Lunes 28 de septiembre, 2020

OPINIóN | 13-08-2020 17:49

La vacuna y sus efectos secundarios (léase electorales)

Por qué los tiempos de la sanación incidirán inevitablemente en el resultado de las legislativas. Las cuentas que hace el Gobierno.

Se llama efectos secundarios a aquellos que aparecen en forma imprevista cuando al paciente se le administra un remedio. Por ejemplo, mareos, alergias o palpitaciones, por nombrar algunos de los más comunes. La administración de Alberto Fernández, que acaba de anunciar con bombos y platillos la producción nacional de la vacuna de Oxford contra el coronavirus, ya debe haber medido el impacto en la opinión pública de ese segundo gol logrado en cuestión de días, después de haber abierto el marcador con el acuerdo por la deuda de la semana pasada. También, claro, debe haber hecho cuentas electorales de cara a un 2021 surcado por las elecciones legislativas que ratificarán la conducción de Alberto o la pondrán en aprietos.

¿Cuál puede ser el efecto secundario, es decir, no previsto, de la vacuna contra el Covid? Todo dependerá no solo de la eficacia de esa medicación esperanzadora sino también de sus tiempos. Porque, en política, los tiempos lo son todo. Ayer miércoles, después del anuncio del Presidente, empezaron las especulaciones sobre el cronograma médico-electoral. La bendita vacuna estará “para principios de año”, dijo Alberto. “A partir de enero”, lo tradujeron los más ansiosos. “Para otoño”, pusieron paños fríos los más cautos. Unos y otros miran el almanaque y hacen cuentas: con los comicios a la vuelta de la esquina –las generales en octubre y las PASO, que por ahora se mantienen, en agosto–, la vacunación deberá ser rápida y generalizada para que el efecto en las urnas se sienta y le dé réditos al Gobierno. De lo contrario, si la cura llega tarde y en dosis insuficientes, habrá bronca y voto castigo.

Para las elecciones por ahora solo estaba previsto que los votantes saquen turno y usen barbijo y alcohol en gel, dos molestias típicas de estos meses. La vacuna, si es previa al sufragio, bien podría mejorar el humor social.

Alberto dijo que con el anuncio para producir el remedio de Oxford en nuestro país se ganó un año, y que de otra forma tendríamos que haber esperado hasta 2022. ¿Tanto, realmente? Además, al discurso oficial volvió una expresión con reminiscencias fatídicas: la vacuna, aseguró el Presidente en otro tramo, iba a estar lista para “el primer semestre”. ¿Se acuerdan del “segundo semestre” de Macri y los “brotes verdes” que nunca llegaron? Ojalá no se repita esa espera interminable.

También te puede interesar

Galería de imágenes

Franco Lindner

Franco Lindner

Editor de Política, columnista de Radio Perfil y autor de "Fernández & Fernández" (Planeta).

Comentarios