Jueves 3 de diciembre, 2020

PERSONAJES | 14-11-2020 11:40

Gabriel Oliveri: “Me encanta sacarle el jugo a la vida”

Es el ejecutivo hotelero que encontró en la TV otro lugar de felicidad. Amor a la distancia y autobiografía.

Se reinventó tantas veces como pudo. “Soy cinco mil personas”, dice. Le gusta encarar la vida como una aventura, un desafío permanente. Es apasionado, desinhibido, carismático, hiperactivo y muy sociable. No le teme a casi nada y va siempre para adelante.

Gabriel Oliveri nació en Concordia, Entre Ríos, y tuvo sus vaivenes hasta la adolescencia. Fue un chico “diferente”, sufrió bullying y hasta pensó en suicidarse. A los 18 se mudó a Buenos Aires y dio vuelta su vida. Estudió abogacía, psicología y actuación, pero terminó dedicándose a la hotelería. Hizo una importante carrera y se convirtió en un ejecutivo líder. Es director de marketing y comunicación del Four Seasons Hotel Buenos Aires. 

Además, tiene un lado B en televisión y radio como actor, conductor y panelista. De todo esto y mucho más dio cuenta en su autobiografía “Una vida cinco estrellas” (Planeta) que publicó el año pasado.

Noticias: Usted dice que todos podemos convertir nuestra vida en una obra de arte. ¿Cómo se hace?

Gabriel Oliveri: Hay que saber dónde estás parado, dónde querés llegar y armar un plan de acción. Si tenés un sueño ponerte ese objetivo. Todos tenemos la posibilidad de transformarnos. Los que lograron cosas maravillosas no nacieron siendo eso, lucharon por eso.

Noticias: De hecho, usted considera que para ser feliz hay que trabajar mucho.  

Oliveri: Por supuesto. Para ser infeliz te tirás en un sillón, agarrás la palabra “culpa” y empezás a tirarla a todo el entorno. Todos tienen culpa de que vos estés tirado sin hacer nada. Eso es facilísimo. Lo otro es pararse y encarar la vida de frente. Tener dónde vivir, un amigo, una pareja, un trabajo, una actividad linda, todo es un esfuerzo enorme. Pero si no te movés no lográs nada.  

Noticias: ¿Cuánto le costó armar su vida?

Oliveri: Muchísimo. Hasta los 17 años fue durísima y a partir de allí empecé a vivir. En un momento le agarré la mano a la vida y ahí le metí duro. Mi hermana Carolina, que es un ángel, y mi madre, Carmen, me ayudaron mucho y siempre estuvieron, más allá de las circunstancias. Yo era alguien diferente por mi sexualidad, mi sensibilidad, un montón de cosas. Pero lo que tenía en contra lo transformé a favor mío. No se puede tercerizar la vida ni la felicidad en manos de nadie

Noticias: ¿Qué precios pagó?

Oliveri: Dejar mi casa, mi familia —con mamá y mi hermana éramos como la trilogía de la Santísima Trinidad— mi ciudad. Me fui hacia un nuevo mundo, no sabía qué iba a depararme, pero tal vez iba a permitirme cumplir mis sueños.

Noticias: Y los cumplió ampliamente.

Oliveri: La verdad que sí. Hay que reinventarse todo el tiempo. Un aforismo de Lao-Tse del siglo IV a.C. dice: “La vida virtuosa es como el agua en cuanto que acomodándose a todo a todo se adapta”. Uno tiene que tomar la forma del recipiente. 

Noticias: ¿Cómo sobrellevó la cuarentena siendo tan hiperactivo?

Oliveri: Hace veinte años que salgo de mi casa a las siete de la mañana y vuelvo a la una de la noche, y lo hago con muchísima alegría. Me encanta sacarle el jugo a la vida. Pero los primeros meses de la cuarentena me metí en mi casa con mucho miedo, rabia, incertidumbre. La pandemia nos avisó que somos mortales y nos puso de frente a nuestras propias vidas, al silencio, al estar con uno mismo.  Al principio tenía pánico de contagiarme, de morir. Pero después empecé a salir y a partir de ahí empezaron a suceder cosas.

Gabriel Oliveri

Noticias: ¿Qué pasó con su trabajo en el hotel?

Oliveri: En el hotel trabajan 300 personas y de un día para otro cerró. Tengo la suerte de tener mi gerente y mi equipo de marketing, gente maravillosa, y seguimos trabajando por zoom. Además, yo mantuve las redes con entrevistas a gente interesante, clases de cocina con las recetas de Elena, Nuestro Secreto y Pony Line y las dj sessions del bar. Por otro lado, Four Seasons se unió a uno de los mejores centros de medicina del mundo —el Johns Hopkins Medicine Institute— para que nos asesore en cómo trabajar en los hoteles, con los empleados, manuales para la reapertura. 

Noticias: ¿Cuándo se espera la reapertura y cuáles son las perspectivas a futuro?

Oliveri: Los hoteles cinco estrellas argentinos dependemos del mercado europeo y del americano. Esto implica que se pueda volar y que haya una vacuna. El hotel no está abierto y no hay una fecha concreta de reapertura todavía. Sólo abrimos el restaurante Nuestro Secreto y es un éxito de público. Creo que a la hotelería le va a llevar por lo menos dos años más poder recuperarse. Hicimos una preventa enorme a valor muy bajo y ni bien se abra el hotel vamos a premiar a los hospitales de Buenos Aires con un certificado de alojamiento para que sea sorteado entre todo su personal. Ellos son las verdaderas estrellas, los que nos cuidaron en esta pandemia. También pensamos crear una especie de country en la ciudad para que la gente pueda hospedarse durante el verano. Los primeros meses del año próximo vamos a vivir del mercado argentino.

Noticias: ¿Y cómo le va con el lado B de su vida laboral?

Oliveri: La televisión me salvó la vida este año. Al tener libre las noches y los fines de semana descubrí un mundo maravilloso donde empecé a crecer un montón. En “Lo que el día se llevó”, en la LN+, desarrollo temas super lindos, culturales, y soy parte de un equipo genial encabezado por Carola Gil. Además, formo parte de “Santo Sábado”, conducido por el pelado López y Soledad Fandiño, los sábados a la noche por América. Y después estoy en Pampita Online, por Net tv, donde ella me deja hacer lo que quiero. Además, los domingos a las 21 estoy con Myriam Bunin en “Con estilo radio”, por la FM750, donde entrevistamos artistas y hablamos de todo lo lindo que pasa en la vida. Siempre digo que fui enviado para ser feliz y hacer feliz a los demás. Me fascina liberar a la gente de sus miedos y sus anclas. Este año también hice mi primer streaming —una charla llamada “El futuro es positivo”— producido por Pablo Pérez Iglesias, el productor de Pilar Sordo, me fue excelente, y ahora estoy preparando otro.

Noticias: El año pasado publicó su autobiografía. ¿Cómo fue la devolución que recibió de la gente?

Oliveri: Maravillosa. A veces se me acercan y me comentan algo del libro o me dicen “genio”. Es porque los hago reír. Recibo mucho cariño. 

Noticias: ¿Es cierto que va a adaptar el libro para un unipersonal en teatro?

Oliveri: Sí, hasta tengo pensado los colores y las ropas que voy a usar. “Una vida cinco estrellas” no habla de caviar y champagne francés. Habla de cómo armarse una vida más linda con lo que tenés y eso empieza por el estado de ánimo. Mi mamá ponía plantas en una lata de dulce de batata para que estuviera más lindo el patio. 

Gabriel Oliveri

Noticias: ¿Cuál es su mayor fortaleza?

Oliveri: Empezar siempre de cero. Hay que encarar la vida como una página nueva, que los dolores, las tristezas, los éxitos y las alegrías no te condicionen. Yo llegaba al hotel cada mañana y lo vivía como un desafío. Hay que reinventarse y tener capacidad de adaptación. Yo me inventé cinco mil veces y me adapto. Eso de “yo soy así” no va conmigo.

Noticias: ¿Su mayor logro?

Oliveri: Ser feliz y ayudar a las personas que quiero. Hay que vivir para ser un buen recuerdo.

Noticias: ¿Sus miedos?

Oliveri: Los miedos paralizan y arruinan todo. Sólo tengo miedo a no poder valerme por mí mismo y tener que depender de otros

Noticias: ¿Su concepto del éxito?

Oliveri: Ser feliz, tener salud, tener gente querida, hacer lo que me gusta y dar todo en cada cosa que hago. Amo la vida y amo a la gente.

Noticias: Hablando de amor, hace 23 años que está en pareja con un hombre que vive en el sur. ¿Cómo se sostiene una relación a la distancia tanto tiempo?

Oliveri: Miguel es totalmente diferente a mí, es un hombre de campo, no le interesan los eventos ni tiene redes sociales. Nos une el amor, la curiosidad por la vida, los libros, los viajes, las comidas, los buenos momentos, el proyecto en común. Además, él tiene un corazón gigante y una generosidad para creer que yo soy el mejor del mundo. Es mi motor, mi peso y mi sostén. No me imagino la vida sin él.

Noticias: ¿Un recuerdo de esos viajes juntos?

Oliveri: Una noche en el Four Seasons en Egipto, comiendo pasta en el balcón de la villa donde nos hospedábamos, con el Mar Rojo a lo lejos, los barcos, las palmeras. Yo le dije a Miguel: “No sé si es la felicidad, pero se le parece tanto”. También nos fascinó San Petersburgo y nos encanta La Habana. 

Noticias: ¿Su frase de cabecera?

Oliveri: “La vida debe ser una desafiante aventura o nada”. Me aburriría mucho si no fuera así.

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Cecilia Escola

Cecilia Escola

Periodista.

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