El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció el envío de un proyecto a la Legislatura porteña para que las patentes de autos no registren aumentos por encima de la inflación. La iniciativa apunta a corregir distorsiones detectadas en el cálculo del impuesto automotor y a evitar incrementos que superen la capacidad de pago de los contribuyentes.
Según explicó la administración porteña, el esquema contempla una actualización de las valuaciones fiscales y de las alícuotas, pero incorpora un mecanismo de compensación que garantiza que el monto final a abonar no exceda el índice inflacionario. De este modo, se busca que ningún propietario de vehículos pague aumentos reales en términos económicos.
La medida surge luego de que en los últimos meses se registraran reclamos por boletas con subas significativas, producto de cambios en los valores fiscales de algunos modelos. Desde el Gobierno de la Ciudad reconocieron que el proceso de actualización generó situaciones desiguales y señalaron que el nuevo proyecto apunta a ordenar el sistema y hacerlo más equitativo.
El texto enviado a la Legislatura también busca dar previsibilidad de cara al ejercicio fiscal 2025, estableciendo reglas claras para la actualización del impuesto automotor y evitando saltos bruscos que impacten en la economía familiar. En ese sentido, remarcaron que el objetivo no es congelar el tributo, sino alinearlo con la evolución general de los precios.
De aprobarse la iniciativa, el impuesto a las patentes en la Ciudad quedará atado a la inflación, consolidando un esquema de ajuste moderado que, según el Ejecutivo porteño, permitirá sostener la recaudación sin trasladar aumentos desmedidos a los contribuyentes.














Comentarios