La detención de Simón Natanael Alvarenga, conocido artísticamente como Callejero Fino, volvió a poner bajo los reflectores a uno de los máximos exponentes del RKT argentino. El cantante de 31 años fue arrestado por la Policía Bonaerense en Villa La Ñata, partido de Tigre, cuando se dirigía al cumpleaños de J Rei, pareja de María Becerra.
El operativo comenzó por una infracción de tránsito: la camioneta Volkswagen Amarok en la que circulaba no tenía colocadas las patentes. Sin embargo, durante la requisa los efectivos encontraron una pistola Glock calibre .40 con la numeración limada, considerada un arma de guerra por la legislación argentina, además de un cargador y municiones. Tanto el artista como el acompañante que viajaba con él quedaron imputados por tenencia ilegal de arma de guerra, mientras la causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción de Benavídez, encabezada por el fiscal Cosme Iribarren.
Según trascendió, Callejero Fino pasó la noche incomunicado y debía ser indagado por la Justicia. Al momento de ser interceptado por la policía, el músico explicó que se dirigía “al cumpleaños del novio de María Becerra”, en referencia a J Rei, quien celebraba un festejo privado en una quinta de la zona norte del conurbano bonaerense. La frase rápidamente se viralizó porque vinculó el episodio policial con el círculo íntimo de una de las artistas más populares del país, aunque hasta el momento no existe ninguna imputación ni investigación que involucre a María Becerra o a J Rei en la causa.

La noticia generó un fuerte impacto en la escena urbana porque Callejero Fino es, junto a L-Gante, Rei, BM, La Joaqui y otros referentes, uno de los artistas que impulsó el fenómeno del RKT, un subgénero nacido en los barrios populares del conurbano bonaerense que mezcla cumbia, reggaetón, trap y electrónica, y que en los últimos cinco años pasó de sonar en fiestas y clubes barriales a llenar estadios y festivales internacionales.
Nacido y criado en Presidente Derqui, partido de Pilar, Callejero Fino construyó una historia de vida marcada por la pobreza, la violencia barrial y los problemas con la Justicia. Su verdadero nombre es Simón Natanael Alvarenga y durante distintas entrevistas contó que creció en un entorno vulnerable, rodeado de amigos que terminaron presos o murieron en hechos delictivos. Su madre y su hermana fueron las figuras centrales de su crianza y, según relató, fueron quienes lo sostuvieron durante los años más difíciles.
Antes de convertirse en cantante trabajó en distintos oficios informales y también integró grupos de freestyle y rap barrial. Su acercamiento a la música llegó de manera definitiva mientras cumplía una condena judicial. El propio artista contó que comenzó a escribir canciones durante el arresto domiciliario, cuando llevaba una tobillera electrónica y pasaba largas noches componiendo letras inspiradas en la vida del barrio y en sus experiencias personales. Aquellas primeras composiciones terminaron convirtiéndose en el punto de partida de una carrera que explotaría pocos años después.

La historia judicial de Callejero Fino es conocida por él mismo y nunca la ocultó. Cuando tenía alrededor de 20 años fue condenado a seis años de prisión por un robo. Permaneció cinco meses detenido en un penal y luego continuó cumpliendo la pena bajo arresto domiciliario con monitoreo electrónico. En varias entrevistas reconoció que tomó malas decisiones y que se rodeó de personas equivocadas. Incluso, durante su participación en “Bake Off Famosos”, confesó que si pudiera volver atrás “agarraría del cuello” a su versión más joven para llevarla nuevamente a su casa junto a su madre y su hermana. En agosto de 2023 anunció públicamente, junto a su abogado, que había finalizado completamente aquella condena y recuperado su libertad.
Ese pasado fue transformado en parte de su identidad artística. Muchas de sus canciones hablan de la calle, la cárcel, la marginalidad y las oportunidades perdidas. Lejos de esconder esa etapa, la convirtió en un relato de superación que conectó especialmente con adolescentes y jóvenes del conurbano bonaerense. Su salto a la fama comenzó entre 2021 y 2022, cuando el RKT se convirtió en el sonido dominante de las plataformas digitales. Temas como “Tu Turrito”, “Pa Tra RKT”, “Piola”, “Bandido”, “Chetita”, “Lati2” y varias colaboraciones con L-Gante, BM, DJ Tao, La Joaqui, J Rei y otros referentes acumularon cientos de millones de reproducciones en Spotify y YouTube.

Con la popularidad llegaron las colaboraciones con figuras consagradas. Callejero Fino grabó canciones con Bizarrap, Duki, Emilia Mernes, Nicki Nicole, considerados los artistas de la escena urbana con más proyección internacional hasta el momento. Por otra parte, su vínculo con Becerra es principalmente artístico y de amistad. La cantante quilmeña pertenece al mismo universo de la música urbana y comparte productores, eventos y amistades con el artista pilarense.
Según trascendió de fuentes judiciales, cuando comprendió la gravedad de la situación Callejero Fino manifestó ante los efectivos: “Me quiero matar”, frase que quedó incorporada al relato del procedimiento policial. Su abogado confirmó posteriormente que el cantante permanecía detenido e incomunicado a la espera de ser indagado por la fiscalía.
Por supuesto, la detención también alteró la agenda profesional del artista. Callejero Fino tenía previsto participar como invitado en un espectáculo de Arcángel y preparar uno de los conciertos más importantes de su carrera, programado para septiembre en el complejo C Art Media de Chacarita. Su permanencia bajo custodia policial puso en duda esos compromisos mientras avanza la investigación.















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