Lunes 5 de diciembre, 2022

POLíTICA | 08-06-2022 14:26

Secretos de Gastón, el hermano de Facundo Manes que lo quiere de Presidente

Fue elegido presidente de la Convención Radical, organismo que en 2023 va a seleccionar un candidato para las elecciones presidenciales. ¿Su hermano? Los celos en el partido.

A Gastón Manes lo sorprendió lo que encontró cuando llegó a la sede del Comité Nacional de la UCR. Su hermano, Facundo, estaba a horas de llegar ahí para un encuentro central para el futuro de ambos, en una foto que suponían que iba a recorrer todos los medios del país. Aunque faltaba poco tiempo para el evento, el panorama no era alentador. El lugar parecía un quincho viejo y en desuso, con sillas de plástico y las paredes grises y frías. Pero el menor de la familia se arremangó la camisa, levantó el teléfono y, mediante un amigo, remodeló el lugar a contrarreloj. La imagen, en la que se veía al neurocientífico rodeado de los popes del radicalismo, sentados en sillones de un cuero igual de negro que las cortinas de fondo, que contrastaban con la alfombra roja, causó buena impresión en el establishment. La aventura de los Manes, su idea de modernizar al partido, había comenzado.

Esta escena es de mitad de junio del año pasado. El científico dio ahí, rodeado de Gerardo Morales, Alfredo Cornejo y Martín Losteau, el primer paso -al menos en público- en el lanzamiento de su carrera política, luego de meses de rumores y especulaciones. Desde entonces pasaron cosas.

Facundo fue una de las grandes revelaciones de las elecciones del 2021, en las que perdió por poco la interna de Juntos por el Cambio contra Diego Santilli, y se convirtió en una de las caras visibles de la resurrección de la UCR. Y junto a él también creció la figura de Gastón. Mejor dicho, gracias a él: fue el hermano menor, su operador todoterreno que lo asiste tanto en el círculo de sus relaciones políticas como mediáticas o empresariales, el gran artífice de la candidatura, el que lo convenció de “animarse a dar el salto”. Ahora el Manes abogado fue elegido presidente de la Convención Radical, el organismo interno del partido que va a seleccionar un candidato presidencial y un plan de gobierno de cara al 2023. Y si todo le sale como quiere, el hombre que va a elegir esa convención va a ser ni más ni menos que el mismo con el que se crió.

Adelante

La historia de ambos se remonta al pequeño pueblo de Salto, en la provincia de Buenos Aires, en el que Pedro, el padre de ambos, era el médico rural. Los que viven ahí juran que al día de hoy hay en el Comité Radical un cuadro en donde se ve a Alfonsín, entonces Presidente, de visita a Salto, junto al intendente anfitrión de aquel momento. Atrás del mandatario local aparece un joven Gastón, de 13 años.

Es que, a diferencia de su hermano que recién ahora está haciendo sus primeras armas en la política, Gastón si tiene una trayectoria como militancia radical. En la escuela de Salto armó el centro de estudiantes y luego llegó a ser asesor de Dante Caputo, el canciller de Alfonsín que en aquel gobierno representaba al ala más progresista del radicalismo. Después de la primavera democrática Gastón fue a vivir a Inglaterra para perfeccionarse como abogado -lugar de donde sacó varias ideas que ahora aplica, por ejemplo cómo hizo Anthony Blair, el entonces primer ministro británico, para modernizar allá un partido tan viejo como el Laborista- y a su regreso se dedicó de lleno a su carrera. En el 2005 armaron con su hermano Ineco, el instituto de neurología cognitiva que le terminó sirviendo de plataforma a Facundo para empezar a hacer sus primeras recorridas mediáticas. Adonde va uno va el otro.

Rosca

La Convención que eligió a Gastón como su representante fue un evento mirado por toda la política. “Los radicales tienen muchas diferencias pero en esto son serios, se ordenan. Nosotros no nos podemos ni sentar en una mesa”, dice un histórico amigo de Alberto con cargo en el Gobierno. Sin embargo, en donde más se siguió el encuentro fue en la oposición, como puede atestiguar el teléfono del menor de los Manes: a su celular llegaron mensajes de felicitación de Patricia Bullrich, Emilio Monzó y Santilli, entre otros.

Es que la irrupción de Facundo, en la que también tuvo mucho que ver Maximiliano Abad, el flamante presidente del radicalismo bonaerense, sacudió a Juntos. Los choques que tuvieron los Manes con el larretismo exceden al largo de esta nota, pero desde la campaña -Santilli fue el enviado del jefe de Gobierno porteño a la Provincia- la relación política entre ambos quedó tirante: en un bando están convencidos de que uno usó la chequera estatal para ganar la contienda, y del otro dicen que el ego de los hermanos es tal que no deja construir una oposición unida. Por ahora son debates de puntos de vista, pero que seguramente escalen el año que viene: Larreta -que no felicitó a Gastón por su reciente nombramiento- y Manes se parecen mucho en el sentido de que ambos juran que nada ni nadie los va a hacer bajar de una candidatura presidencial, que se resolverá en una PASO. “Ambos ya se están probando la banda”, dice con ironía uno de los popes de Juntos.

Interna

Pero no todo es paz dentro del radicalismo. El “mesianismo” de Facundo, como dicen alguno sus críticos, parece ser un arma de doble filo: aunque deja tranquilos a muchos radicales en el sentido de que sí o sí él se va a presentar -algunos temen que Morales, el gobernador de Jujuy, cierre sobre la hora una alianza con Larreta y deje a su partido pagando-, por el otro lado inquieta. “No abre el juego, está muy cerrado, y por eso le falta equipo y a veces comete errores de principante”, apuntan. En esa lista se mencionan dos casos: que haya sumado a su lista en el 2021 a Joaquín de la Torre como senador bonaerense por la primera sección electoral -generando un encontronazo con el pope radical de ese lugar, el movedizo intendente Gustavo Posse-, con el agravante de que en cuanto llegó a su banca el hombre cerró una alianza con Macri, y un furcio con Lousteau. El ex ministro de Economía K armó un evento el 25 de mayo, en el que, junto a Larreta en el escenario, oficializó su intención de competir por la Ciudad el año que viene. A Manes lo invitaron pero nadie lo subió a hablar. “Cómo vas a llevarlo ahí para que quede aplaudiendo desde abajo a Larreta, parece una gastada”, se quejaba un radical con ambiciones.

Pero para todo esto falta mucho. Gastón Manes estrenó su cargo como presidente de la Convención afinando ideas para “ampliar el partido” -Pablo Javkin, intendente de Rosario, es uno de los apuntados- y trabajando en la redacción del plan de gobierno. Ahí colaboran con él los economistas Martín Rapetto y Marina Dal Poggeto, que junto a los enviados de la Fundación Alem -ahí hay varios más cercanos a Morales- están elaborando un texto que luego se elevará a la mesa de Juntos. La idea es, llegado el caso, condicionar al futuro gobierno: no quieren repetir la experiencia del 2015 en que la UCR quedó como un socio más que minoritario en la coalición. Los Manes van por más.

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Juan Luis González

Juan Luis González

Periodista de política.

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