Viernes 24 de septiembre, 2021

POLíTICA | 31-08-2020 10:36

Las consultoras PRO para sobrevivir fuera del poder

Quienes son los ex funcionarios de Macri que tienen consultoras. Clientes y honorarios.

Los ex ministros del PRO están experimentando el llano, algunos por primera vez y otros retornando a viejas actividades privadas, pero todos están en la misma situación: trabajando de consultores.

Rogelio Frigerio, Emilio Monzó y Nicolás Massot formaron la consultora Symphonia, que tiene entre algunos de sus clientes al empresario Remigio González González, conocido como “El Fantasma”, quien acaba de ganar un juicio en Estados Unidos por la propiedad de Canal 9. El emprendimiento forma parte de una transición debido a que los tres ex funcionarios tienen intenciones de volver a la política el año que viene o en 2023, dentro de Juntos Por el Cambio.

En el caso del ex ministro de Economía, Nicolás Dujovne, volvió al rubro de la consultoría luego de un breve paso por la función pública. Dujovne asesora en materia económica a fondos y empresas extranjeras con la mira puesta en Argentina y otros países de la región. Según allegados al economista, en los últimos meses se sumó a su equipo el ex jefe de Gabinete Marcos Peña, quien le aportaría la mirada política cuando algún cliente lo requiere. Cuando NOTICIAS consultó a dirigentes del PRO sobre esta dupla, contestaron con un interrogante: “¿Quién es tan corajudo para contratarlos?”. Heridas que no cierran.

Más casos. Leandro Cuccioli, el ex jefe de la AFIP, volvió al mundo de las finanzas a través de un fondo llamado Swan Partners. El objetivo de Cuccioli es seducir a fondos extranjeros para invertir en empresas de Latinoamérica o comprar deuda de países como Argentina. Además, en junio de este año, según el boletín oficial, creó la sociedad AFS Group SA, también dedicada al asesoramiento financiero. 

Federico Salvai, el ex jefe de Gabinete de María Eugenia Vidal y marido de la ex ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley, formó un estudio de abogados y una consultora junto con el ex ministro de Justicia bonaerense Gustavo Ferrari. El emprendimiento está montado en una coqueta oficina en el Palacio Alcorta y el nombre que se barajaba era Pragmatio, que en griego significa “Cosa”. En los Tribunales aún no se los ha visto litigar, pero es probable que eso sea por las restricciones de la cuarentena.

Andrés Ibarra, el ex ministro de Modernización, formó una empresa llamada Fundación PAD –País Abierto y Digital– junto a ex funcionarios de la cartera que él mismo comandaba. La empresa está enfocada en brindar asesoría en temas de automatización de procesos dentro de estructuras estatales. Durante el gobierno de Mauricio Macri, el Ministerio de Modernización se enfocó en digitalizar una gran parte de los procesos del Estado, a través de un sistema llamado GDE (Gestión Documental Electrónica). El código de este software, por ejemplo, fue cedido como parte de un acuerdo al gobierno de Colombia. Los malpensados que siguen los pasos de Ibarra miran con atención si entre los clientes de su consultora está el gobierno colombiano.  

Reincidentes. Hernán Lacunza, el último ministro de Economía de Macri, volvió a su consultora Empiria que había puesto en pausa mientras estuvo en la función pública, pero además está colaborando con Horacio Rodríguez Larreta cuando el jefe de Gobierno de la Ciudad le pide un análisis económico o algún otro tema puntual relacionado con su especialidad.

Fabián Perechodnik, ex secretario general del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires durante la gestión de María Eugenia Vidal, volvió a su viejo amor: la consultoría política. Antes de pasar por la función pública, Perechodnik había sido uno de los fundadores de la consultora Poliarquía. Hoy es director de Pdk Consultores.

Jorge Triaca, ex ministro de Trabajo, está enfocado en un estudio especializado en servicios de asesoría legal y consultoría en temas laborales llamado Unio Lex. Según una carpeta de presentación que circuló el año pasado en algunos sindicatos, a los que Triaca se acercó para prestar sus servicios, los honorarios arrancaban en 100 mil pesos para el asesoramiento más básico y 800 mil  el más premium. Es probable que esas tarifas hayan sufrido algún ajuste por inflación.

Los integrantes del llamado gobierno de CEOS volvieron a lo que acaso mejor les sale: la actividad privada. Quien desee puede contratarlos, o no.

También te puede interesar

Galería de imágenes

En esta Nota

Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

Comentarios