MúSICA | 22-01-2021 18:46

Baraj y Manzoni

Bernardo Baraj y Alejandro Manzoni fueron un buen plato en la programación que está ofreciendo un restaurante de Palermo.

* * * * Como que son los principales interesados en no ir para atrás, los espacios culturales que lograron superar el temporal y volver a abrir cumplen a rajatabla con los aforos reducidos y con todos los protocolos. Sin embargo, en esto de encontrarse con la música en vivo, en esta nueva normalidad, sin la odiosa intermediación de una pantalla y compartiendo el ámbito con otros espectadores, hay aún mucho de extrañeza. Y todavía vamos a necesitar un buen tiempo para que nos sentemos a escuchar pensando exclusivamente en el concierto y para que los artistas puedan armar sus espectáculos en función de sus deseos estéticos sin estar atados a la cantidad de músicos permitidos y sin pensar en bordereaux que por ahora y en casi todos los casos, apenas alcanzan para cubrir los gastos.

En este proceso de adaptación, Aldo’s, un lugar que era habitualmente un restaurante –aunque asociado comercialmente a un importante club de música llamado Bebop– se reconvirtió en café concert y tiene, cada fin de semana, conciertos de jazz con lo mejor de la escena actual.

Para la ocasión, se trató de dos músicos con extensa trayectoria. Por un lado, Alejandro Manzoni, un pianista y compositor que tiene su pie más firme en el jazz aunque ha visitado muchas otras músicas y hasta ha sido, por caso, acompañante de la venezolana Cecilia Todd. Por el otro, Bernardo Baraj, saxofonista y flautista virtuoso y, desde hace algunos años, también pianista, compositor y cantante de tangos, es otro artista que ha recorrido todos los géneros y que actualmente trabaja por igual en sus proyectos jazzísticos, en la presentación de sus álbumes tangueros y en el nuevo retorno del trío que comparte con Lucho González y Lito Vitale.

Lo que propusieron esta vez fue una lista de standards, un repertorio ideal para las circunstancias. De tal modo, temas como “Stella by Starlight”, “Equinox”, “Corcovado”, “Cantaloupe Island”, “Body and Soul”, “Some Day My Prince”, “Comin’ Home Baby” o “Les feuilles mortes” pusieron a estos dos intérpretes, que vienen trabajando juntos desde años, en perfecta sintonía. Aunque hubo una nota distinta y particularmente interesante en la versión, cantada por Baraj, de “Los ejes de mi carreta” de Yupanqui.

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Ricardo Salton

Ricardo Salton

Periodista crítico de música.

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