La apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de San Carlos de Bariloche terminó en un escándalo con agresiones físicas, amenazas y una mujer desmayada tras recibir un golpe durante el acto encabezado por el intendente Walter Cortés.
El evento se realizó en el Gimnasio Municipal N° 5, donde Cortés presentó un extenso informe de gestión. En su discurso repasó obras en marcha y temas centrales de la agenda local, como la definición de parámetros urbanísticos para el cerro Catedral, la situación del vertedero municipal y la reforma de la Carta Orgánica prevista para este año.

Sin embargo, la jornada se vio abruptamente interrumpida cuando se produjo una agresión en medio del público. Según las denuncias, un chofer vinculado al intendente —identificado como integrante del gremio de Comercio— le propinó un golpe de puño a una mujer que se manifestaba contra los cambios proyectados en el cerro Catedral. La vecina cayó al suelo y debió ser asistida tras desvanecerse.
El episodio generó inmediata repercusión política. La Defensora del Pueblo inició una investigación de oficio para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades, al tiempo que solicitó acciones concretas frente a los episodios de violencia registrados durante la ceremonia.
Por su parte, la concejal Julieta Wallace repudió públicamente lo ocurrido y reclamó garantías para que las instancias institucionales se desarrollen sin intimidaciones ni agresiones. “No podemos naturalizar la violencia en un ámbito democrático”, señalaron desde su entorno.
El escándalo dejó al descubierto el clima de tensión que atraviesa Bariloche en torno a la regulación del cerro Catedral, un tema que divide aguas entre sectores empresariales, trabajadores y vecinos que cuestionan el impacto ambiental y urbano de las modificaciones en debate.
Lo que debía ser el acto formal de inicio del período legislativo terminó convertido en un nuevo foco de conflicto político e institucional en la ciudad rionegrina.














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