Martes 24 de mayo, 2022

MúSICA | 01-02-2021 09:16

Ligia Piro

En la terraza del teatro Picadero, Ligia Piro se luce con un repertorio de canciones conocidas de diversos géneros y estilos.

En un tiempo, la pandemia será un triste recuerdo y los modos de relacionarnos con la música volverán a la “normalidad”. O quizá, se reformulen, pero más por cuestiones de época, de mercado o de dinámica estética que por las “lecciones” que pudiera dejarnos esta experiencia. En este rarísimo año, hemos tenido varias modas pasajeras; y ahora estamos viviendo una nueva, propia de los actuales protocolos: la de los conciertos al aire libre, con poco público, en formato café concert playero en pleno verano porteño. Y sería aconsejable aprovecharlo. Porque con esta manera, volvió también un modo bien antiguo de relacionar artistas y espectadores. Esto de tocar o cantar con instrumentaciones pequeñas, con las presentaciones de discos nuevos en espera y sin otro placer que el de volver al ruedo, permite que cantantes y músicos se den el gusto de hacer lo que les gusta, como en una reunión casera o como un mensaje que llevaban los viejos trovadores de la Edad Media. No es que no ocurriera antes, por supuesto; y la propia Ligia Piro ha elegido muchas veces ese camino. Pero es evidente que ahora, todos se sienten mucho más cómodos recorriéndolo.

Aunque en nuestra opinión el jazz sigue siendo su “lengua madre” –curioso en el caso de esta talentosa hija de dos tangueros–, Ligia armó esta vez un repertorio de unos pocos standards mezclados con canciones latinoamericanas más o menos folklóricas, un poco de Beatles y algún toque de rock nacional. Fue de “Day and Night”, “Moon River” y “Fly me to the Moon” a inspiradísimas composiciones de Jorge Fandermole –“Oración del remanso”–, Spinetta –“Barro tal vez”– o el uruguayo Fernando Cabrera –la emotiva “Te abracé en la noche”–. Pero sumó el vals “Pequeña” –que dedicó a su abuela–, un par de temas de Jobim-Vinicius –gran versión de “Modinha”–, “Ódiame”, la “Zamba para olvidarte”, un popurrí de Lennon-McCartney–Harrison o su versión castellana de “Construcción” de Chico Buarque.

La respaldó, con conocida eficiencia, el pianista Federico Mizrahi, de quien estrenó “Si amas a alguien” –con texto de su esposo David Livedinsky–. Y una curiosidad: en la noche que compartimos, Susana Rinaldi regaló desde su mesa una conmovedora interpretación de “Yuyo verde”, casi como anunciando sus conciertos que sucederán en el mismo lugar el próximo mes.

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Ricardo Salton

Ricardo Salton

Periodista crítico de música.

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