Había pedido personalmente el espacio para contar su versión. Sin embargo, la aparición de Facundo Moyano en La mañana con Moria terminó produciendo exactamente lo contrario: más preguntas que respuestas.
El exdiputado y dirigente llegó al estudio con más de media hora de demora y apareció sobre el cierre de la emisión. Moria Casán había leído el mensaje privado con el que él solicitó la entrevista: “Debo y necesito contestar tres cosas”. Su intención era referirse una sola vez al confuso episodio que protagonizó con su expareja, Candela Arizaga, y luego guardar silencio hasta que se archivara la causa.

En cámara, el plan se desordenó. Visiblemente nervioso y fuera de eje, Moyano encadenó frases, perdió el hilo y tuvo dificultades hasta con el micrófono, que Moria terminó sosteniéndole. También describió que la joven se había desmayado, que le practicó RCP y que la había visto “fiambre”. En otro pasaje afirmó: “Candela no estaba, había otra cosa adentro de Candela”.
La conductora intentó encauzar la catarsis sin ocultar su desconcierto. “Vos hablá, yo no te hago ninguna pregunta”, le dijo. Luego, desde Puro Show, definieron la escena como una entrevista “muy extraña” y describieron al invitado como “errático” y “fuera de eje”. En las redes aparecieron especulaciones sobre su estado, pero no existe confirmación que permita convertirlas en un diagnóstico.
La verdadera estrella viral fue la cara de Moria. Mientras Moyano hablaba, sus ojos muy abiertos, la boca apretada y una mirada lateral de estupor construyeron una respuesta silenciosa más elocuente que cualquier repregunta. Una cuenta anunció que había nacido “un señor meme”; otra preguntó si era “el mejor meme del año”. La captura que enfrenta el gesto pétreo de la diva con una mueca del sindicalista con la lengua afuera superó las 220 mil visualizaciones en X.
La imagen empezó a circular con leyendas para situaciones cotidianas. “Cuando mi ex me dice que me extraña”, decía una de las versiones. Otros usuarios bautizaron la expresión como “la mirada de las mil yardas, versión Moria” y recordaron su vieja frase sobre tener una “jeta muy expresiva que traspasa la pantalla”.
Casán entendió enseguida el fenómeno. Días después reconoció que Moyano la había “descolocado” y que lo vio “muy nervioso” y “errático”, aunque aclaró que desconocía el motivo. Sobre sus propios gestos, celebró: “Esto es cine, televisión y una nueva manera de hacer televisión”. Moyano había ido en busca de una explicación. Internet, en cambio, se quedó con la cara de Moria.














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