Thursday 13 de June, 2024

POLíTICA | 26-02-2023 10:35

Cristina Kirchner y el reinicio del Plan K

La Cámpora le disputa la candidatura al Presidente y agita la bandera de la “proscripción” a la vice, que este domingo vuelve del Sur.

El 19 de febrero, el día que Cristina Kirchner cumplió los 70 años, tuvo un condimento especial. Es que desde ahora, más allá de la suerte que corra la vice en la Justicia, ya no irá presa. A raíz de la ley 24.660, sancionada en el 2008 cuando ella era presidenta, se le otorgaría el beneficio de la domiciliaria por su edad ante una condena firme. En este contexto, no es un detalle menor.

“Muchísimas gracias a todos y todas por los saludos de cumpleaños que me enviaron. Por los mensajes de amor y por los videos increíbles”, escribió Cristina en su cuenta de Twitter. Y completó: “Los siento a todos y todas muy cerca de mi corazón”. 

La palabra clave en el festejo había sido arrojada nuevamente al tablero político días antes, en la primera mesa política del Frente de Todos: “proscripción”. Las redes se llenaron de mensajes alusivos a la situación judicial de la vice. Fue el reinicio del Operativo clamor.

Opciones. El proyecto K incluye dos variantes. Agitar la bandera de la proscripción, aunque la vice no esté inhabilitada para asumir una candidatura, llevará a que Cristina decida ir a las urnas o que, en su defecto, tome la lapicera y elija al candidato del Frente de Todos.

Eso sí, todo sería más fácil para los intereses del kirchnerismo si Alberto Fernández declinara sus intenciones de ir por la reelección. No va a suceder, lo dejó claro en la reunión partidaria y lo hicieron público sus pocos leales.

El nuevo round entre el Presidente y la vice quedó en evidencia el día del cumpleaños 70 de CFK, cuando Alberto Fernández no la saludó a través de las redes sociales. Si hay crisis, que se note.

La batalla K para imponer el concepto de proscripción se jugó en los medios, donde la dirigencia dura comparó la situación de Cristina con la de Juan Domingo Perón; en las calles porteñas, que aparecieron empapeladas de afiches; y en Casa Rosada, donde hubo cierta divergencia con el plan.

Mientras tanto, Cristina mantuvo el perfil bajo. Viajó al sur el sábado 18 por la tarde y regresó el domingo 26. Recién se volverá a mostrar públicamente el primero de marzo, en el inicio de sesiones ordinarias del Congreso. La vice es un caso único en la política argentina: consigue ser la protagonista de la disputa, aún estando ausente y en silencio.

Debate. Más allá de las intenciones del kirchnerismo, el entorno del Presidente está dispuesto a dar pelea. Así lo demostró Aníbal Fernández, quien se animó a publicar una opinión disonante, que generó ruido en el oficialismo. En una entrevista con Clarín, el ministro de Seguridad disparó: “Cristina no está proscripta, puede ser candidata si quiere”. Luis D’Elía lo respaldó: en un tuit saludó a la vice por su cumpleaños y en el siguiente la cruzó: “Excelente Aníbal, destruyó el operativo clamor trucho de La Cámpora”.

Antes de que apareciera la reacción del ala dura del kirchnerismo, quien intentó poner paños fríos a la situación fue el jefe de Gabinete, Agustín Rossi: “Claramente Cristina está proscripta”, aseguró. Y antes de que alguien le reclame algo por los dichos del ministro de Seguridad, completó: “No soy el jefe político de Aníbal Fernández, que a esta altura no debe tenerlo”.

El fuego amigo no sólo repercute en el armado electoral. También el Congreso se vio afectado por esta tensión y por eso, al cierre de esta edición, cuatro senadores daban el portazo y se alejaban del Frente de Todos para armar un bloque propio. Esto significará más de un dolor de cabeza para la vice a la hora de conseguir quórum. Todo mal.

El Operativo clamor generó todo tipo de cortocircuitos, incluso donde históricamente no los hubo. Por ejemplo, produjo malestar con las Abuelas de Plaza de Mayo. Es que a Estela de Carlotto le preguntaron por la posibilidad de sumar a las consignas de este 24 de marzo la situación judicial de Cristina, idea que había esbozado la misma vicepresidenta en su última aparición pública. Y la referente de los derechos humanos le puso un freno: “Yo creo que Cristina el 24 no va a hacer esa manifestación porque es exclusivamente el recordatorio de un golpe de estado”, dijo. Y agregó: “Este otro tema seguramente lo abordarán el día anterior o posterior al 24, porque no podemos mezclar lo nuestro con un tema netamente político y actual”.

Para que el conflicto no creciera el ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro se reunió con Estela de Carlotto e hizo trascender una foto en conjunto. Polémica desactivada, al menos por ahora.

Como todo plan, el del kirchnerismo también tiene algunos intérpretes que se pasan de entusiasmo. El intendente de Pehuajó, Pablo Zurro comparó a la vice con San Martín y Belgrano: una prócer. “A ella no hay que convencerla, solo con la historia en sus hombros va a decir que es candidata”, soltó, luego de pedirle al Presidente que desista de participar en las elecciones. 

Todo gira a su alrededor, pero ella no da señales. Desde El Calafate, Cristina observó el mapa electoral en absoluto silencio. No se apresura, mientras La Cámpora hace el juego sucio, de desgaste, con el entorno de Alberto Fernández. El reencuentro entre el Presidente y la vice, después de cinco meses sin verse, será el 1 de marzo en el Congreso. Nadie espera que sea ameno.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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