Wednesday 11 de February, 2026

PERSONAJES | Hoy 06:59

Débora Nishimoto: “Me sorprendió recibir tanto amor”

La actriz habla de su nueva película, su trabajo corporal, el cruce entre arte e intelecto y la búsqueda de identidad.

Imagino un titular que diga “Los zombies invaden la Lugones” y quizás no lo soñé, porque a partir del jueves pasado puede verse en la mítica sala, templo de la cinefilia local, una película tan delirante, gore y divertida como “El tema del verano”. Dirigida por Pablo Stoll y protagonizada por Azul Lombardía, Débora Nishimoto y Malena Villa, podrá disfrutarse a partir del 12 también en el Cine Gaumont, mientras tanto, no se me ocurre una mejor excusa para charlar con Débora Nishimoto.

Débora tiene el pelo larguísimo de Sadako, el fantasmagórico personaje de “The Ring”, pero en versión encantadora y sus movimientos parecen la extensión de sus artes: camina como una bailarina entregada a la danza, habla pensando cada frase como la estudiante de Letras que fue y la traductora que es, mueve las manos con la pericia de una cocinera ancestral y bebe de su tiempo tomándose los minutos necesarios para hablar de todo. De a sorbitos y con interés. Débora Nishimoto también es, por supuesto, la actriz que explotó en “Envidiosa” encarnando a Mei, la chica china que todos amamos (Esteban Lamothe incluido)... aunque sea tercera generación argentina descendiente de japoneses. Todas sus facetas se pliegan como un origami en este encuentro.

Noticias: “El tema del verano” estuvo en el Festival de Sitges, el lugar donde en su momento se consagró “Cuando acecha la maldad”. ¿Cómo fue esta experiencia? 

Débora Nishimoto: No podíamos creer lo que es el Festival de Sitges, como está dedicado al género terror y al fantástico, tiene un clima muy especial. Aparte, la función de nuestra película era como en una súper trasnoche, a las dos de la mañana. Así que fuimos a cenar, después a un bar y cuando finalmente llegamos al cine, estaban todos vestidos para la ocasión, mucha gente montadísima, parecía un desfile. El camino para el estreno fue largo, la película pasó por el Festival de José Ignacio también, se vio en Montevideo y que ahora se estrene en la Lugones me da una gran felicidad. En el cine todo es un proceso que requiere sus propios tiempos, es lindo participar de cada pasito y ver hasta dónde llega un trabajo.

Noticias: Una película de zombies que requiere un trabajo especial con el cuerpo, también en la serie “Nieve roja” tuviste escenas de acción. ¿Tu formación en la danza contribuye a que te atraiga el aspecto más físico de la actuación?

Nishimoto: Sí, hice danza varios años y me gusta todo lo que tiene que ver con el cuerpo. Ahora hace 6 años que también hago otro tipo de trabajo, entreno y practico kickboxing, sentirme fuerte, poder pelear, es algo que me encanta. Estoy muy en contacto con el cuerpo desde chica, medio por obligación porque tenía un problema de columna y me recomendaron hacer ejercicio todo el tiempo. Ahora que lo hago por gusto, el  baile me fascina, lo disfruto mucho. Estoy muy conectada con lo corporal y todo lo que sea desafíos físicos siempre me parece un gran plan. Pero bueno, en esta película tuve que llevar todo el tiempo la cabeza torcida...

Noticias: Te veía y me daban ganas de comprarte una crema para las contracturas, imaginate (risas) Vos venís de un ámbito más intelectual, muchas veces lo físico y lo académico parecen correr por distintos carriles, ¿cómo uniste los dos mundos?

Nishimoto: Sé que no es tan común eso, es verdad que hace unos años mi trabajo era básicamente académico, estudiaba japonés, francés, inglés, Letras, traducía y escribía ... cuando me empezó a gustar el ejercicio y surgió todo lo artístico tuve un sentimiento extraño. Me dio un poco de pena porque sentía que había dejado un poco de lado mi costado más intelectual, hasta que descubrí que todo ese amor por el estudio y la lectura seguía estando en mí. De a poco se fueron equilibrando ambos mundos, siento que pueden convivir.

Noticias: A raíz de un accidente que sufriste y de la reconexión con tu cuerpo que necesitaste, descubriste dos oficios casi por azar, la actuación y la cocina. ¿Cómo es encontrarse con la profesión menos pensada y que eso pase a ser tu modo de vida?

Nishimoto: Siento que en el momento no lo pensé así y por eso fue algo paulatino que me fue llevando, hasta que un día pensé: “Soy actriz, tengo rodajes y me gusta". Empecé estudiando teatro, aunque  desde chica hacía publicidad y me encantaba la cámara, nunca había soñado con estar en una ficción. La actuación como algo nuevo que fue creciendo y ganando espacio naturalmente, que comenzó a tomar mi atención, a darme frutos sin forzar nada y eso es lo más lindo.

Noticias: ¿Con Kaori, tu emprendimiento de cocina pasó algo parecido?

Nishimoto: Sí, no lo planeé, empecé cocinando para amigos y haciendo cenas en mi casa, probando sabores nuevos porque quería experimentar y rehabilitar el olfato y el gusto que había perdido a causa del accidente. Mis amigos me empezaron a decir: “Qué rico, te compro una vianda“, así fue creciendo. Me encontré con la cocina de una manera muy autodidacta, aunque una vez que estudié gastronomía entendí que es algo que también tiene que ver mucho con las manos, con la creatividad, con el tiempo, con la espera, y sentí todo eso como algo muy propio. Siempre estuvo ahí de alguna manera, desde que veía cómo cocinaban mi papá y mi abuela, había algo latente que hoy forma parte de mi vida de una manera muy linda. Es mi trabajo, pero a la vez lo disfruto, porque la gastronomía es muy estresante también. Por eso hasta hoy no quise abrir un restaurante, prefiero elegir los lugares donde quiero trabajar y hacer eventos o caterings. Ahora estoy incursionando en pastelería japonesa, que es algo nuevo para mí.

Noticias: ¿Esa curiosidad que tenés te llevó a redescubrir tus orígenes? Con el correr de las generaciones algo de ese legado se va perdiendo

Nishimoto: Así es, y fue un poco amigarme con quien soy, porque de chica mis papás, segunda generación en Argentina, me mandaron a colegios públicos, cosa que agradezco,  pero no estudié japonés, todos mis amigos son argentinos. De grande me empecé a interesar cada vez más por la cultura japonesa, comencé a estudiar el idioma, viajé a Japón por primera vez y tuve una especie de revelación. Pensé: "Esto increíble, ¡es otra galaxia!”, y no paré de volver. Empecé a meterme en su música, en su gastronomía y en su modo de vivir la moda. Conecté mucho con mi sangre, con algo cultural que estaba agazapado dentro mío.

Noticias: Acá mucha gente no se imagina la mega industria que es la moda japonesa, ¡te habrás vuelto loca!

Nishimoto: ¡Ay sí! Llegué, vi cómo se vestían y dije: “Al fin puedo ser y mostrarme como quiero”. De chica quizás tenía ganas de usar los labios pintados de turquesa y ponerme un sombrero, pero la gente me miraba mucho, ya siendo japonesa llamaba la atención, ¡imaginate lookeada así! (risas)  Allá pude darme todos los gustos, cada uno va en la suya, nadie te mira por tu ropa, aparte lo mío no tenía ni para empezar al lado de lo que usan ellos. También empecé a ver su cine, además de sus películas clásicas y de sus historias familiares, me encontré con otras películas que son una locura.

Noticias: ¿Cómo manejaste la tremenda exposición que te generó “Envidiosa”?

Nishimoto: Bastante bien, aunque fue de un día para otro. De repente casi todo el mundo había visto la serie y en la previa no dimensioné el fenómeno, igual siempre recibí mucho cariño del público, la gente se me acerca de una manera muy amorosa y con alegría. A “Envidiosa” literalmente la vio todo el mundo, mujeres, niñas,  señores.. ¡y el encargado del edificio también! Me sorprendió recibir tanto amor porque no me lo esperaba. Es una hermosa forma de atención porque proviene de la gente, después empezó a surgir otra atención, la del mundo más conventillero y bueno, ya sabés (risas)

Noticias: Tuviste tu momento “LAM”, nadie quería perderse tu pareja con Esteban Lamothe. Vos hacés una obra llamada “Los miedos”, ¿te asustaste?

Nishimoto: (risas) Y, ¡fue de golpe! Pero te digo que aprendí mucho de él y de su modo de manejarse, no se toma en serio esas cosas, por suerte yo tengo una personalidad muy tranquila y puedo pilotearla. Apenas salió la noticia no podía creer que se hubieran enterado tan rápido, nos sacaron una foto en un lugar, toda borrosa, ¡y en dos minutos llegamos a “Intrusos”! Yo me preguntaba “¿en qué fallamos?” Pero Esteban se mató de risa y nos relajamos, me causa gracia que repostean hasta fotos de la primera salida a una plaza, lo entendí y ahora me divierte. Nada es tan invasivo como pensé y Esteban es un tipo con los pies sobre la tierra, se maneja como una persona más, me gusta eso.

Galería de imágenes

En esta Nota

Marcela Soberano

Marcela Soberano

Comentarios