Wednesday 17 de July, 2024

POLíTICA | 09-07-2024 08:14

Rodrigo Lugones: el asesor que pasó de Durán Barba a Milei

Es consejero y amigo de Santiago Caputo. Pasado compartido con el gurú del PRO.

 

Rodrigo Lugones es uno de los jóvenes influyentes del gobierno de Javier Milei. Tiene una consultora especializada en opinión pública y trabaja en conjunto con Santiago Caputo, el principal consejero del Presidente. En la actualidad vive en Madrid. Se mudó a España en el 2022 con la intención de darle un estándar educativo europeo a su hija mayor. La idea original era mudarse a Estados Unidos, pero luego de que su esposa conociera la primavera española, los planes cambiaron de inmediato.

Hoy es una voz muy escuchada en la mesa chica del Presidente, sobre todo porque cuenta con el respeto profesional de su ex compañero de consultora, el “ministro del pensamiento” de Milei, Santiago Caputo. Podría decirse que es el asesor del asesor y que sus aportes al Gobierno giran en torno a temas estratégicos y de comunicación que apuntan a influir sobre la opinión pública.

Lugones y Caputo trabajaron juntos en los equipos del consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba para la campaña de reelección de Mauricio Macri a jefe de Gobierno en el 2011 y luego en la presidencial del 2015. La experiencia recogida en aquellos trabajos los llevó a formar una consultora propia para poder recibir a los clientes que Durán Barba u otros actores de la política les derivaban en esos años posteriores. Con el correr de los años se fueron convirtiendo en consultores consolidados y empezaron a sumar experiencia en elecciones provinciales. Se expandieron por América latina y trabajaron en países como Chile, Uruguay, Paraguay y El Salvador, entre otros. Lugones intenta viajar una vez por mes a Buenos Aires, pero durante junio visitó el país dos veces, en parte porque el deber llamaba. A fines de mayo echaron al jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y la reorganización del Gobierno le dio a Santiago Caputo más lugar en el esquema de poder del Presidente. En ese contexto, Lugones estuvo a principios y luego a mediados de mes para colaborar con su amigo. Hoy no tiene una tarea específica ni una rutina organizada, pero en cualquier tema que lo consultan, él dice que está para aportar una mirada, sobre todo si los cambios podrían tener impacto sobre la opinión pública. 

Tareas. Su principal nexo con el Gobierno es Caputo, con quien habla y chatea a diario sobre todos los temas. La última tarea que le encomendó su amigo es ayudarlo a trabajar sobre la imagen de la Agencia Federal de Inteligencia, que hace muchas décadas no goza de buena reputación. Uno de los ejes de esa tarea es robustecer la presencia de la AFI como un organismo con control y verticalidad, algo que, con las internas y la pérdida de profesionales, producto de los recortes y despidos de las últimas administraciones, fue perdiendo. Entre las distintas posibilidades hasta se evaluó volver a llamarla Secretaría de Inteligencia del Estado, SIDE, su nombre histórico. Por ahora todo se mantiene en conversaciones internas sin ninguna implementación.

Lugones es de la vieja escuela de consultores. Prefiere mantenerse al margen de la gestión y ser una voz más dentro de una mesa de análisis. En ese sentido se siente más parecido a su mentor, Durán Barba, quien tiene clientes a lo largo y ancho del continente americano sin involucrarse de lleno en la gestión diaria. Casi al revés de lo que hizo Santiago Caputo, que no tuvo más remedio que sumarse a la gestión porque quien llegó a la Presidencia no fue su cliente, sino su amigo. 

Desde España, Lugones trabaja con un ojo puesto en América latina, pero sin dejar pasar cualquier oportunidad laboral que pueda surgir en el viejo continente. Pero su pericia como consultor le viene demostrando que el terrirorio americano, para una persona que habla castellano, aporta más experiencia porque tiene procesos electorales todos los años, cuando en España, por ejemplo, solo los hay cada dos años y la mayoría son distritales. Eso también explica la proliferación de consultores españoles en esta parte del mundo. Los dos más conocidos son Antonio Solá y Antoni Gutiérrez Rubí, que viven más tiempo en América que en Europa. Gutiérrez Rubí, incluso, se puso de novio con una argentina en Buenos Aires, por lo que tiene una razón más de arraigo con el Río de La Plata. En la última campaña trabajó para Sergio Massa.
Diversificado. Los consejos de Lugones no solo van dirigidos a la Casa Rosada y a su amigo Caputo. También opina en temas del Ministerio de Salud, porque su padre, Mario, funciona como uns suerte de asesor informal del titular de esa cartera, Mario Russo. Lugones padre es el presidente de la fundación Sanatorio Güemes y los temas del sistema de salud los conoce a la perfección.

Lugones tiene más amigos en el Gobierno: en YPF está Guillermo Garat como vicepresidente de Relaciones Institucionales, Comunicación y Marketing, y cerca de Patricia Bullrich, en el Ministerio de Seguridad, está Diego “Derek” Hampton, a quienes también conoció trabajando para Durán Barba. Es decir que la huella del gurú de Mauricio Macri está impregnada en todos los asesores de comunicación de Milei.

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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