Lunes 16 de mayo, 2022

MúSICA | 28-11-2020 01:29

Eterna María Elena

Elena Roger y Escalandrum compartieron un concierto desde el Coliseo dedicado a la gran autora argentina María Elena Walsh.

* * * * El pasado 1 de febrero, María Elena Walsh hubiera cumplido 90 años. Y por eso, 2020 hubiera sido un año de celebraciones y homenajes de todo tipo, pero la pandemia echó por tierra casi todo. Entre lo que sí sobrevivió, está lo que venían preparando juntos la cantante Elena Roger y el sexteto Escalandrum. Ya habían dado muestras de que podían rendir muy bien con su anterior “Proyecto Piazzolla 3001”, de 2016. Y pensaban arrancar la temporada con una dupla de discos –“Como la cigarra” y “El reino del revés”– reunidos bajo el título general de “Proyecto María Elena Walsh”. Afortunadamente, se pudo seguir adelante con todo, aunque con algo de demora y con una presentación que, a la espera de tiempos mejores, sucedió por streaming.

El maravilloso concierto que ofrecieron fue el primero del ciclo “Icónica Buenos Aires” que, con la apoyatura de Cultura de Buenos Aires, reunirá espectáculos musicales desde diferentes espacios emblemáticos de la ciudad. En este caso, se trató del imponente teatro Coliseo, que ya había sido elegido, en rigor, para la postergada presentación con público.

Lo que allí sucedió fue todo para bien. Desde la profesional presentación y entrevista de Lalo Mir a manera de apertura hasta la decisión de utilizar como escenografía la platea y los palcos de una de las más bellas salas porteñas. El resto, claro, estuvo en la música. La química entre la actriz/cantante y el grupo permanece intacta. El sexteto que nació jazzero, luego pasó por Astor Piazzolla –abuelo, además, de su baterista Daniel “Pipi” Piazzolla– y terminó haciéndose multirrubro, tiene en Nicolás Guerschberg un gran arreglador que supo recrear sin falsear un repertorio bien conocido.  En sus relecturas para “el sonido” Escalandrum, el pianista hizo pasar a la autora por el music hall, el cabaret alemán, el jazz, el folklore, la música contemporánea y hasta la marcha militar, con un aire a la vez renovado y respetuoso de las estéticas de los 60 y 70 que dieron origen a piezas tan emblemáticas. El sexteto se completa con Mariano Sívori en contrabajo, Damián Fogiel en saxo tenor, Gustavo Musso en saxos alto y soprano y Martín Pantyrer en clarinete bajo, en un orgánico camarístico que se empasta perfectamente con las intensas interpretaciones de la Roger. El concierto, con 17 títulos en unos 75 minutos de duración, con canciones para adultos y para niños incluidas en los dos discos, tuvo muchos momentos muy altos. Se escucharon “La vaca estudiosa”, “Canción del jardinero”, “Chacarera de los gatos”, “La reina Batata”, “Canción del jacarandá”, “El twist del Mono Liso” o “Como la cigarra”. Pero nos quedaremos con el festivo arranque para “El reino del revés”, el valseado en “Barco quieto”, las emotivas interpretaciones de “La pájara pinta” y “El país de Nomeacuerdo” –desde la platea misma y en formato instrumental reducido–, la “castrense” “Canción de cuna para gobernante”, la chamamecera “Sin señal de adiós” o la tan conmovedora “Canción para la tierra de uno”, casi sobre el final.

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Ricardo Salton

Ricardo Salton

Periodista crítico de música.

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