Jueves 29 de septiembre, 2022

OPINIóN | 14-08-2022 00:20

Alberto Fernández, el presidente autojibarizado

No fue la pandemia, la herencia, la guerra, o Cristina Kirchner, sino que fue por decisión propia.

Alberto Fernández está jibarizado no por la pandemia, la herencia o la guerra, sino por decisión propia. Ni siquiera por culpa de Cristina Kirchner, que ha sido transparente sobre sus objetivos desde el primer día. Todo el mundo, incluido buena parte del peronismo, sabía desde el primer día que el éxito económico de este gobierno dependía de abandonar las ideas extravagantes de Cristina y Kicillof y aplicar un modelo más parecido a lo que recomiendan los economistas profesionales. De la mano de Martín Guzmán, Alberto quiso navegar por una avenida del medio que no existe (porque cualquier cosa que toca kirchnerismo, se convierte en kirchnerismo), el mismo sendero intentó Batakis y por el mismo camino, cada vez mas finito, gatea Massa.

La economía kirchnerista es aceite frente al agua de todos los demás. No hay punto medio ni espacio para el diálogo. O uno cree que la emisión genera inflación o no lo cree. Todos los ministros de economía de Alberto hicieron profesión de fe fiscalista: no se puede gastar más de lo que se ingresa, no se puede financiar el déficit con papelitos de colores. A la hora de los bifes, sin embargo, todos chocaron con las mismas dos paredes: Cristina, que no cree en la aritmética; y Alberto, que no hizo ningún esfuerzo por darles autoridad. En ese fracaso específico está su fracaso general. El Alberto republicano y ortodoxo de 2009-2017 se convirtió, por temor, debilidad o lo que fuera, en un Alberto populista y heterodoxo en el gobierno. Esa decisión fue suya. No le puede echar a nadie la culpa por el tamaño actual de su cabeza.

 

*Por Hernán Iglesias Illia, ex subsecretario de Comunicación y director de la revista Seúl.

por Hernán Iglesias Illia*

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