SOCIEDAD | 06-03-2020 17:28

Exclusivo: qué dicen las cuatro pericias psiquiátricas que le hicieron a Tablado en la cárcel

Hasta ahora se conocían solo dos, pero en su legajo hay más. De rasgos psicopáticos a declarar que se formó en violencia de género.

Después de veintitrés años, nueve meses y un día en prisión, Fabián Tablado recuperó la libertad. La salida del asesino de Carolina Aló en 1996, a quien mató de 113 puñalada, generó todo tipo de preguntas: ¿cómo piensa un hombre que, a los 20 años, asesinó de forma salvaje a su novia de 17?, ¿de qué manera se puede relacionar con las mujeres alguien que amenazó a todas sus parejas?, ¿en qué ocupó el tiempo detrás de las rejas?

NOTICIAS accedió, de forma exclusiva, a las últimas cuatro pericias psicológicas que le realizó la Justicia a Tablado. Corresponden a abril de 2018, a diciembre de 2018, a noviembre de 2019 y a febrero de 2020. Ninguno de estos estudios era vinculante y su libertad era inminente por el simple hecho de que estaba agotada su condena. Si bien la pena original terminaba a fines de 2022, gracias al beneficio de la derogada ley del “2x1”, a los cursos que tomó en prisión como “estímulo educativo” y a una conducta que año a año el Servicio Penitenciario calificó con un 10, consiguió que su pena se redujera poco más de dos años.

La acumulación de las pericias, de todas formas, fue fundamental para que el juez de Ejecución Penal N°1 de San Isidro, Alejandro David, y el fiscal del mismo fuero, Rodrigo Caro, ordenaran evaluar si el hombre estaba en condiciones de acercarse a sus hijas de 11 años. La respuesta de los profesionales fue negativa y se impuso una perimetral para proteger a su ex esposa y a las menores. Y se le puso una tobillera electrónica.

El recorrido por los estudios psicológicos demuestra que Tablado razona y discierne con claridad, es decir que es consciente de sus actos, pero la impulsividad y la baja tolerancia a la frustración son elementos que describen la estructura de su personalidad. Salvo en el 2019, cuando fue ingresado en el Programa de Pre Egreso antes de recuperar la libertad, todas las evaluaciones que se le hicieron arrojaron conclusiones desfavorables sobre su carácter.

Pericia 1. En las entrevistas de abril de 2018, Tablado recordó su infancia en Tigre junto a sus padres y contó: “Mi papá discutía mucho con mi mamá, muy machista, ella es más tranquila pero lo enfrenta”. En el repaso de sus primeros años, negó que hubiera violencia física aunque sí verbal.

En ese estudio, reconoció que en la adolescencia consumió marihuana y cocaína y contó que, a los 17, concurrió a una comunidad católica durante un mes para dejar las drogas. Sin embargo, dijo haber tenido una recaída tiempo antes de asesinar a Aló: “El día que me enteré que Carolina se había hecho un aborto volví a tomar cocaína y la noche del hecho también”.

Las conclusiones de aquel informe fueron lapidarias: “El interno se presenta a la entrevista evidenciando a llevar el diálogo, queriendo devolver al entrevistador una agradable imagen de sí, ofreciendo un discurso ordenado aunque evasivo y desafectivizado”. Y agregaron: “En relación al delito, ofrece un argumento armado, desafectivizado observándose impulsividad y una estructura yoica deficitaria. Aparece la justificación como mecanismo operante y la proyección como un modo de responsabilizar en el otro su actuar desajustado. No se observa angustia ni posicionamiento subjetivo”.

Pericia 2. En diciembre de ese mismo año Tablado volvió a ser entrevistado por los psicólogos judiciales a fin de “evaluar la necesidad de realización de algún tratamiento psicoterapéutico”.

A la hora de hablar de Carolina, dijo que “tenían una relación simbiótica y sumamente dependiente siendo muy jóvenes donde los celos, supuestas infidelidades y otras situaciones de stress y conflicto que fueron los detonantes de los sucesos”. Además, los profesionales le preguntaron sobre la relación con la madre de sus hijas: “Refiere que desde su última causa de amenazas que le hiciera en 2012, no ha vuelto a tener contacto con ella, enmarca dicho comportamiento en sus dificultades para poder aceptar la disolución de la pareja".

Según contó Tablado a los profesionales, esa separación lo llevó a consultar a un psiquiatra y a iniciar un tratamiento con psicofármacos, que terminó abandonando por voluntad propia. Además, contó que había hecho psicoterapia.

Las conclusiones de este informe tampoco fueron positivas: “Elige cuidadosamente qué es lo que va a decir y lo que prefiere no revelar acomodando su discurso a lo que él considera como correcto, posicionándose en el lugar de víctima con el objetivo de generar simpatía y empatía”.

Además, se aseguró que Tablado “posee características de una personalidad narcisista con rasgos psicopáticos y dependientes” y se incluyó: “Se trata de una personalidad con una lógica egocéntrica, ya que en las distintas pruebas se registran indicadores de un excesivo centramiento en sí mismo, por lo que muchas veces tiende a proyectar sus sentimientos y fantasías transformando la realidad de acuerdo a sus necesidades”.

Pericia 3. Sin embargo, en un estudio que se realizó en 2019, Tablado parece una persona completamente diferente. Después de volver una vez más sobre su infancia, contó “haber realizado tres tratamientos psicológicos en las diferentes unidades donde estuvo detenido -Florencio Varela, Magdalena y Baradero-. Menciona que los mismos le han ayudado a comprender la dimensión de su accionar, a responsabilizarse y no justificar su accionar, hacer una autocrítica y formarse en igualdad de derechos y violencia de género ya que considera que su delito fue un femicidio, que además ha logrado retomar el diálogo de forma adecuada con la madre de sus hijas”, sostiene la pericia.

Los psicólogos que lo entrevistaron afirmaron, además, que su discurso “nos permite ver una posible autocrítica y arrepentimiento, menciona no sentirse feliz de lo que hizo, no compartir la violencia e intenta no justificar su accionar, si bien en su relato describe los acontecimientos previos a su reacción”.

Pericia 4. Sin embargo, a pesar de lo positivo que marcó el estudio de 2019, la Justicia pidió un nuevo peritaje días antes de que Tablado consiguiera la libertad para poder determinar hasta dónde estaba en condiciones de cumplir su rol como padre. El último informe llegó a la conclusión de que “respecto del ejercicio de la responsabilidad parental, consideramos que tal evaluación es de una complejidad que excede la perspectiva psiquiátrica aislada, requiriéndose una determinación desde una perspectiva interdisciplinaria amplia. No obstante desde nuestra experiencia consideramos que al momento actual no cuenta con los recursos yoicos necesarios”.

El estudio concluyó que la “peligrosidad” de Tablado está ligada a “la impulsividad y a la baja tolerancia a la frustración”: “Dadas las características egosintónicas de su estructura psíquica, el pronóstico acerca de potenciales cambios es de carácter reservado”, sostuvieron.

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Giselle Leclercq

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