Lunes 28 de septiembre, 2020

SOCIEDAD | 13-09-2020 00:55

Coronavirus en tv: infectólogos en baja

Por qué disminuyó su protagonismo en los medios y los anuncios del Gobierno. Saturación y nuevos voceros de la cuarentena.

Con la misma velocidad con la que el coronavirus llegó a la Argentina y empezó a propagarse, la rutina diaria de los infectólogos que aconsejan a Alberto Fernández cambió drásticamente. 

De un día para el otro, en marzo, no solo se ocuparon de estudiar sobre el nuevo virus y encauzar el desarrollo de la pandemia sino que también empezaron a contestar consultas sin horario y a participar en los medios masivos y en anuncios oficiales. 

Así, figuras como Eduardo López, Tomás Orduna y Pedro Cahn, que son parte del Comité de Expertos (COE) que asesora al gobierno, fueron de las caras más vistas en los últimos meses. 

La intensidad de ese primer momento, que los convirtió en panelistas obligados en los programas de televisión y protagonistas en comunicaciones oficiales, fue disminuyendo, corriéndolos hoy del centro de la escena pública. 

Al desgaste personal por llevar una agenda 24x7 se le sumó una menor demanda de información enfocada solo en el coronavirus y la aparición de otros actores que empezaron a tomar relevancia en la pandemia, como los terapistas.

Pero también, las estrategias de comunicación oficiales que necesitaban de los infectólogos para generar validez y confianza cambiaron. Cada vez más, Alberto Fernández fue necesitando despegarse de lo sanitarista para construir una imagen que lo presentara como algo más que “el presidente de la pandemia”.  

Agotamiento

Después de seis meses conviviendo con el coronavirus, la sociedad se fue acostumbrando a las variables que definieron la situación epidemiológica y las extensiones de la cuarentena. A diferencia de la primera etapa, bajó la demanda de información para entender qué pasaba con el virus. 

“El Comité tiene menos presencia en los medios en parte porque han aparecido otros colegas que dan sus opiniones y también porque a medida que se va aprendiendo en la pandemia y los datos se repiten, la opinión de expertos para clarificar o informar es menos necesaria”, explica Eduardo López a NOTICIAS.

En esa línea, reconoce que incluso dejaron de ser invitados permanentes en la Quinta de Olivos, aunque siguen conectados y el COE tiene sus reuniones virtuales rutinarias, que se extienden alrededor de 3 y 4 horas. 

“Al principio estábamos en las conferencias oficiales porque era necesario informar y formar. En la medida que ya no es tan necesario, incluso disminuyó la presencia de nosotros en Olivos. Antes iba todo el Comité y ahora van cuatro o cinco personas, y en la última no fue nadie”, agrega López. 

El nuevo panorama es consecuencia también de las complicaciones sanitarias que exigen la participación de otros especialistas que se vuelven ahora protagonistas.

“En algún momento el éxito de la cuarentena nos puso en algún lugar un poco más exitista, sin quererlo, pero a partir de fines de julio esto fue cambiando fuertemente y la presencia de los infectólogos bajó. Es importante que otros actores puedan dar su mirada de la realidad que se vive de en los centros asistenciales”, señala a NOTICIAS Tomás Orduna.

En ese sentido, entiende que es bueno que pacientes recuperados, médicos terapistas, profesionales que se ocupan de las pruebas PCR y personas que perdieron familiares ocupen el espacio que durante varios meses ellos tuvieron para mostrar, en primera persona, la realidad que intentaron transmitir a nivel científico. 

Estrategias

El rol que juegan los infectólogos en la comunicación fue cambiando. Al principio, podían dar validez y confianza, sin embargo, con el paso del tiempo eso se empezó a perder. De hecho, hubo críticas al lugar que ocupaban y se instaló la idea de que había una “dictadura de los infectólogos”.

Adriana Amado, analista de medios, explica: “Se hizo un uso estratégico de los infectólogos como un recurso de validar decisiones que en el miedo nadie se animó a cuestionar, entonces le daban como un segundo respaldo a las decisiones del oficialismo. Se mostró enseguida que ese recurso no era ni tan efectivo ni había sido la conformación del equipo adecuado, porque lo que vemos en otros países es que los equipos asesores son multidisciplinarios”. 

Después de que Ginés González García aclarara que no había una “dictadura de los infectólogos”, Alberto Fernández empezó a despegarse de la gestión netamente sanitarista, y a mostrar una agenda más allá de la pandemia enfocada en la economía.

“Hubo mucha ocupación de parte del Presidente con respecto a darle tiempo a la pandemia y a cómo capitanear esto. Y por ahí no necesariamente tenemos que estar cada quince días el grupo del COE cuando están el ministro y la viceministra de Salud que pueden llevar lo que nosotros discutimos y sacamos como consenso”, señala Orduna. 

Así, en paralelo a la menor presencia de los infectólogos-asesores en los medios, también se redujo su participación a nivel oficial. 

A contraposición de cómo se diagramaron las cosas en un principio, López concluye: “Me parece correcto que el Comité de Expertos no tenga que estar apareciendo en las fotos de funcionarios públicos o políticos. Me parece que las decisiones políticas tienen que estar en la esfera política”. 

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Delfina Tremouilleres

Delfina Tremouilleres

Periodista de Información General.

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