La administración del presidente Donald Trump anunció un giro significativo en la política de viajes entre Estados Unidos y Venezuela al ordenar la apertura del espacio aéreo comercial venezolano, una medida que allana el camino para que ciudadanos estadounidenses puedan viajar al país sudamericano después de años de restricciones. Trump informó que había instruido al secretario de Transporte y a otros funcionarios del gobierno para que restablezcan conexiones aéreas y permitan que “los ciudadanos estadounidenses pronto podrán ir a Venezuela y estarán seguros", subrayando lo que describió como un “nuevo capítulo” en las relaciones bilaterales tras el reciente golpe a la administración de Nicolás Maduro.
Sobre esto, en la red social X, Carlos Maslatón compartió la noticia publicada y difundida por La Derecha Diario. Sin embargo, el analista sumó un recuerdo inquietante sobre la última vez que viajó al país caribeño. "Apréstome a regresar a Venezuela. No voy desde el funeral de Chávez en marzo de 2013, cuando verifiqué que en el cajón dentro de la capilla ardiente habían puesto en realidad un muñeco de goma verde oscuro que pretendía ser el Presidente fallecido en La Habana el 30/12/2012", destacó el abogado en su cuenta personal. Lo escrito por Maslatón subraya tres puntos que contradicen a versión oficial comunicado por el gobierno bolivariano sobre la muerte del líder venezolano: la data de la muerte, el lugar donde falleció y que el cuerpo que fue velado no era el de Hugo Chávez.

El presidente de Venezuela desde 1999 hasta 2013, fue oficialmente anunciada por el Estado venezolano el 5 de marzo de 2013, informando desde el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo en Caracas que el líder bolivariano había fallecido a causa de complicaciones derivadas de un cáncer que enfrentaba desde 2011. La noticia fue confirmada en cadena nacional por su vicepresidente, Nicolás Maduro, visiblemente conmovido, quien detalló que Chávez había muerto a las 4:25 p.m. y que el país entraba en un período de luto por la pérdida de uno de sus dirigentes más influyentes de las últimas décadas.
El cadáver fue velado públicamente en academias y sedes militares de Caracas antes de sus funerales de Estado, que incluyeron actos multitudinarios y la participación de dignatarios internacionales. Sin embargo, a pesar de esta versión oficial, desde meses antes de su fallecimiento comenzaron a circular rumores y versiones alternativas sobre el estado la muerte de Hugo Chávez. En diciembre de 2012, mientras permanecía en Cuba recibiendo tratamiento médico, hubo un prolongado silencio informativo oficial que provocó especulaciones intensas en Venezuela y en medios internacionales sobre su verdadera condición. En ese contexto, algunos sectores opositores y periodistas independientes comenzaron a sugerir que el dirigente podría haber muerto mucho antes de la fecha oficialmente anunciada.

Una de las versiones más difundidas provino del exjefe de seguridad de Chávez, Leamsy Salazar, quien tras desertar del gobierno venezolano afirmó desde Estados Unidos que el presidente no habría fallecido el 5 de marzo de 2013, sino el 30 de diciembre de 2012 en La Habana. El ex oficial aseguró que esa información fue compartida con el entonces embajador de Panamá ante la OEA, Guillermo Cochez, generando polémica sobre la posibilidad de que el comunicado oficial de la muerte respondiera a razones políticas, como la necesidad de sostener la figura del mandatario en funciones mientras se definían estrategias de sucesión interna.
Además de la supuesta antelación en la fecha de fallecimiento, circularon otras teorías conspirativas que cuestionaban la autenticidad de las imágenes y del cuerpo que fue velado públicamente. En varios debates en redes y artículos de análisis político, se sugirió que las fotografías y registros de Chávez en sus últimos meses podrían haber sido manipulados o no corresponder completamente a momentos posteriores a diciembre de 2012. Aunque estas versiones no contaron con pruebas concluyentes, sí reflejaron el profundo clima de desconfianza entre amplios sectores de la población y figuras opositoras respecto al hermetismo con el que se manejó la información oficial sobre su salud.

Pese a estas especulaciones y controversias, la versión oficial del estado venezolano —respaldada por documentos públicos del Estado venezolano— sigue siendo que Hugo Chávez murió el 5 de marzo de 2013 en Caracas, y que ese mismo día se realizó el anuncio solemne de su fallecimiento tras una prolongada lucha contra el cáncer. Aunque no existen pruebas fehacientes que contradigan la línea oficial, los rumores y teorías alternativas evidencian el nivel de polarización que caracterizó al país caribeño en torno a los últimos días de uno de sus mandatarios más controvertidos.















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