Jueves 3 de diciembre, 2020

PERSONAJES | 14-11-2020 11:59

Javier Iturrioz: "Me rebotan las balas"

El arquitecto e interiorista de famosos y las marcas locales e internacionales de lujo habla acerca de las tendencias y sus obsesiones.

Reinventarse en tiempos de pandemia, no es ni ha sido una tarea fácil para nadie. Pero acuartelarse y evitar todo contacto con el mundo exterior para un animal social y trendsetter como Javier Iturrioz, factótum de eventos, fiestas y afines de una variedad de marcas internacionales y nacionales de lujo (Hermes, Chandon, Menage a Trois entre otras), puede ser como enterrarse en vida. Tarea complicada para un amante de la vida colorida y cosmopolita, cultivador serial de amigos, acumulador meticuloso de obras de arte y afines, viajero y comprador incansable y maniático de la simetría y el orden. Sin embargo, el arquitecto, decorador y escenógrafo, alérgico confeso a la estética monocromática y el minimalismo, como buen pisciano, supo nadar con facilidad en las aguas revueltas, y rescatarse, con el buen humor que lo caracteriza, del narcoléptico “efecto cabaña”, superando sus fobias y temores para salir del encierro. Crear vidrieras optimistas, recrear decoraciones virtuales, dar vida a remates de antigüedades remotas son algunas de sus adaptaciones a la nueva normalidad.  

Noticias: Amante de las celebraciones y animal social, ¿Cómo le pegó la cuarentena?

Javier Iturrioz: Empecé la cuarentena con una fiesta, ¡la de mi cumpleaños! ... supongo que la última de la temporada por largo rato (risas). El 16 de marzo me encerré, y tardé 45 días en volver a pisar la calle. Al principio estaba re paranoico. Pero no la pase mal en el encierro, todo lo contrario, bajé un cambio de la vorágine que vivía con tanta salida y eventos. El parate me hizo rescatar y valorar muchas cosas cotidianas, la vista de mi ventana, el estar con los perros todo el día, el disfrutar de mi casa.

Noticias: ¿Le dieron ganas de cambiar todo de lugar?

Iturrioz: No tuve tiempo. Mi suegra justo había enviudado, así que la trajimos a vivir a casa. ¡Ciento tres días los tres! Pero fue parte del divertimento. 

Noticias: ¿Nunca le agarró el ataque del encierro?

Iturrioz: ¡Jamás! Si te llevás bien con tu pareja y tenés los patitos ordenados, está perfecto. Pero tuve que hacer una salida abrupta, porque mi mamá se cayó en su casa y terminó en terapia. ¡Ir al sanatorio era como meterse en la boca del Covid! Pero cuando lo pasamos, empecé a perderle el miedo. 

Noticias: Dicen que a la gente le dio por hacer una renovación de su hábitat

Iturrioz: Totalmente. Me empezaron a llamar porque tenían la alfombra fea, porque querían poner cortinas. Ves que te faltan cuadros, que el tapizado es feo, que la pintura está mal. Al estar tanto tiempo en tu casa te das cuenta de los defectos. A lo mejor había gente que llegaba a su casa de noche y no veía lo abandonada que estaba. Como la gente no podía gastar en salidas, viajes, divertimentos y la plata perdía valor, se dijo: “gastemos en casa”

Javier Iturrioz

Noticias: ¿Siente que hubo un cambio respecto al lujo?

Iturrioz: Acá ves a todo el mundo abandonado. “No me tiño, no me pinto, vivo de jogging y pijama”, todo un lamento. La practicidad está bien, pero tiene un límite, y ser reo todo el tiempo no es cómodo, es cache. Estuve en Estados Unidos y era Dinastía. Todas divinas con sus stilettos y sus barbijos haciendo juego con la ropa. El glam no se perdió. El lujo se perpetúa en los materiales, la seda, el cashmere, pero con un look más confortable y de entrecasa. Acá te tenés que disfrazar de ciruja porque se roban hasta las zapatillas. Fue muy fea la sensación al aterrizar en Ezeiza, nos dio miedo.

Noticias: Perdimos hasta el glam

Iturrioz: Hace rato que veníamos en picada. Con la joggineta a toda hora. Pero eso no quita que no se siga comprando lujo, y que todavía haya un pequeño resabio de glamour y de personas con plata. El arte volvió a venderse a full, y las antigüedades estallaron. Hace seis años que decoro la Casa de remates Sarachaga con todas las piezas que van a salir a la venta. Por primera vez este año se hizo en forma virtual, y fue brutal. Tanto que el 20 habrá otra. 

Noticias: A todo siempre le encuentra el lado positivo, ¿qué le sacó la sonrisa?

Iturrioz: Sí, siempre soy “pum para arriba”, pero me saca la sonrisa ver tanta gente durmiendo en la calle. Te angustia. Es un país riquísimo pero la pobreza no da respiro. 

Noticias: Usted tuvo oportunidad de vivir afuera, ¿sintió haberse quedado acá?

Iturrioz: Siempre que estuve afuera, lo sentí como un desarraigo. A pesar de que estábamos dando vueltas por el mundo, mamá siempre nos enseñaba historia argentina, los símbolos patrios. No era un cliché, pero yo tenía como esa cosa que escuchaba un tango y me ponía a llorar. Yo le apuesto a la Argentina. Quizás soy demasiado optimista. En los peores momentos me he tirado a la pileta y las cosas me salieron bien. Pero me cuesta mucho ver que muchos amigos se están yendo. Me pone piel de gallina la ciudad que tenemos. Me parece el lugar más lindo del mundo. Me resisto a perder esto, hay que luchar, aunque me digan que yo voy a ser el que apague la luz.

Noticias: ¿Qué piensa que va a cambiar?

Iturrioz: Creo que esta pandemia les sirvió a muchos para pulir un montón de cosas y estableció un orden de prioridades en todo sentido. Se modificaron muchas cosas e hizo que a algunos les cayera el chip. Yo que voy a misa todos los domingos extrañé ver cerrada la iglesia. 

Noticias Hace unos años confesó que le hubiese gustado ser actor, ¿Le surgió otra idea a partir de esta pandemia?

Iturrioz: Leo quiere que agarremos una casa rodante y salgamos con los perros a recorrer el mundo, pero a mí no me copa tanto. Yo empecé a seguir muchas redes y sitios de refugios, y si no me frenás tendría una granja de animales abandonados. Siempre fui un perrero, pero ahora tengo ganas de hacer algo más. Tengo la necesidad de ayudar.

Javier Iturrioz

Noticias: Tiene más de 70 mil publicaciones en Instagram ¿Por qué le gusta mostrarse?

Iturrioz: En realidad todo empezó como un divertimento. Mi papá fue un fanático de las fotos. Teníamos mil álbumes, y hasta si iba de viaje sacaba fotos de las compras, por si se perdían las valijas. A mí me gustaba sacar fotos estéticas, como las de las revistas de decoración o moda. ¡Leo me animó a meterme en Instagram, fue el creador del monstruo! Y así empezó esto de mostrar mi lifestyle, mi trabajo, mis gustos, mis afectos. Era una manera de inmortalizar eso lindo que vi o que me pasó.

Noticias: Pero nunca separó su parte profesional de su parte privada

Iturrioz: ¡Tengo 98 mil solicitudes de seguidores! Pero miro mucho antes de aceptar, porque soy bastante paranoico con la seguridad y además no tengo ganas de que me siga gente solo para criticarme. Por eso, los 7 mil que tengo es gente con la que siento que comparto gustos y cosas lindas con ellos. Es un club de amigos.

Noticias: ¿Siempre tiene comentarios positivos?

Iturrioz: Creo que los “haters” siempre existieron, pero ahora al estar más encerrados, y ver la vida de los otros, como están tan desconformes con la propia, sus miserias son peores y las envidias se potencian.

Noticias: Nada lo inmuta

Iturrioz: ¡Nada! Tengo un ego altísimo. Por eso nada me afecta, ni las críticas ni nada. No me importa nada de lo malo que me puede llegar a tirar, me rebotan las balas

Noticias: ¿Qué tendencias se vienen en decoración?
Iturrioz: Se fue perdiendo el minimalismo, y se empezaron a usar otra vez las cosas doradas, la malaquita, los mármoles, el terciopelo. Felicidad para mí que no puedo ocultar que soy barroco, me gusta el dorado, y que hubiera sido feliz en la época del Rey Sol o de los zares rusos, aunque algunos piensan que es de vieja. Hay mucho eclecticismo y variedad, no hay una sola tendencia. Soy lo opuesto al minimalismo, al blanco sobre blanco. No soy moderno y además soy cero tecnológico. 

Noticias: También es muy detallista al vestirse.  

Iturrioz: Soy obsesivo compulsivo, pero me sale sin darme cuenta, porque es algo totalmente incorporado. 

Noticias: ¿Qué cosas le desvían la mirada?

Iturrioz: ¡Uy, tantas cosas! El desorden, la suciedad, lo que está torcido o fuera de lugar, los brillos excesivos, lo chabacano, el vestirse desubicado para la ocasión, ¡y las cosas falsas! Lo trucho no me cabe. 

Noticias: Si para usted el vestir bien en Argentina era un caso perdido, no quiero pensar ahora después de esta cuarentena

Iturrioz: ¡Dios nos guarde! ¡Qué difícil! Y eso que hoy podés ver todos los desfiles del planeta sin moverte de tu casa. Pero en el reino de la tilinguería y la frisa con paillettes no podés darle peras al olmo. Si vivís en mundo joggineta y zapatilla, y no te sacas los ruleros o te teñís las raíces, no tenés muchas chances de sobrevivir al bajón. Cuarentena y mal vestidos es una combinación letal. Que la mediocridad y lo cursi no terminen con nosotros ¡Una dosis de elegancia, por favor!

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Gabriela Picasso

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