El imputado por el doble femicidio de su ex pareja y de la madre de ella, Pablo Agustín Laurta, quedó nuevamente en el centro de la escena judicial tras la formalización de una nueva acusación: tenencia de material de abuso sexual infantil en su teléfono celular, hallado durante las pericias a los dispositivos secuestrados tras su detención.
Laurta, de 42 años y de nacionalidad uruguaya, fue detenido tras los homicidios ocurridos en Córdoba. Junto con la causa por los asesinatos, la Justicia detectó en su teléfono archivos con contenido sexual explícito protagonizado por menores de edad, lo que motivó su imputación por un delito adicional vinculado a la tenencia de material de abuso sexual infantil. La formalización de esta acusación fue concretada por el fiscal a cargo de la investigación, que consideró que los archivos hallados configuraban ese tipo penal según la normativa vigente.
El caso de Laurta ya había generado fuerte repercusión por los crímenes que se le atribuyen: el asesinato de su ex pareja, Luna Giardina, y de la madre de ella, Mariel Zamudio, ocurridos en Córdoba en octubre de 2025. Tras los hechos fue detenido en Gualeguaychú (Entre Ríos) mientras intentaba salir del país con su hijo menor, quien fue entregado al sistema de protección de la infancia.
Vínculos e identidades públicas
Más allá de su situación judicial, la figura de Laurta había adquirido atención pública por sus contactos y recorridos en espacios intelectuales y de debate ligados a sectores del pensamiento libertario y de crítica a las políticas de género. Según la cobertura periodística, mantenía relaciones de intercambio y participación en círculos compartidos con algunos referentes del ámbito de las ideas asociadas a estas corrientes, algo que fue observado por los medios al reconstruir su perfil previo a los hechos que le valieron la detención.

En particular, su cercanía a figuras y espacios frecuentados por sectores vinculados al libertarismo y a debates culturales —incluyendo lazos de participación en actividades y encuentros con nombres conocidos de ese ámbito— fue parte del contexto de análisis que distintos medios realizaron para comprender su biografía pública.
Si bien la atención mediática se centró en esos vínculos, no se consignó que exista una relación formal o institucional entre Laurta y los intelectuales mencionados en la cobertura, ni que estos hayan participado en los hechos que se investigan. Lo que trascendió fue la mención de su presencia en eventos y espacios compartidos en el pasado.

La causa por tenencia de material de abuso
La acusación por tenencia de material sexual infantil se suma a las causas que ya enfrenta Laurta por homicidio calificado y otros delitos graves. El expediente se encuentra en etapa procesal, con medidas de prueba en curso y el imputado alojado bajo detención preventiva en función de las causas activas en su contra.
Los elementos hallados en sus dispositivos electrónicos son parte esencial de la investigación, y la fiscalía los consideró suficientes para formalizar la imputación por este delito adicional. La causa sigue abierta mientras la Justicia evalúa las pruebas y define próximos pasos procesales.


















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