La difusión de un video protagonizado por la ex ministra de Seguridad y actual senadora, Patricia Bullrich, en los festejos del tratamiento parlamentario de la reforma laboral generó una fuerte ola de repercusiones políticas y mediáticas. La pieza, publicada en sus redes sociales horas posteriores del debate en el Senado, mostró a la funcionaria en un montaje dinámico con estética de pasarela y música de fondo de “Vogue”, el clásico de Madonna lanzado en 1990. El tono celebratorio del material, difundido tras la aprobación de la media sanción, contrastó con el clima de tensión que rodeaba la discusión legislativa.
En el video, Bullrich aparece caminando por dependencias oficiales y saludando a colaboradores, mientras se intercalan consignas en favor de las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei. La publicación fue acompañada por mensajes que reivindicaban la necesidad de “modernizar” el sistema laboral y respaldar el rumbo económico del Gobierno. En pocos minutos, el contenido se viralizó y acumuló miles de interacciones, tanto de apoyo como de rechazo.
Dirigentes de la oposición cuestionaron el tono del mensaje, al considerar que banaliza un debate de alto impacto social. Senadores del peronismo señalaron que la utilización de una canción icónica del pop internacional para promocionar una reforma que, a su entender, recorta derechos laborales, evidenció “desconexión con la realidad” y apropiación cultural. También referentes sindicales expresaron malestar y sostuvieron que el video fue una provocación en un contexto de movilizaciones y protestas en las inmediaciones del Congreso.
Especialistas en comunicación política consultados por distintos medios interpretaron la publicación como una muestra del estilo disruptivo que caracteriza a la actual administración. Algunos consideraron que la elección de “Vogue” remite a la idea de marcar tendencia y “poner de moda” un cambio cultural, mientras que otros advirtieron que el recurso puede resultar contraproducente si se percibe como frívolo en medio de una discusión sensible.
En el ámbito sindical, dirigentes de la CGT y de la CTA calificaron el video como “una puesta en escena ajena al drama del empleo” y remarcaron que el tratamiento de la reforma debía darse con seriedad y diálogo. Para estos sectores, la publicación reforzó la percepción de que el Gobierno minimiza las críticas y apuesta a una narrativa épica de transformación.

En paralelo, usuarios afines al oficialismo celebraron el tono del video y destacaron la capacidad de Bullrich para instalar agenda en redes sociales. Influencers y cuentas libertarias replicaron el contenido con mensajes de apoyo, interpretándolo como una señal de confianza en la aprobación de la reforma laboral.
En definitiva, el video de Patricia Bullrich con el tema musical original del álbum I'm Breathless: Music from and Inspired by the Film Dick Tracy de la cantante estadounidense se convirtió en un episodio más de la intensa disputa simbólica que rodea a la reforma laboral. En un escenario de polarización, la pieza audiovisual funcionó como catalizador de apoyos y rechazos, evidenciando cómo la comunicación política en la era digital puede amplificar tensiones incluso antes de que se inicie formalmente el debate parlamentario.













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