En el pase entre el ciclo de Pablo Rossi y Eduardo Feinmann, el conductor de El noticiero de A24 se refirió al discurso que el presidente Javier Milei presentó en el Congreso de la Nación por motivo de la apertura de las sesiones ordinarias. "La impronta de este presidente no tiene nada que ver con todos los presidentes que hemos conocido del ´83 en adelante. Leyendo a algunas cosas de Sarmiento, en el parlamento, era cabrón y los enfrentaba. Churchill, por ejemplo, en el parlamento ingles también contestaba de esa manera", destacó el periodista al aire.
La apertura del 144° período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación Argentina el 1° de marzo de este año con el discurso del presidente Javier Milei marcó uno de los actos más intensos y polarizados de los últimos años. La jornada arrancó entrada la noche, con el ingreso del mandatario alrededor de las 21 hs, escoltado por miembros del Regimiento de Granaderos a Caballo y acompañado por autoridades del Senado y de la Cámara de Diputados, en un contexto de expectativa y tensión política.
Desde el inicio del discurso —transmitido por cadena nacional y de más de una hora y media de duración— Milei impuso un tono combativo. Contrastó la situación del país al inicio de su gestión con la actual, afirmando que “hace 2 años estábamos atrapados en un presente que nos condenaba al pasado… hoy volvemos a mirar al futuro con esperanza”, una frase que buscó subrayar su narrativa de “cambio radical”. Sus definiciones generaron reacciones distintas dentro del recinto.
Un sector de legisladores oficialistas aplaudió enérgicamente cada bloque de frases combativas, mientras que desde bancadas opositoras llegaron silencios, murmullos y confrontaciones verbales puntuales. Legisladores críticos interrumpieron con comentarios desde sus bancas, y luego, mediante redes sociales y entrevistas, varios cuestionaron el estilo duro del Presidente. El discurso repasó logros del gobierno nacional en economía, reformas y desregulaciones, con un repaso cuantitativo de medidas.

La indignación contra sus adversarios fue un rasgo definitorio. Entre los pasajes más controversiales, Milei lanzó afirmaciones directas contra el kirchnerismo y otros sectores políticos: “manga de ladrones, manga de chorros… por eso tienen a su líder presa y va a seguir presa”, en referencia a causas judiciales de expresidentes. Ese tipo de expresiones, más típicas de discursos de campaña que de actos protocolares, encendieron el recinto y alimentaron la narrativa de confrontación con la oposición.
Otros momentos resonantes incluyeron descripciones de reformas ambiciosas —como reducciones fiscales, desregulación económica y propuestas institucionales profundas— con frases como “tenemos el Congreso más reformista de la historia” y críticas a “políticos corruptos e ineficientes”, en un ambiente más parecido a un mitin político que a una sesión solemne. Algunos medios describieron gritos y acusaciones cruzadas entre oficialistas y opositores, lo que transformó la apertura en un momento de fuerte tensión institucional y política.

En otro tramo, al justificar el ajuste fiscal y el rumbo económico, volvió sobre su consigna emblemática: “No hay plata”, y agregó: “Prefiero una verdad incómoda antes que una mentira confortable”. También advirtió a los legisladores que resisten sus reformas que “van a tener que explicarle a la sociedad por qué defienden privilegios”, en una clara señal de confrontación hacia el Congreso.
Al concluir, analistas y legisladores de oposición interpretaron el estilo del presidente como una elección deliberada de confrontación que, según ellos, busca “tapar la crisis actual” con agresividad verbal y resaltar logros propios, mientras que desde el oficialismo se destacó la fortaleza política tras la aprobación de reformas clave en el último año. En conjunto, la apertura de sesiones de 2026 no solo sirvió para delinear la agenda política y legislativa del año, sino también para mostrar el nivel de polarización política y la estrategia discursiva confrontativa que Milei ha impuesto en el centro del poder político argentino.















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