“Fue un accidente con final feliz”, dice Morena Galán cuando se refiere a su ingreso al mundo del arte y de la música en particular.
No viene de familia de artistas, sus padres pertenecen al ámbito de las ciencias exactas, pero su mamá la mandó a clases de canto y de piano porque la nena era un poco tímida y su familia quería que fuera más extrovertida. “Un día estaba tarareando una canción de “La novicia rebelde” en casa y me escuchó mi mamá, entonces lo llamó a mi papá y después a mi abuela. De repente tenía a los tres escuchándome. Se miraron y dijeron: ‘Puede cantar’. Yo tenía siete años. Ahí empecé a tomarle más el gusto. Empecé a ganar competencias de canto en escuelas, me empezó a ir bien en conciertos y obras escolares y, un día, a los nueve años, mirando la televisión, vi al Coro de Niños del Colón cantando La Boheme. Eso me marcó. Dije que quería estar ahí. Me enteré de que estaban tomando audiciones en el Instituto del Colón, fui, audicioné y me tomaron”, recuerda.
A los 11 años tuvo otro momento de epifanía. Estaba de vacaciones con sus padres en Nueva York y ellos tuvieron la brillante idea de llevarla al Metropolitan Opera House a ver Turandot, la obra de Puccini. “Una ópera impresionante, el despliegue, la música tan hermosa, la cantidad de artistas en escena. Fue imponente. El Metropolitan tiene casi 4000 asientos, es como un pequeño estadio. Dije: ‘Guau, algún día quiero estar acá, en el escenario’”, cuenta.
Cuando terminó el secundario, decidió continuar sus estudios en el exterior. Tenía claro que quería hacer una carrera profesional en el mundo de las artes. Tenía las condiciones, el talento y en el Colón había desarrollado la disciplina y la dedicación que se requieren para una aventura de esta naturaleza.
“No tuve una niñez típica, sacrifiqué mucho porque era ahí el lugar donde quería estar. Después quise seguir estudiando afuera, audicioné en diferentes lugares y, finalmente, me quedé con la Mannes School of Music, en Nueva York, donde me dieron una muy buena beca. Elegí esa escuela porque también podía hacer una carrera en composición. Además, había otras áreas, como jazz y actuación, y me habilitaba para ser una artista completa y versátil”, dice. En la Mannes School of Music estudió canto clásico, composición y producción. Después hizo un máster en ópera en la Manhattan School of Music.
Decidida y dispuesta a no dejar pasar oportunidades, tuvo roles protagónicos en diferentes teatros. Fue Evita de la ópera homónima, Candela de “Amor brujo” y Hansel de “Hansel und Gretel”. Como solista actuó en Carnegie Hall, Lincoln Center, New York City Naciones Unidas, Guggenheim Museum, entre otros lugares. Y fue dirigida por directores orquestales de la talla de Yannick Nézet-Seguin, Zubien Mehta, Daniela Candillari y Marco Armiliato.
El año pasado fue seleccionada para formar parte del coro del Metropolitan Opera House (MET). Un hecho inédito para alguien de su edad y con un contrato permanente y de por vida. Es la primera hispana, la primera argentina y la integrante más joven del prestigioso elenco.
Noticias: ¿Cómo fue la experiencia de abrirse camino en Nueva York?
Galán: Siempre fui muy pegada a mi familia y fue un desapego muy abrupto para mí. Me adapté fácilmente a la ciudad, pero la manera en que a veces se comportan es más distante. El ritmo de vida no te permite frenar jamás. Yo soy muy activa y Nueva York terminó de potenciarme, pero también es un nivel de exigencia muy alto. Estás con los mejores del mundo, por eso quería venir acá. Quería aspirar a ser más, a estar con gente mucho mejor que yo y poder crecer. Sí fue difícil extrañar a mi familia y a mis amigos, pero al ver todo lo que la ciudad tenía para ofrecer y cómo podía abrirme camino, sentí que tenía que estar acá. No sólo iba a la universidad y esperaba que las cosas pasaran. No podía quedarme quieta y esperar que las oportunidades llegaran a mí. No conocía a nadie. Tenía que hacer que lo que quería, pasara.
Noticias: ¿Qué hizo?
Galán: Muchas cosas. Trabajé en el correo de la universidad y trabajé en una posición donde tenía que cuidar a los estudiantes, por la cual me daban vivienda gratis. Tal vez estaba en una guardia de 24 horas y si había una emergencia yo era la primera en responder. No tenía que ver con el canto, pero me ayudaba a cubrir aspectos financieros de mi vida. También canté en iglesias, enseñé piano, canto. Trabajé como líder de orientación para nuevos estudiantes. Si surgía una oportunidad, yo la tomaba.
Noticias: ¿Y en la parte artística?
Galán: De todo. Hice conciertos privados, canté folclore, rock argentino, tango. Canté en óperas en español, en comedia musical profesional, en competencias, en fiestas. Cada oportunidad que surgía en el área del canto, yo decía que sí y me iba abriendo puertas.
Noticias: ¿Cómo llegó al Metropolitan?
Galán: Terminé un máster en mayo de 2025 y a la semana empezaba un contrato con una compañía de ópera de Nueva York que se llama Teatro Nuovo. Un día estaba almorzando con una cantante que acababa de conocer y ella me comentó de unas audiciones en el MET. Yo no tenía idea y le pedí que me pasara información. Me pasó un link y esa misma noche mandé un video para el director del Metropolitan. Me sentía preparada y quería ir por eso. Al día siguiente, me dijeron que me querían escuchar en vivo en el teatro. Fui y me presenté frente al director y un panel de gente que no conocía. Usualmente las audiciones son de diez minutos como mucho y yo estuve media hora. Salí muy contenta, sabía que me había ido muy bien, pero no sabía si me iban a tomar por mi edad, el promedio de gente que está ahí es de cuarenta, cincuenta años. No era lo usual.
Noticias: ¿Entonces?
Galán: A los dos días me llamó el director y me dijo que el trabajo era muy difícil, complicado. Pensé que me decía eso porque no me iba a tomar, pero, al contrario, me dijo que quería ofrecerme un lugar. Ese momento no me lo olvido más. Ahí mi vida cambió para siempre.
Noticias: ¿Qué implica estar en el MET, siendo, además, la única hispana, la única argentina y la integrante más joven?
Galán: Es una gran tranquilidad estar en el teatro y de manera estable. Voy a estar en el escenario casi todos los días y puedo tener una vida completa, focalizándome sólo en eso, sin tener que estar buscando otros trabajos constantemente. Por otro lado, yo lo llevo con mucha responsabilidad, porque no es usual que entre una persona tan joven, y demostrando que estoy el triple de preparada de lo que esperan. Voy al ensayo y no estoy esperando que me enseñen, llego muy preparada y muy profesional, porque tengo que mostrar que fue una decisión muy consciente la de tomarme y que estoy preparada. Lo llevo también con mucho orgullo porque soy argentina e inmigrante, y aún así conseguí un lugar. En el coro hay asiáticos, pero la mayoría es de Estados Unidos.
Noticias: ¿Cómo es la rutina de trabajo?
Galán: Varía bastante. Yo estoy en 12 o 15 óperas de las 18 que se hacen este año. Al principio de la temporada, estaba catorce horas, ensayaba todo el día y a la noche tenía función, y así los siete días de la semana. Pero ahora no estoy en una de las óperas, entonces mi ritmo es más tranquilo. Tal vez un día tengo un par de horas y otro día estoy un día completo. Mi tiempo le pertenece bastante al teatro, me tengo que adaptar.
Noticias: ¿Qué se requiere para llegar y sostenerse en este nivel artístico?
Galán: La pasión es fundamental, te tiene que gustar muchísimo y ser un poco neurótico para ir por un camino tan arriesgado. Pero eso no es suficiente. Se necesitan muchísima constancia, dedicación, disciplina y entrenamiento. Yo sigo tomando clases y preparándome de manera solista. Estoy en el teatro, pero aún así hago competencias por fuera, me presento en conciertos. No quiero decir “llegué al Metropolitan” y ya está.
Noticias: ¿Canta jazz?
Galán: Me encanta. Es uno de los tres estilos que más amo cantar. La primera vez que canté en el Carnegie Hall, canté jazz. Acá puedo explorar muchas vetas como artista. Creo que hay que expandir y ser versátil. Incluso, cuando termine la temporada en el MET, en el verano, tengo contrato con la compañía Des Moines Metro Opera en Iowa. Además, pronto abro una veta nueva como compositora.
Noticias: ¿De qué manera?
Galán: En marzo presento una de mis piezas orquestales para Naciones Unidas. Fue seleccionada para ser tocada por la Sinfónica de Naciones Unidas durante la cumbre de derechos de las mujeres, acá en Nueva York. Es una obra clásica y tiene muchos elementos del jazz.
Noticias: ¿Sueños?
Galán: Estoy cumpliendo un sueño ahora, pero siempre hay más. Un sueño sería estar en Broadway. Sería poder hacer que la música en español se cante en más lugares. Y cantar en el Colón como solista, me encantaría.

















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