Es es posible que tu sistema inmune bloquee la segunda dosis antes de que haga efecto”, explica Lozano y agrega: “Los rusos, que son los que más experiencia tienen en esto, hicieron otro diseño con dos casquetes diferentes”. 

El experto utiliza el ejemplo del error en los ensayos de la vacuna de Oxford para explicar qué significa esto: “En ese ensayo clínico, un grupo de voluntarios no recibió la primera dosis completa sino la mitad. Fue una falla. Todos los voluntarios luego recibieron la segunda dosis completa. Los resultados demostraron que el grupo con el que se habían equivocado había obtenido mayor protección. Los voluntarios que recibieron las dosis completas, tuvieron un 60% de protección y los que recibieron la mitad de la primera llegaron al 90%. La explicación es que en el grupo donde no hubo errores, el sistema inmune bloqueó el casquete viral porque usaban la misma composición en ambas dosis. Por esta razón, Oxford firmó un acuerdo con el Instituto Gamaleya para iniciar un trabajo conjunto y se prevé que en esa vacuna, la primera dosis se dará con la composición de Oxford y la segunda con la de Sputnik. De eso también hay un ensayo en marcha”, afirmó el virólogo. 

Estos avances científicos se conocen en medio de una carrera contrarreloj y las vacunas comenzaron a aplicarse aún con estudios en marcha. De ahí la aparición de una noticia diferente cada semana. Para saber si efectivamente la metodología de los diferentes casquetes sirve para que la primera dosis genere una protección suficiente, es necesario que avancen los ensayos que se están realizando por estos días. Según Lozano “hay resultados preliminares que todavía no se podrían tomar, pero que son buenos. El Instituto Gamaleya lanzó la semana pasada otro ensayo clínico para probar esto”. 

Para Lozano, de confirmarse los resultados, si el Gobierno argentino se enfocara en conseguir más cantidad de primeras dosis en un contexto de rebrote, no sería una alternativa descabellada. La ecuación sería que más cantidad de personas vacunadas con un 75% de protección es mejor que menos personas con un 90% de protección.

Sputnik light

La posibilidad de que la primera dosis de la Sputnik V tenga un alto porcentaje de efectividad no significa que las personas que la recibieron no vayan a aplicarse la segunda dosis sino solo que se podría extender el tiempo entre una y otra. Sin embargo, estos estudios sirvieron para que el Instituto Gamaleya empezara a trabajar en otro desarrollo, la Sputnik Light, que sí estaría compuesta de una sola dosis. El ministerio de Salud de Rusia aprobó hoy el inicio de los ensayos clínicos de este producto. 

“Es un tema en el que están trabajando los científicos rusos, pero no cambia lo que se contrató con la Argentina”, repiten al respecto desde el ministerio de Salud argentino.

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Giselle Leclercq

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