MUNDO | 22-11-2023 07:45

Educación y vouchers: el modelo sueco en crisis

El sistema escolar del país nórdico ha sido puesto como ejemplo. Sin embargo, la caída en los estándares educativos generó un replanteo.

Suecia ha declarado el “fracaso del sistema” para sus escuelas gratuitas, y promete la mayor reestructuración en 30 años, cuestionando un modelo en el que empresas con fines de lucro administran la educación estatal. Los friskolor de Suecia –escuelas privadas financiadas con dinero público– han atraído el reconocimiento internacional, incluso de Gran Bretaña, que los utilizó como modelo para cientos de nuevas escuelas gratuitas británicas abiertas bajo el gobierno de David Cameron.

Pero en los últimos años, la caída en los estándares educativos suecos, y una creciente desigualdad y un creciente descontento entre profesores y padres, han ayudado a impulsar el cambio. Un informe del mayor sindicato de docentes de Suecia, Sveriges Lärare, advirtió en junio sobre las consecuencias negativas de haberse convertido en uno de los sistemas escolares más mercantilizados del mundo: la visión de los alumnos y estudiantes como clientes, y una falta de recursos que genera una mayor insatisfacción.

El sindicato exigió la eliminación gradual de las escuelas mercantilizadas y con fines de lucro y, mientras tanto, que reinvirtieran todos los beneficios en sus negocios. "Las sociedades anónimas no son una forma sostenible a largo plazo de operación para llevar a cabo actividades escolares", afirmó.

Escuelas en Suecia

Ahora Lotta Edholm, una liberal que fue nombrada ministra de Educación el año pasado durante la formación de la coalición minoritaria sueca dirigida por el Partido Moderado, ha iniciado una investigación sobre el tema que, según apunta, apoyaría sus planes de reforma.
"No será posible en el sistema reformado obtener ganancias a expensas de una buena educación", dijo Edholm a The Guardian.
La ministra confió que planeaba “limitar severamente” la capacidad de las escuelas de retirar ganancias e introducir multas para las escuelas gratuitas que no cumplieran. “No puede ser que el estado invierta mucho dinero para que puedas mejorar tu negocio y al mismo tiempo una parte de ese dinero te llegue como ganancias. A eso le pondremos fin”, afirmó.

Friskolor

Los mayores beneficios los obtuvieron las escuelas secundarias superiores, conocidas en Suecia como gymnasieskola. “Allí ha sido más fácil obtener ganancias teniendo mala calidad”, agregó Edholm. Hay miles de friskolor –traducido como “escuelas independientes” pero conocidas como “escuelas libres”– en toda Suecia, pero con una proporción mayor en las ciudades. 

Alrededor del 15% de todos los alumnos de primaria (de 6 a 16 años) y el 30% de todos los alumnos de secundaria superior (de 16 a 19 años) van a una escuela gratuita. El resto están inscriptos en el modelo mixto. Edholm reconoció que no podía decir cuántas escuelas estaban experimentando estos problemas, pero aseguró que el problema radicaba en el sistema mismo. "No es sólo un problema de varias escuelas, sino que se convierte en una falla del sistema en todo".

Escuelas en Suecia

También prometió endurecer los controles sobre la influencia religiosa en la enseñanza en las escuelas de ese tipo, y fortalecer las reglas sobre la propiedad de las escuelas, citando un informe del gobierno que advertía que las escuelas gratuitas podrían ser explotadas por propietarios suecos y extranjeros que quisieran influir en la sociedad.

Edholm también acusó a algunas escuelas gratuitas de retocar las calificaciones, ya que ello les significaba mejores puntuaciones y bonos, creando un desequilibrio en todo el sistema. “Es injusto y además lleva a los estudiantes a pensar que tienen muchos más conocimientos de los que realmente tienen”, refrendó la ministra. 

Perfil

Antes de unirse al gobierno de Ulf Kristersson, Edholm formó justamente parte de la junta directiva del grupo de educación gratuita Tellusgruppen. Cuando fue nombrada ministra de Educación, el valor de las acciones del grupo aumentó, pero Edholm vendió sus acciones y dejó la junta, asegurando que estaba dispuesta a una reforma profunda del sistema más allá de su filiación. Y las escuelas de Suecia enfrentan además importantes desafíos de seguridad y criminalidad mientras el país lidia con una crisis nacional de delitos con armas de fuego, que involucra a niños cada vez más pequeños.

Escuelas en Suecia

"Toda la sociedad está ahora en el proceso de cambiar su relación con la amenaza terrorista pero también con el crimen de las pandillas, lo que realmente está afectando a las escuelas suecas", dijo Edholm. “Estas pandillas reclutan niños. ¿Y dónde están los niños? En el colegio”, agregó la ministra, que también quiere reducir el tiempo frente a la pantalla en las escuelas y aumentar la cantidad de libros físicos en las aulas, ofreciendo subvenciones estatales incentivadoras para un libro de cada materia para cada estudiante.

Basándose en investigaciones científicas, agregó que era “extremadamente cuestionable” que cualquier preescolar tuviera iPads, y que era “un problema de salud pública”. Su legado, espera, será introducir más “paz y tranquilidad” en las escuelas con menos problemas, violencia e intimidación, además de mejorar el conocimiento de los niños.

También quiere que más jóvenes se dediquen a la ingeniería. “A menudo digo que Suecia se basa en tres cosas: bosques, hierro e ingeniería. Eso es lo que ha construido Suecia. Y estamos en el proceso de perder la parte de ingeniero”. “Lo que hace que el sistema escolar sueco sea excepcional es que cualquier niño puede elegir una escuela sin que le cueste nada. Es importante aferrarse a eso y hacer correcciones”, concluyó

Galería de imágenes

En esta Nota

Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

Comentarios