Monday 26 de January, 2026

POLíTICA | Hoy 10:59

El accidentado debut de Fernando Iglesias como embajador

El flamante diplomático tuvo un episodio insólito al llegar a la sede argentina en Bruselas.

Una de las decisiones más comentadas en la agenda diplomática del gobierno nacional en este año fue la designación de Fernando Iglesias como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario ante el Reino de Bélgica, formalizada mediante el Decreto 6/2026, publicado en el Boletín Oficial el 8 de enero de este año. Iglesias, ex diputado nacional y figura política alineada con Milei, había culminado su mandato en la Cámara de Diputados el 10 de diciembre de 2025 y se trasladó rápidamente al servicio exterior tras más de una década en el Congreso.

La designación se concretó “en comisión” —una figura constitucional que permite al Poder Ejecutivo cubrir cargos que requieren acuerdo del Senado durante su receso—, y fue acompañada del respectivo plácet de estilo otorgado por el Gobierno belga, un requisito indispensable en diplomacia para confirmar la aceptación del nuevo representante. Casa Rosada justificó la elección de Iglesias no sólo por su cercanía política con el presidente, sino también por su participación en foros internacionales y su rol como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores en la Cámara baja, lo que, a juicio oficial, le confiere “idoneidad, experiencia y trayectoria profesional necesarias” para la función.

Fernando Iglesias

La embajada argentina en Bélgica, con sede en Bruselas, estaba vacante desde junio de 2025; con Iglesias, el El Poder Ejecutivo busca consolidar la representación en un destino considerado estratégico para los intereses de la Argentina en Europa. La medida se oficializó justo en un momento clave para la relación entre Argentina, el Mercosur y la UE: horas antes de la esperada firma del histórico acuerdo comercial entre ambos bloques en Asunción, Paraguay. La llegada de Iglesias a Bruselas coincidió con esas gestiones, lo que, según fuentes gubernamentales, reforzaría la presencia argentina en los procesos diplomáticos y económicos más relevantes de la región. 

Sin embargo, el arranque del flamante embajador fue más que accidentado. Recién llegado a la capital del país europeo, en redes sociales relato un hecho insólito al llegar a la sede argentina en Bruselas. "Aprovechando que mi familia todavía no llegó me vine el domingo a trabajar a la oficina. De entrada nomás activé la alarma, que pude desactivar -por suerte- antes de que llegara la policía. Después me metí en el baño y no sabía que se necesita una tarjeta de seguridad para salir por la puerta; de manera que tuve que salir por la escalera de emergencia. Quedé en la calle, en remerita y con 5°, sin teléfono y sin llaves de acceso a mi casa ni a la oficina. Tuvo que venir a auxiliarme la cónsul, a la que llamé con el teléfono que me prestaron las chicas de la panadería de la esquina", posteó Iglesias compartiendo una foto suya en la sede diplomática. 

Fernando Iglesias

Aunque el Ejecutivo destacó el perfil del designado embajador y lo vinculó con su experiencia política y gestiones internacionales previas, el nombramiento no estuvo exento de cuestionamientos en sectores de la oposición y en redes sociales, donde se debatió sobre la idoneidad del político para un cargo tradicionalmente ocupado por diplomáticos de carrera. En algunos foros digitales, usuarios señalaron la falta de experiencia específica en diplomacia profesional como foco de crítica, mientras que otros defendieron que la cercanía con el la admministración de Javier Milei facilitaría la coordinación política.

En términos institucionales, el uso de nombramientos en comisión y la ampliación de funciones de Iglesias reflejan un movimiento del Ejecutivo por asegurar protagonismo en la escena internacional, en particular en momentos en que se negocian relaciones comerciales y políticas clave con la Unión Europea y cuando Argentina busca acelerar la ratificación de acuerdos multilaterales como el del Mercosur. 

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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