Thursday 18 de April, 2024

POLíTICA | 08-08-2023 06:41

Guido Quieto: "La traición de mi viejo que dice Montoneros nunca existió"

El hijo del "Negro", el fundador de las FAR, rompe el silencio. Su padre, el secuestro de los Born y la polémica acusación de "traidor".

A Guido Quieto le cuesta hablar de su padre y de lo que le sucedió cuando tenía tan sólo cinco años. Durante la conversación se va a trabar, va a hacer silencios y a usar varias veces la palabra “tristeza”. Lo que no dice, pero que se adivina atrás del dolor, es la razón para enfrentar el desafío de dar una entrevista sobre el “Negro” Quieto, el fundador de las Fuerzas Armadas Peronistas (que en 1973 se fusionaron con Montoneros) que fue el cerebro del secuestro a los hermanos Born: de algún modo es su homenaje a su papá, de quien guarda el mejor de los recuerdos.

Es esa misma motivación la que lo llevó en el 2013 a ser el querellante en la causa por el secuestro del fundador de las FAR, que terminó con las condenas a los represores Reynaldo Bignone y Santiago Riveros. Quieto, como su padre, es abogado.

Guido Quieto: Con el juicio perdí años de salud, pero era una deuda que tenía para conmigo y para con mi viejo, Lamentablemente muchos de estos pesonajes se creen los dueños de la historia, y a pesar de los años que han pasado no son capaces de hablar y demás. Es muy feo no saber dónde están los restos de tu viejo a ciencia cierta, si lo tiraron de una avión, si lo quemaron o qué es lo que pasó. En algún momento tuve la esperanza de que esto suceda. de que alguna de estas personas contaran las cosas. Todos necesitamos en algún momento llevarle una flor o tener un lugar donde ir para encontrarte, para hablar, para uno mismo. Pero eso nunca sucedió, ni conmigo ni con un montón de otras personas. La verdad que... triste.

Noticias: ¿Qué recuerdos tiene de su infancia?

Guido Quieto: De ese tema puntual no me acuerdo, pero tengo recuerdos de cosas que no eran normales para un chico de mi edad. Siempre había gente, siempre íbamos a lugares públicos.

Noticias: ¿Lo atrapan cuando estaba con la familia?

Quieto: Esas cosas enaltecen la figura de mi viejo. Hoy, sabiendo lo que es ser padre, me cuesta mucho poder darle a cualquier otra cosa más importancia que la que tienen los hijos. Mi viejo era muy familiero, y de eso sí tengo recuerdos: estando tirando en la cama con él, cantando canciones, paseando. Más allá de toda esa idea del ser humano formado de un modo especial, todos tenemos en nuestro ser elementos parecidos, y si vos no tenés la posibilidad de tener contacto con tus seres queridos en algún momento decís: para qué carajo hago todo esto, cuál es el sentido. Yo, cuando era pibe, a veces me agarraban los ataques de decir: todo muy bien pero no te acordaste de tus hijos. Pero después, cuando uno crece, decís: loco, yo no sé si hubiera podido hacer lo que hizo él. Eso lo enaltece. En esos momentos uno necesita conectarse con cosas que le hagan bien como para poder continuar. En el momento en que lo agarraron a mi viejo muy posiblemente no haya sido el momento en que más convencido estaba.

Noticias: Se refiere a la idea del “hombre nuevo”.

Quieto: Sí... Toda esta generación de los setenta -que me produce una profunda admiración- no dejaba de tener en su gran mayoría 20 años, a diferencia de mi viejo que tenía ya 36, 37, una mujer y dos hijos. Por más que él esté comprometido con la organización y demás, la mujer y los hijos los tenía. Eso no sé si condiciona el pensamiento, pero sí el actuar. Vos lo podés reprimir, pero en algún momento te vas a tener que encontrar. Y mi vieja no participaba de la organización. Entonces era un quilombo. De algún modo eso posiblemente nos haya salvado la vida. A veces mi vieja se sintió culpable, yo un día le dije: yo en tu lugar hubiese hecho lo mismo, yo no sé si hubiese expuesto a mis hijos. Viéndolo desde hoy, ni en pedo, pero había que verlo en el momento, en vivo. No sé si hubiese hecho eso de exponer a tus hijos a la clandestinidad permanente, porque mi apellido no es Rodríguez... a veces era “che, ¿cómo te llamás? Guido y de apellido no me acuerdo”... pero tampoco nos queríamos cambiar el apellido. Era todo un tema.

Para mi vieja no fue fácil. Una maestra de colegio sin ningún otro ingreso que ese, llevar adelante dos pibes sola no fue para nada fácil. No quiero hacer reproches de nada. Fueron momentos muy dificiles.

Noticias: ¿Qué le produce la acusación de Montoneros a su padre?

Quieto: Tenían 20 años. En ese momento, cuando cae mi viejo, la primera pregunta que le habrán hecho habrá sido dónde estaba la guita de los Born. Sin embargo, ese tipo de cosas nunca cayeron. Tampoco cayó ningún compañero. O sea que la traicion nunca existió.

 

 

 

 

 

Galería de imágenes

En esta Nota

Juan Luis González

Juan Luis González

Periodista de política.

Comentarios