jueves, noviembre 14, 2019

PERSONAJES | 07-11-2019 16:10

Jon McBride: "Mi sueño es que haya paz en la Tierra"

El astronauta fue invitado por el Planetario de Buenos Aires Galileo Galilei por los 50 años de la llegada del ser humano a la Luna.

Tiene la piel roja, cabellos blancos y ojos claros. Jon McBride es uno de los poquísimos seres humanos que logró el sueño de sentirse el protagonista de una película de ciencia ficción y mirar al planeta en el que nació desde arriba y a miles de kilómetros de distancia. Siendo ingeniero aeronáutico, en 1965, se alistó en la Armada de Estados Unidos y voló en 64 misiones de combate. En 1978 fue elegido entre alrededor de 80.000 aspirantes para integrar la primera generación de astronautas del programa de transbordadores y en octubre de 1984 le llegó la gran oportunidad: fue piloto en la misión STS 41-G. Dio la vuelta a la Tierra dieciséis veces por día. Vio un amanecer cada cuarenta y cinco minutos y un atardecer cada otros cuarenta y cinco minutos.

Vivió 8 días, 5 horas, 23 min y 33 segundos en el transbordador Challenger. McBride iba a ser el próximo comandante de la operación que ese cohete haría en abril de 1986. Pero, ante los ojos del mundo, la nave explotó en su expedición de enero de ese año. Aquel evento desafortunado lo cambió todo y él ya no pudo volver al espacio. Al año siguiente fue nombrado subdirector de la NASA a cargo de las relaciones con el Congreso. En la actualidad es jefe de programa de astronautas del Kennedy Space Center y va por el mundo dando conferencias motivacionales sobre todo a los jóvenes para aconsejarles que estudien todo lo que puedan porque así las estrellas (y los máximos sueños) quedan más al alcance de la mano. 
En el marco de un ciclo de actividades desarrollado por el Planetario de Buenos Aires por los 50 años de la llegada del ser humano a la Luna, McBride pasó por Buenos Aires.

Noticias: ¿Quién era de niño, se imaginaba este destino?
McBride: Yo recuerdo de muy chico, tendría 9 o 10 años, salir a la oscuridad a ver la luna y las estrellas, y pasar un buen rato observándolas. En ese momento había ya muchas películas sobre la luna y el espacio, pero eran los años 50 y todavía no se había hecho ningún viaje espacial, así que todo aquello era ciencia ficción. Pero desde entonces me empecé a interesar por el espacio.

Noticias: Cuando de adulto llegó al espacio, ¿la experiencia colmó las expectativas de su niñez?
McBride: Toda mi experiencia excedió mis expectativas. Uno puede leer o ver películas, pero nunca va a tener una idea real de lo que es el entusiasmo que se siente y la alegría de cuando se apagan los motores y uno está flotando en el espacio. Es algo totalmente indescriptible. La experiencia es sobrenatural: En ocho minutos se va a 25 veces la velocidad del sonido y sólo se necesitan ocho minutos y medio para alcanzar la gravedad cero. 

Noticias: ¿Qué piensa ahora cuando mira el cielo?
McBride: Me siento afortunado y bendecido de haber podido ver desde arriba hacia abajo, porque todos tenemos la oportunidad de ver desde abajo hacia arriba pero hay unos 300 seres vivos que han podido tener esa experiencia y yo estoy dentro de ellos. En realidad, no sé exactamente cuántas personas han ido a esta altura al espacio, pero yo fui el número 69.

Jon McBride

Noticias: ¿Recuerda el día en el que le confirmaron el viaje?
McBride: No lo sé exacto pero calculo que fue de 15 a 18 meses antes del vuelo. A partir de ahí empiezas a entrenar con tu tripulación y, a medida que se acerca el día, es más y más entrenamiento. Un mes antes, entras en un simulador y haces una simulación de todo lo que es el viaje y los procedimientos que se llevarán adelante. Y la verdad es que termina siendo más fácil hacerlo en la realidad que en un simulador.

Noticias: ¿En serio?
McBride: ¡Claro, porque no te tienes que preocupar por la gravedad!

Me siento afortunado y bendecido de haber podido ver desde arriba hacia abajo, porque todos tenemos la oportunidad de ver desde abajo hacia arriba pero hay unos 300 seres vivos que han podido tener esa experiencia

Noticias: Qué difícil soportar la ansiedad durante todos esos meses, ¿cierto?
McBride: No, no da ansiedad sino más bien un gran entusiasmo porque la fecha está cada vez más cerca. De lo único que uno se tiene que preocupar es de estar lo más listo posible.

Noticias: ¿Qué pasa con los sentidos en el espacio, a qué huele, qué se escucha?
McBride: Los sentidos trabajan mucho mejor en el espacio que en la Tierra, son probablemente más agudos allí ya que los olores no tienen que competir entre ellos. Entonces uno llega inclusive a reconocer hasta a sus propios compañeros, especialmente a las mujeres, por el perfume que usan. También sientes más el olor de la comida.

McBride conserva nítida la sensación indescriptible de, desde arriba, tener una visión sobrehumana y poder ver a unos 2.400 kilómetros en todas las direcciones. De un lado, tener la mitad de Sudamérica y, del otro, el océano Pacífico. Arriba, el mar Caribe y abajo, la Antártida.

Noticias: Leí que usted decía que desde allá arriba es muy difícil no sentirse Dios, ¿qué le pasó al volver a la Tierra?
McBride: Desde niño sentí que Dios me miraba desde arriba y cuando yo estaba ahí arriba, sentí lo afortunado que era de poder tener esa visión. Al volver, me sentí feliz de estar vivo y seguro, de regreso en la Tierra, no sólo contento de haber ido y realizado todo lo que estaba programado sino también de haber hecho mucho más de lo que teníamos programado realizar. Nuestra misión tuvo un 110 por ciento de labores cumplidas (sonríe orgulloso).

Jon McBride

Aquella fue la primera vez que un transbordador llevó a siete miembros al espacio (entre ellos a dos mujeres) y una cámara IMAX para documentar el vuelo. La misión fue a estudiar la Tierra, así que instalaron un satélite el primer día, que analizaría el reflejo y la intensidad del Sol, tomaron fotos y midieron las corrientes del océano y cómo se mueven.

Noticias: ¿Qué le sucedió después de la tragedia del Challenger, cuando se frustró la siguiente operación en la que usted sería el comandante?
McBride: Creo que no puedo acordarme de una experiencia más horrible en mi vida. Nosotros estábamos en el simulador, la misión sería tres semanas después y estábamos en la fase final del entrenamiento. Me llamaron para que llevara a toda la tripulación a ver el lanzamiento desde la torre de control. Estábamos todos mirando por los monitores y aplaudiendo porque finalmente el Challenger había despegado, hasta que llegó el momento de la explosión y básicamente todo el mundo se quedó congelado, nadie dijo nada posiblemente por cinco o diez segundos porque no podíamos creer lo que estábamos viendo. Es uno de los momentos más triste de mi vida. 

Noticias: ¿Antes de eso el factor miedo había estado en la evaluación de ir o no al espacio?
McBride: Todos nosotros sabíamos que lanzarnos al espacio era algo peligroso. Pero en realidad, estamos entrenados para manejar cualquier situación que sea controlable. Lo que pasa es que en algo así como lo del Challenger, en la que el cohete explota, no hay nada que se pueda hacer. 

Si seguimos destruyendo a la madre tierra de la manera en la que lo estamos haciendo, tendremos que buscar otro lugar donde vivir.

Noticias: Lleva mucho tiempo transmitiendo su experiencia y tratando de incentivar a los que lo escuchan en la curiosidad científica. ¿Cuál es la pregunta más frecuente que le hacen?
McBride: “¿¡Cómo es el espacio!?!”. ¡Algo que puede llevar horas de explicar! (risas). 

Noticias: ¿Con qué palabra o sensación lo definía?
McBride: “¡Indescriptible!” (risas).

Noticias: ¿Cuánto incide todavía hoy la competencia entre países en la exploración del espacio en un momento en el que hay cooperación, por ejemplo con la Estación Espacial Internacional?
McBride: No creo que haya hoy competencia, hay cooperación entre las naciones. En realidad el espacio es de todos y todos debemos compartir la exploración espacial. 

Cree que una misión tripulada arribará a Marte antes de 2030. “Se trata de una decisión política. De hecho, si en este momento se aprobaran los fondos llegaríamos en los próximos 10 años. Ruego estar vivo para presenciar ese momento”.

Noticias: Ya existe el turismo astronómico y de hecho usted dice que cualquiera podrá comprar un ticket para ir al espacio en los próximos 10 o 15 años, ¿va a haber seres humanos viviendo fuera de la Tierra?
McBride: Seguramente que sí, hemos tenido personas en la luna o gente viviendo más de un año en la estación espacial internacional.

Noticias: ¿Pero a nivel de comunidades que se instalen fuera?
McBride: Si seguimos destruyendo a la madre tierra de la manera en la que lo estamos haciendo, tendremos que buscar otro lugar donde vivir. Hace cientos de años éramos millones sobre la Tierra; hoy en día somos billones y creciendo exponencialmente. Llegaremos a un punto en el que el planeta no será capaz de sostener a tantos seres humanos. 

Noticias: ¿Es cierto que quiere cumplir un sueño más?
McBride: Mi sueño es que haya paz en la Tierra.

Noticias: ¿Pero es verdad que quiere volver al espacio y romper el récord de ser la persona más longeva que lo haga, y para eso necesita diez millones de amigos que pongan un dólar cada uno?
McBride: (risas) Es que no lo puedo pagar yo mismo, sería la única forma de volver. 

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Valeria García Testa

Valeria García Testa

Periodista.

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