Domingo 25 de septiembre, 2022

SOCIEDAD | 13-09-2022 15:05

La “ley seca”: cuando Estados Unidos no podía tomar alcohol

La discusión de hace días por la “Ley de Alcohol Cero” abrió el debate sobre las regulaciones al consumo. ¿Son reglamentaciones distintas? El recuerdo de la ley que hizo famoso a Al Capone.

#AlcoholCero fue tendencia en Twitter debido al proyecto de ley que busca prohibir el consumo de alcohol en personas que manejen vehículos. La Cámara de Diputados retomó el debate por su sanción, y tendría dictamen a fines de este mes. "Sabemos de la preocupación de algunos empresarios ya que creen que la incitativa los perjudica. Pero no cedan ante estas presiones ya que no es 'una ley seca'", decía una carta de familiares de víctimas de accidentes viales a causa del consumo de alcohol. De sancionarse, esta ley sólo prohibiría el consumo de alcohol en quienes vayan a conducir vehículos, es decir que no se trata de una prohibición total del consumo de alcohol. Pero el comentario recuerda a la ley que rigió en Estados Unidos entre el 17 de enero de 1920 y el 6 de diciembre de 1933 y que prohibía la fabricación, importación, exportación, venta y transporte de alcohol.

La iniciativa comenzó entre finales del siglo XIX y principios del XX, cuando el consumo de alcohol en Estados Unidos creció drásticamente. Muchas mujeres comenzaron a protestar porque sus maridos volvían borrachos a sus casas, las golpeaban y dilapidaban el dinero del hogar en comprar alcohol. Las denuncias fueron recopiladas por el Movimiento por la Templanza, un colectivo social que promovía la mesura en la ingesta de alcohol y comida. El conflicto recrudeció a partir de que los lideres religiosos vinculados al movimiento, que cada vez adquirían más popularidad, iban chocando con las nuevas olas de inmigrantes que llegaban a Estados Unidos y que no compartían sus apreciaciones sobre la restricción al consumo de alcohol. Luego de la presión ejercida cada vez más por el Movimiento, se sancionó la Ley Volstead, que implementaba la prohibición dictaminada por la Enmienda XVIII de la Constitución de los Estados Unidos. 

Al Capone Elliot Ness
El Agente Elliot Ness (izquierda) encarnó la prohibición de la ley y fue el gran enemigo del gángster Al Capone (derecha).

La prohibición funcionó para bajar el consumo, pero tuvo efectos secundarios que terminaron por retirar el apoyo que tuvo en un primer momento: el hecho de que la producción y venta de alcohol estuvieran prohibidos generó un mercado negro que no tardó en atraer tanto al crimen organizado (gángsters como Al Capone) como a toda una red de tabernas y garitos clandestinos (los llamados “speakeasy”, que se traduce como “hablar bajito”). Esta nueva red de crimen se diseminó por todo el país e implicó tanto a la mafia como a funcionarios y hasta miembros de la policía.

Finalmente, en 1933, la ley había perdido todo apoyo de la opinión pública. El 21 de marzo de ese año, el presidente Franklin Roosvelt firmó la derogación de la Ley Volstead derogando así la enmienda Enmienda XVIII, la cual es la única enmienda de la Constitución de Estados Unidos que ha sido derogada en la historia. 

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