Martes 4 de octubre, 2022

OPINIóN | 12-08-2022 13:15

¿Qué hacer con los pesos en épocas turbulentas?

Las mejores alternativas para recolocar la moneda local y no perder frente a la inflación.

En momentos de crisis y turbulencias financieras, económicas y también políticas como las que estamos viviendo en la actualidad, sumado a un contexto local desfavorable con un mundo en estado de alerta por guerra e inflación, resulta importante hacer una pausa, y pensar con perspectiva, para analizar la utilización de herramientas financieras e intentar ganarle a la inflación o por lo menos, no salir perdiendo.

La economía argentina, los vaivenes del dólar y los índices de inflación no hacen fácil la tarea, pero existen recursos importantes que pueden hacer la diferencia.

En momentos como estos, de abrupto y veloz cambio de precios, es fundamental no quedarse con pesos en efectivo o a la vista, ya que el resultado será que perderán valor cada día que pase. Aquí la sugerencia es, o bien comprar materias primas, adelantar consumos futuros de bienes que pueden tener aumento de precios o invertir en activos que tengan rendimiento. Lo que claramente no tiene sentido alguno es dejar los pesos en una caja de ahorro o de seguridad en un contexto donde tenemos tasas de inflación en alza.

El punto es: ¿qué estrategia adoptar en momentos tan cambiantes y tomar decisiones que no nos hagan perder nuestro capital? A pesar de lo expuesto anteriormente, un instrumento financiero muy extendido son los préstamos, entonces, ¿cómo analizamos la conveniencia de endeudarnos?

La respuesta es sencilla: la decisión de tomar un préstamo no puede ni debe estar determinada por un momento puntual de crisis política o económica, sino que uno debe tomar un préstamo cuando tiene un objeto o destino de los fondos que sea lo suficientemente provechoso para que valga la pena tomar la responsabilidad de afrontar el pago de una cuota que incluye capital e interés.

En este sentido la clave es evaluar qué tipo de instrumento o tipo de préstamo están ofreciendo. Por ejemplo, la posibilidad de tomar un préstamo en pesos a una tasa fija lógica (cercana a la inflación), puede ser un gran negocio. Mucho más si con el capital se adquiere un activo que está expuesto a inflación o devaluación, claramente gano por sobre la tasa de interés. Inclusive, si adquiero un préstamo para comprar un activo.

No obstante, no puedo perder de vista cuál será la incidencia de la cuota con respecto a los ingresos, para analizar la capacidad de pago. Es imperioso preguntarse si se va a poder cubrir, o si eventualmente se cuanta con ahorros para poder afrontarlos.

Aquí es importante remarcar: el plazo está sujeto a la duración o al disfrute que se le va a dar a lo adquirido con el capital recibido por ese préstamo. No vale la pena tomar un préstamo a 18 meses para pagar el supermercado porque a la semana siguiente se va a tener que tomar otro, y tener pequeñas deudas sostenidas en el tiempo.

Es posible que tengamos un excedente de fondos que puede ser permanente o de corto plazo. Para estos casos se debe buscar activos que rindan por arriba de la inflación. Sin embargo, para desarrollar estrategias de inversión es necesario conocer y saber cuál es o será el perfil con respecto al uso de herramientas financieras.

Dentro de las alternativas que existen en Argentina, los plazos fijo UVA se ajustan por inflación más una tasa de interés que paga la entidad financiera; por otro lado están los Fondos Comunes de Inversión denominados t + 1 (por su plazo de liquidación una vez solicitado el rescate) o fondos de ahorro, los cuales en general tienen como subyacentes instrumentos públicos o privados nominados en pesos con ajuste por CER más una determinada tasa de interés.

Estos activos también tienen una protección frente a la inflación. También están los activos dolarizados que tiene capacidad de generar cobertura con respecto a la devaluación que en un largo plazo termina acompañando a la inflación más una renta adicional. Contemplar los distintos escenarios en los que uno se puede mover resulta clave para tomar decisiones acertadas.

El mercado de capitales tiene demasiados instrumentos como para poder enmarcarlos como algo genérico y es importante entender las diferentes herramientas con las que contamos.

Los instrumentos se clasifican en: renta fija, en el caso de mantenerlos hasta su maduración total no asumimos un riesgo de cotización; y renta variable o activos con cotización. En este caso no solo no tenemos un ingreso determinado, sino que debemos asumir el riesgo de cotización del valor del activo, algunos activos que tienen parte fija y parte variable, por ejemplo una Obligación Negociable o Nota convertible en acciones y por último los derivados que son los más complejos y los más volátiles dentro de estas familias.

Si bien la renta fija de una empresa o de un gobierno no tiene riesgo de cotización, es necesario leer el prospecto del título, del bono o de la Obligación Negociable. En el caso de la renta variable, como una acción, también es imperioso analizar qué se va a comprar, entender los estados contables de esa empresa, el flujo de fondos, las alternativas y los riesgos y el mercado donde actúa esa empresa. Si por el contrario, pensamos en la adquisición de instrumentos más complejos, como los derivados financieros, aquí sí se requiere de un perfil más capacitado, de lo contrario, no es recomendable invertir.

En conclusión, en estos momentos, lo único que no debemos hacer es paralizarnos y quedarnos con pesos en la mano. Repensar la manera de manejar nuestro dinero, será clave para tener mejores comportamientos en el futuro.

 

*CFO del Marketplace de productos financieros Alprestamo.

por Pablo Blanco

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