POLíTICA | 04-11-2023 08:04

Exclusivo: el cumpleaños VIP del jefe de la Policía de la Ciudad

Gabriel Berard celebró su cumpleaños y el de su hermano gemelo en el boliche Jet. Pidió regalos en dólares.

El martes 24 de octubre, el jefe de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, Gabriel Berard, cumplió 61 años y decidió tirar la comisaría por la ventana y organizar una fiesta que provocó la indignación de algunos de sus subalternos. La “fiesta del jefe”, como se la conoció, se hizo el mismo martes al mediodía en el boliche Jet de la Costanera Norte, una de las discotecas más VIP de Buenos Aires. Según testigos y fuentes de la propia discoteca, la fiesta duró hasta bien entrada la tarde y contó con la presencia de comisarios y superintendentes de toda la Polícia de la Ciudad, es decir que, durante el tiempo que duró, toda la ciudad estuvo con la jefatura policial acéfala, mientras los altos mandos bailaban al ritmo de Violeta, de Alcides.

El jefe no festejó solo, porque tiene un hermano gemelo llamado Gustavo que también es policía (ver recuadro). Gabriel es hincha de Vélez y Gustavo de Boca, por lo que se hicieron dos tortas, una decorada con los colores del Fortín y otra con los del Xeneize. La barra de bebidas era gratis para los invitados. Pero lo que más impactó a los presentes fue que se hiciera una colecta para regalarle dinero al cumpleañero. Fuentes presenciales cuentan que “el jefe” bajó la orden de que no le lleven pesos, porque iba a ser un regalo muy voluminoso, y avisó que prefería dólares. El piso que se estableció para la colecta habría sido de 200 dólares por cabeza. En la Ciudad de Buenos Aires hay 53 comisarías vecinales, 15 comisarías comunales y 17 superintendencias, y a este grupo hay que sumarle al subjefe de la Policía y otros integrantes del cuerpo, por lo que se estima que el regalo de los subalternos podría haber sido superior a los 17 mil dólares, porque se calcula que los comisarios de mayor jerarquía pudieron haber sido un poco más generosos a la hora de colaborar.

Para los comisarios no fue extraño el pedido de una colecta ni los condicionamientos para hacer un regalo, porque Berard ya tendría antecedentes en caprichos para su cumpleaños. En años anteriores, hizo una lista de regalos como si se tratara de un casamiento. Esa lista incluía licuadoras, cafeteras y otros electrodomésticos, que sus subalternos no dudaron en regalarle. Una lógica de semejante subordinación sólo se puede entender en una estructura policial, donde el verticalismo se consolida por el temor en las relaciones jerárquicas. En castellano simple: cumplen porque le tienen miedo al jefe.

Descargo. Consultado por esta revista, Berard confirmó que alquiló el boliche, pero aclaró que no fue todo el complejo, sino solo un salón. También dijo que el festejo se extendió apenas por tres horas y no toda la tarde. Quiso aclarar que sólo alquiló un boliche VIP nada más que para hacer "un asado de camaradería" con los comisarios y jefes y negó que hubiera existido la exigencia de "dinero en dólares y mucho menos listas de regalos", como en años anteriores.

Entre otras excentricidades de Berard estuvo haber llevado al evento al cocinero personal que tiene en la Policía para que le dé de comer a todos los invitados. También tiene un community manager que maneja su cuenta de Instagram @jefepolcaba y creó la división Custodia de Jefatura en la que trabajan 32 custodios sólo para él. El ministro de Seguridad porteño Gustavo Coria tiene 15. Es decir que el jefe de la Policía, de menor jerarquía que él, tiene más del doble de custodia.

Berard asumió al frente de la Policía de la Ciudad en el 2018, luego de la renuncia de Carlos Kervokian, quien se había hecho cargo de la jefatura un año antes tras la también renuncia de José Pedro Potocar. Desde que se hizo cargo de la Policía, Berard vio pasar cinco ministros de Seguridad. Cuando llegó estaba Martín Ocampo, que tuvo que renunciar tras el escándalo por la final de la Copa Libertadores del 2018 entre Boca y River, cuando le apedrearon el colectivo al plantel de Boca. Luego pasó Diego Santilli, quien se fue en el 2021 para ser diputado nacional. Entre el 2021 y el 2023 estuvo Marcelo D’Alessandro, que renunció por el escándalo del viaje con jueces a la mansión de Joe Lewis en Lago Escondido. Este año, Berard vio pasar la gestión de seis meses de Eugenio Burzaco, echado por haber ido a ver un partido de tenis del US Open en plena crisis de seguridad en Buenos Aires, y hace dos meses recibió con los brazos abiertos a Gustavo Coria, el nuevo ministro. Todos pasan y Berard siempre queda.

Antecedentes. En materia judicial, Berard quedó involucrado en un movimiento extraño alrededor del caso por la muerte de Lucas González, el adolescente de 17 años que jugaba en las inferiores de Barracas Central y que fue asesinado por la brigada de la Comuna 4 de la policía de la Ciudad. Los tres policías involucrados fueron condenados y desde la fuerza, lejos de exonerarlos, los habrían pasado a retiro para que conservaran beneficios jubilatorios.

Antes de ser jefe, Berard tuvo un paso por la Policía Federal, donde ingresó en 1982. Su hermano Gustavo realizó una carrera similar, pero estuvo en áreas de investigación y manejo de brigadas. Los Berard construyeron una carrera en paralelo y hacen todo juntos, incluidos los cumpleaños.

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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