PERSONAJES | 28-01-2019 14:22

Roberto Moldavsky: “Con la fama no resolvés nada”

El humorista llena el teatro Roxy en Mar del Plata. Discriminación, pasado hippie en Israel y la soledad del artista.

Es una de las apariciones más fulminantes de los últimos tiempos. En un par de años, pasó de ser un perfecto desconocido a llenar teatros y ganar premios. Roberto Moldavsky no cree en la fama pero sí en la constancia y el aprendizaje. Comerciante del barrio del Once, tenía su negocio de camperas junto a dos socios, pero esa vida no lo llenaba. Como siempre había tenido vocación por el humor, se anotó en un curso de stand-up para romper la rutina. A partir de eso, diversos hechos fortuitos lo encaramaron hacia los medios. Ganó notoriedad en radio, en el programa de Fernando Bravo, y su cara se volvió familiar en “Morfi, todos a la mesa”. Hoy, vendió su parte del local de la calle Viamonte y se dedica en forma completa al humor, mientras conquista más públicos y su nombre se vuelve más popular. El presente lo encuentra entre la arena y el mar, con el espectáculo “Moldavsky sigue suelto en Mar del Plata” en el Teatro Roxy. Lo acompañan la banda de músicos “La Valentín Gómez” y su hijo Eial. Nacido y criado en La Paternal, le cuenta a NOTICIAS que la gente sabe su apellido, pero que todavía no le conocen el nombre.

Noticias: ¿Cómo se define: actor, humorista, vendedor?

Roberto Moldavsky: Soy muy buen humorista pero mejor vendedor. Pero ahora me toca estar de este lado.

Noticias: Se hizo popular a la velocidad de un rayo…

Moldavsky: Sí, todo fue muy rápido, en especial los dos últimos años. Cuando empecé a trabajar con Gustavo Yankelevich, mi productor en teatro, me encontré con una realidad que desconozco. Por ejemplo, cuando me veo en un cartel en la avenida Corrientes o charlando con actores y actrices que admiro. Pero tomé la decisión de no pensar demasiado, lo vivo y ya está.

Noticias: ¿Se imaginaba este éxito o era impensado cuando arrancó?

Moldavsky: Percibía algo a pequeña escala, cuando tenía mis propios shows: se producía un buen boca a boca. Después, con la radio, los oyentes me tenían registrado. Me faltaba dar un paso más masivo y eso fue en la tele, con “Morfi...”.

Noticias: Un curso de stand-up fue su trampolín a la fama.

Moldavsky: Quería hacer algo, como un cable a tierra, para olvidarme un poco de las camperas y el negocio. Me metí en un curso de stand-up. Para la muestra de fin de año, se grabó un DVD. Lo vio Jorge Schussheim, quien me invitó a trabajar con él en un espectáculo de cena show. Un día, de casualidad, a ese show vino Fernando Bravo, quien me sumó al staff de su programa de radio.

Noticias: ¿Tuvo suerte entonces?

Moldavsky: Hay cosas que son naturales y espontáneas, pero necesitás otras herramientas para complementarlas. A veces las cosas se dan en forma fortuita. Vos tenés que poner lo tuyo para que continúen, pero el encuentro con una persona concreta es fortuito. No llevé mi material, llegó por motivos que desconozco.

Noticias: Humorista… ¿se nace o se hace?

Moldavsky: Siempre tuve la vocación de hacer reír y eso me sirvió. A veces bajo del escenario y alguien me dice: “Mi cuñado también es muy gracioso”, pero con eso sólo no alcanza. Tenés que tener una formación. Cosas sencillas como rematar un texto o cerrar una historia. Siempre fui gracioso, desde chico. Mis amigos me dicen: “Esto ya lo vimos pero gratis”.

Noticias: Y sus clientes del negocio también.

Moldavsky: Vino un cliente a verme al teatro y me dijo: “En el negocio no eras tan gracioso”. Es que me pagabas con cheques muy largos, no sé qué gracia podía darme eso (risas). Pero siempre intentaba romper la monotonía de la venta.

Noticias: Su estilo no es sencillo de encasillar. ¿Qué referentes tiene en el humor?

Moldavsky: Me gustan muchos monologuistas como (Antonio) Gasalla, pero también Juan Verdaguer, Tato Bores, (Alberto) Olmedo, los uruguayos de “Hiperhumor”… Y Woody Allen con su reformulación del humor judío.

Noticias: En sus shows incorporar actualidad política. ¿Algún político se ofendió?

Moldavsky: No. Las cosas que me causan gracia y las transformo en un monólogo, no me importa quién las dijo, si (Mauricio) Macri, (María Eugenia) Vidal, Cristina (Fernández) o (Nicolás) Duvojne. Por ahora nadie se sintió ofendido.

Noticias: ¿Militó en política?

Moldavsky: No. Viví una década en Israel, desde los 21 hasta los 31. Ahí tenía cierta simpatía con los partidos laboristas, que están favor de la paz del Medio Oriente.

Noticias: ¿Allá vivió en un kibutz?

Moldavsky: Sí, fue una época muy hippie, fuimos con una banda de amigos. Un kibutz es una comunidad agrícola, y para un tipo como yo, que estaba criado en el cemento, me vino bien. Aprendí a ordeñar vacas, a cultivar el algodón y estudié en la universidad. Allá tuve un hijo, Eial, que hoy trabaja conmigo en el teatro. También tengo otra hija llamada Galia, que es productora de Radio Metro.

Noticias: A su show pueden ir macristas y kirchneristas y ninguno se va a sentir ofendido. ¿Es difícil lograr eso?

Moldavsky: Tengo mi propia ideología. En la Argentina se está profundizando el “anti” más que apoyar movimientos o personas. Cuando sos anti, no tenés tu propia escala de valores y estás siempre contra algo, terminás dependiendo de lo mismo que odiás. Estás esperando que del otro lado tiren algo para oponerte, con lo cual quedás enganchado y no podés desarrollar tu propia estructura de ideas.

Noticias: ¿Y cuál es esa ideología?

Moldavsky: Tengo la capacidad de poder discernir de los dos lados de la grieta las cosas que me gustan y las que no, sin necesidad de ponerme “anti”. Por supuesto que algunos temas, como discriminación o xenofobia, no los tolero y no me importa de qué lado vengan.

Noticias: ¿Al ser judío, lo sufrió?

Moldavsky: Lo he vivido. En el colegio y con algunos personajes en redes sociales ahora... Me crié en La Paternal, rodeado de chicos que no eran de la colectividad judía. Me han tocado episodios menores, pero arrastro el peso histórico de lo que significa ser judío.

Noticias: ¿Practica la religión?

Moldavsky: No soy religioso pero soy tradicionalista, me gustan las Fiestas, rescato valores del judaísmo. Tengo respeto por los valores humanos que le aportó el judaísmo históricamente a la humanidad y que hoy están un poco olvidados. Estoy orgulloso de ser judío, pero lo tomo como algo para compartir, no para meterme en una burbuja. Al contrario, a través del humor judío, trato de armar ese puente hacia afuera.

Noticias: ¿Pensó en cambiarse el apellido?

Moldavsky: No. Jamás. Amo mi apellido. Aunque la gente no sabe mi nombre. Me dice Jorge en vez de Roberto (risas). Pero Moldavsky ya quedó.

Noticias: El año pasado también hizo shows en Israel.

Moldavsky: Sí, estuve haciendo cuatro shows en noviembre, mayormente para la comunidad latina. Hice uno en hebreo. Me encanta estar ahí.

Noticias: ¿Este año donde lo veremos?

Moldavsky: Pienso seguir en los dos lugares que más me gustan: el teatro y la radio. Son mis refugios. Con la tele anduve bien, hasta gané un Martín Fierro, y espero crecer y probar algún formato distinto. En abril vuelvo a Buenos Aires, al Teatro Apolo, con un show nuevo.

Noticias: La fama le llegó en forma abrupta y de grande. ¿Cómo es ser famoso? ¿Tenía alguna fantasía o no era para tanto?

Moldavsky: No era para tanto. Una vez volvíamos de un show con mi hijo y me pregunta: “¿Cómo es esto de pegarla?”. Le digo: “Tengo que hacerme implantes en los dientes, bajar de peso, me duele la rodilla… La vida es exactamente igual”. Y te digo más: esa famosa frase de “la soledad del artista”, yo la vivo.

Noticias: ¿Por qué?

Moldavsky: La gente tiene la fantasía de que bajás del escenario y te siguen aplaudiendo cuando dormís o comés una milanesa (risas). Ahí no te aplaude nadie. Con la fama no resolvés nada. Mis amigos son los de siempre. Lo que cambia es que laburo de algo que me gusta mucho y eso tiene un valor inconmensurable.

Alexis Socco

(Desde Mar del Plata)

@detectivesco

por Alexis Socco

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