Jueves 29 de septiembre, 2022

MUNDO | 09-09-2022 12:00

Meghan Markle: "se necesita mucho esfuerzo para perdonar"

La ex princesa de Sussex cuenta los pormenores de su interna con la reina y Carlos, mientras recauda millones por acuerdos con Spotify y Netflix.

El viaje de Meghan Markle pasó de cuento de princesa a thriller político. Lejos quedó su boda de 2018, tras las internas palaciegas con la institución de 1200 años de antigüedad a la que ella llama "la firma", como si fuese el oscuro bufete de abogados de la película de Tom Cruise. 

Tras alejarse de la corona británica casi de forma clandestina con el apoyo de una red de amigos ricos y poderosos que los acogieron en Vancouver para unas vacaciones de seis semanas, el duque y la duquesa de Sussex, Harry y Meghan, hicieron un anuncio que resultó permanente.

Dejaron sus roles como miembros principales de la familia real con una publicación de Instagram. El "Megxit", como los titularon los periódicos británicos, y que Harry declaró misógino, definió que la pareja ya no haría apariciones en nombre de la reina, ya no se les permitiría usar la designación de Su Alteza Real, y ganarían su propio dinero (aunque el príncipe Carlos proporcionó alguna ayuda financiera durante el primer año).

Se quedaron sin fondos públicos para financiar su costoso estilo de vida. Pero el cineasta Tyler Perry le ofreció una de sus casas en Beverly Hills, que se convirtió en el hogar en el que Meghan y Harry recibieron a su vecina y colaboradora Oprah Winfrey, en una entrevista que atrajo a 17 millones de espectadores.

Meghan Markle en The Cut.

En el transcurso del especial de 85 minutos, Meghan soltó varias bombas: que Carlos que no atendía las llamadas telefónicas de Harry; que el palacio se enojaba por lo oscura que sería la piel de Archie (el hijo de la pareja); que Kate Middleton la hizo llorar...

La entrevista Winfrey les abrió una serie de negocios en los que encontraron millones por contar su intimidad, y con lo recaudado, la pareja compró una mansión en las afueras de Los Ángeles. La casa evoca una villa toscana clásica, un viñedo de Napa y un club de campo de Beverly Hills, decorado con tonos costeros cuidadosos y considerados para un aire informal: el equivalente hogareño de los multimillonarios vistiendo jeans.

“Estábamos buscando en esta área”, contó Meghan a la revista The Cut. Se refiere a Montecito, la elegante aldea junto a la playa al norte de Los Ángeles, “y esta casa seguía apareciendo en línea en las búsquedas”. “No teníamos trabajo, así que simplemente no íbamos a venir a ver esta casa. No fue posible. Es como cuando era más joven y miras vidrieras y mirar las cosas que no puedes pagar".

Pero el dinero apareció: un acuerdo con Spotify por 25 millones de dólares y un otro con Netflix por 100 millones más. Finalmente compraron la casa por $ 14,65 millones. “Hicimos todo lo que pudimos para conseguir esta casa”. Y aunque ya no lo sea, Meghan vive la vida de una princesa. “Incluso con la entrevista de Oprah, estaba consciente del hecho de que hay niñas pequeñas que conozco y son como, 'Oh, Dios mío, es una princesa de la vida real'". rìe ella sobre el tema. 

Meghan Markle en The Cut.

Su imperio se llama ahora Archewell Productions, la productora que manejan desde una oficina que comparten en la mansión, con dos lujosos sillones uno al lado del otro, detrás de un solo escritorio, mirando hacia la habitación como si fueran tronos.

Y ocupan su agenda con un puñado de eventos benéficos en el Reino Unido y Alemania. “Creo que siempre supimos que los primeros años de crear esta nueva vida desde cero iban a ser los más ocupados”, suma Harry en la charla con The Cut.

“Todos opinan. Si haces algo, te critican. Si no haces nada, igual te critican", apunta Meghan que había estado trabajando en "Pearl", una serie animada sobre una niña de 12 años que "toma su propio poder" al viajar en el tiempo para conocer a mujeres importantes a lo largo de la historia. 

Serie que Netflix canceló. “No hay mucho que puedas hacer cuando una empresa y una división cambian su pizarra”, dice ella. “Y tampoco hay mucho que puedas hacer cuando, incluso si piensan que el proyecto es genial, los medios lo tiran a matar porque es mi proyecto”, se queja

El reality de la pareja parece haberse cancelado también. En su lugar se espera una docuserie tipo "En casa con Meghan y Harry", que según se informa, tiene una directora adjunta, Liz Garbus, y material filmado por equipos de camarógrafos que han seguido a la pareja.

Meghan Markle en The Cut.

“La parte de mi vida que no he podido compartir, que la gente no ha podido ver, es nuestra historia de amor”, vende Meghan. “Queremos contar que el amor gana. Espero que ese sea el sentimiento que la gente sienta cuando vea cualquiera de los contenidos o los proyectos en los que estamos trabajando”.

Meghan repasó en la entrevista con The Cut como habían sido criticados por usar una cantidad exorbitante de fondos de los contribuyentes, 2,4 millones de libras esterlinas (3,2 millones de dólares), para las mejoras en una casa que les habían dado.

La financiación pública de la familia real es un conflicto tan antiguo como la tiara bandeau de la reina María que Meghan usó el día de su boda. "Titular tras titular sugerían que las renovaciones eran más extravagantes de lo que realmente eran. Nunca hubo, por ejemplo, un estudio de yoga con piso flotante, nunca una bañera dorada o una bañera de cobre, no había un ala especial para mi madre", se defendió Meghan.

Según su propio análisis, sus problemas procedían de ser estadounidense, no necesariamente afroamericana, explica. Su deseo de hacer muchas preguntas y nunca involucrarse en algo que la convencía pero venía como una imposición de la misma Isabel II. 

Mehan apuntó que sugirieron a la Firma que se les permitiera trabajar, siempre en nombre de la monarquía, y ganar su propio dinero. “Entonces tal vez todo el ruido se detuviese”, sugirió Meghan. Les contestaron que "la monarquía se estaba volviendo irrelevante para una generación más joven". La actriz sintió que ya no tenìa nada que aportar.

Convencida de que no renunciaría al control de su propia imagen, porque esa imagen tenía el potencial de ser una marca demasiado grande, se rebeló. "Ese tipo específico de ambición muy estadounidense simplemente no es compatible con ser una princesa", marcan en su entorno. Hoy festeja estar libre de la familia real, y disfruta de un nivel de celebridad que supera en que tenían, acotados por Carlos y la difunta reina. Una revancha

Unque ella asegura que ese capítulo se cerrò, y que ha decidido perdonar. “Creo que el perdón es muy importante. Se necesita mucha más energía para no perdonar”, apunta . “Pero se necesita mucho esfuerzo para perdonar. Tengo mucho que decir hasta que no lo hago. A veces, como dicen, la parte muda sigue siendo parte de la canción”, concluyó  Markle. 

por R.N.

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