La muerte de Samuel “Chiche” Gelblung, a los 82 años, puso fin a una de las trayectorias más extensas e influyentes del periodismo argentino. El conductor falleció luego de permanecer internado durante varios días tras sufrir un grave deterioro de su estado de salud, consecuencia de una sucesión de complicaciones respiratorias, cardiovasculares y vasculares que se habían agravado a lo largo de este año.
La noticia generó una inmediata conmoción en el mundo de los medios y motivó mensajes de despedida de periodistas, conductores, dirigentes políticos y figuras del espectáculo, que coincidieron en señalar que se trató de un protagonista central de la televisión y la radio durante más de medio siglo. Su muerte también abrió un repaso sobre una carrera atravesada por grandes investigaciones, récords de audiencia, fuertes polémicas y una personalidad que nunca pasó inadvertida.
Gelblung se encontraba internado en el Sanatorio Mater Dei, en el barrio porteño de Palermo, el mismo centro médico donde había sido atendido en varias oportunidades durante los últimos años. El periodista había ingresado inicialmente por un cuadro respiratorio que comenzó con una importante dificultad para respirar y un proceso febril que preocupó a su familia. Los médicos decidieron hospitalizarlo de manera preventiva para monitorear su evolución, aunque rápidamente detectaron un compromiso pulmonar más complejo que derivó en una insuficiencia respiratoria aguda. La internación se produjo sobre un organismo que venía muy debilitado después de varios meses de problemas de salud, lo que hizo que su evolución fuera seguida con extrema cautela por el equipo médico.

Durante los meses previos había atravesado cuatro internaciones consecutivas. La más delicada ocurrió cuando una trombosis en uno de sus tobillos provocó una obstrucción arterial que comprometió la circulación sanguínea en una de sus piernas. Ese cuadro derivó en una intervención cardiovascular durante la cual le colocaron dos stents y comenzó un tratamiento intensivo de anticoagulación. Permaneció varias semanas en terapia intensiva mientras los médicos intentaban estabilizar su estado circulatorio. Además debía realizar sesiones periódicas de diálisis debido al deterioro de su función renal.
La insuficiencia respiratoria que motivó su última internación terminó agravándose por antecedentes cardíacos, problemas vasculares e infecciones pulmonares recurrentes. Durante las últimas horas permaneció bajo asistencia médica permanente mientras los especialistas intentaban controlar una neumonía que complicó aún más su cuadro general. Finalmente, el deterioro cardiovascular y respiratorio resultó irreversible.
Hasta pocas semanas antes de su fallecimiento, Gelblung seguía trabajando prácticamente todos los días. Su actividad profesional era una constante incluso durante sus períodos de recuperación. En NET TV conducía 70.20.Hoy, el ciclo que retomó la histórica marca 70.20.10, uno de los programas periodísticos más emblemáticos de la televisión argentina. El envío analizaba política, economía, policiales y actualidad, manteniendo el formato de entrevistas y debates que caracterizó su estilo durante décadas.

Al mismo tiempo conducía Chiche por Crónica TV, donde realizaba entrevistas a dirigentes políticos, periodistas y especialistas sobre la agenda nacional. En paralelo seguía al frente de Hola Chiche por Radio Del Plata, espacio matutino en el que continuaba realizando editoriales, entrevistas y análisis de actualidad. Colegas contaron que, aun después de recibir el alta médica en sus internaciones anteriores, insistía en volver al aire inmediatamente porque consideraba que el trabajo era parte esencial de su recuperación.
La historia de Chiche Gelblung comenzó mucho antes de convertirse en un conductor de televisión. Nació el 7 de febrero de 1944 en la Ciudad de Buenos Aires y pasó su infancia en el barrio de Villa Devoto. Creció en una familia de clase media con una fuerte tradición política e intelectual. Durante la adolescencia trabajó en distintos empleos para ayudar económicamente en su casa y llegó incluso a incursionar en el tango utilizando el seudónimo Mariano Ovejero, con el que cantó en el histórico espacio cultural La Botica del Ángel, dirigido por Eduardo Bergara Leumann.
Su verdadera vocación apareció muy temprano con el periodismo gráfico. En 1966 ingresó a Editorial Atlántida, donde comenzó como cronista en la revista Gente, una de las publicaciones de mayor circulación del país. Aquella experiencia marcó el inicio de una carrera que rápidamente se orientó hacia la cobertura internacional. Apenas un año después fue enviado como corresponsal a cubrir la Guerra de los Seis Días entre Israel y los países árabes. Esa cobertura fue su bautismo como corresponsal de guerra y definió una característica que mantendría durante toda su vida: estar presente en los escenarios donde ocurrían los hechos. Décadas después cubriría conflictos en Líbano, Irak y la invasión rusa a Ucrania en 2022.
Durante la década del setenta ascendió dentro de Editorial Atlántida hasta convertirse en jefe de Redacción de Gente entre 1976 y 1978, en plena dictadura militar. Desde esa posición dirigió coberturas políticas e internacionales y participó de algunas de las ediciones más discutidas de la revista durante el Proceso de Reorganización Nacional. Gelblung siempre defendió el trabajo realizado en aquellos años y sostuvo que la revista reflejaba la realidad disponible en ese momento.

La televisión lo convirtió definitivamente en una figura masiva. Su primer gran éxito fue Memoria, estrenado en Canal 9 a comienzos de los años noventa. El programa combinaba investigaciones sobre fenómenos paranormales, estafas, misterios, ciencia y actualidad. Allí produjo algunos de los momentos más recordados de la televisión argentina. Desenmascaró al supuesto curandero filipino Alex Orbito, reproduciendo frente a cámara el truco con el que simulaba operaciones quirúrgicas sin bisturí. También desmontó el falso documental de la autopsia del extraterrestre de Roswell, demostrando cómo podía fabricarse un fraude audiovisual.
Su carrera también estuvo ligada a Internet. En 2006 fundó Minuto Uno, uno de los primeros portales argentinos de noticias con actualización permanente. Posteriormente lanzó Edición10, Infoveloz, RatingCero y JusticiaCero, emprendimientos digitales que combinaron información política, judicial y espectáculos y que marcaron una nueva etapa de su actividad empresarial en medios.
Pocas figuras del periodismo argentino protagonizaron tantas controversias como Chiche Gelblung. La primera de las grandes polémicas ocurrió durante su etapa en la revista Gente y persiguió toda su trayectoria. Diversos investigadores y organismos de derechos humanos cuestionaron el rol editorial de la publicación durante la dictadura militar, especialmente por notas sobre la llamada “campaña antiargentina” . Gelblung defendió reiteradamente esas publicaciones y negó haber sido colaborador del régimen militar, aunque esa discusión reapareció periódicamente en entrevistas y debates públicos.
En 1996 cuando invitó a su programa de televisión al filósofo español Antonio Escohotado, reconocido defensor de la despenalización de las drogas. Durante la entrevista se debatió sobre el consumo de cocaína y la legalización de estupefacientes, lo que derivó en una denuncia judicial por presunta apología del delito contra Gelblung y contra el propio Escohotado. El caso alcanzó repercusión internacional y fue cubierto incluso por medios españoles. Gelblung sostuvo que había realizado una entrevista periodística y no una promoción del consumo de drogas.
Otra controversia estuvo relacionada con sus declaraciones sobre la delincuencia y el aborto. En otra emisión radial afirmó que una forma de reducir la criminalidad sería legalizar el aborto para evitar el nacimiento de futuros delincuentes. La frase provocó una enorme reacción política, social y religiosa. Fue cuestionado por organizaciones provida, dirigentes políticos y periodistas de distintos espacios ideológicos, mientras él defendía la afirmación como una provocación intelectual destinada a generar debate.

Mantuvo fuertes discusiones con Jorge Lanata, Víctor Hugo Morales, Ernesto Tenembaum, Luis Majul, Baby Etchecopar, Nelson Castro, Jorge Rial y decenas de periodistas. También protagonizó cruces con dirigentes de gobiernos de distinto signo político, desde el menemismo hasta el kirchnerismo y el gobierno de Javier Milei, con quien mantuvo una relación cercana en distintos momentos y quien incluso lo visitó durante una internación en 2023.
Más allá de las polémicas, Gelblung acumuló reconocimientos que reflejaron su peso en los medios argentinos. Obtuvo varios Premios Martín Fierro por su labor radial y televisiva, el Premio Konex como conductor de radio y el Martín Fierro de Oro de Cable en 2022 por su trayectoria. Fue además uno de los periodistas que más horas condujo programas periodísticos en radio y televisión de manera ininterrumpida.
Su legado quedó asociado a un estilo que mezcló investigación, espectáculo y opinión. Fue pionero en convertir las cámaras ocultas, las reconstrucciones televisivas y las investigaciones especiales en formatos de alto impacto. También fue uno de los primeros periodistas argentinos en apostar por los portales digitales cuando Internet comenzaba a transformar el consumo de noticias.
La muerte de Chiche Gelblung cierra una historia de casi sesenta años de periodismo argentino atravesada por transformaciones tecnológicas, cambios políticos y profundas discusiones sobre el rol de los medios. Desde las páginas de Gente en los años sesenta hasta sus últimas emisiones en NET TV, Crónica TV y Radio Del Plata, construyó una figura imposible de separar de la historia de la radio y la televisión nacional: admirado por su capacidad para conseguir primicias, cuestionado por muchas de sus posiciones y recordado como uno de los periodistas más influyentes, polémicos y persistentes de la Argentina.














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