Rosmery Maturana prefiere que la llamen “Oscurita”, su nombre artístico. “Oscurita”, entonces, se acomoda en el centro de su cocina, revisa que la pava no esté hirviendo, ensaya una sonrisa de poster y empieza a corear por lo bajo un tema, como si estuviera esperando que alguna cámara la ponche. Es una canción que todavía no estrenó, de la que apenas tararea unas estrofas, pero lo suficiente como para despertar la curiosidad. Su anterior hit había dejado la vara alta -“¿qué tendrá ese león? con ese paquetón que trae nadie lo puede ignorar, ese paquetón acelera el corazón”- y a este, además, se le suma la fiebre mundialista.
Finalmente se decide -o hace el acting de que se decide-, saca su celular, le da play a una cumbia grabada con inteligencia artificial y empieza a cantar arriba. “Dale guasca, guasca, dale, con todo campeón, Argentina va cantando con la fuerza del corazón. Dale guasca, guasca, que retumbe la ilusión, la hinchada de la Pulga quiere otra Copa, otra emoción”. Luego lanza una larga risotada que retumba en el discreto departamento que tiene en Olivos.
“Oscurita” está francamente contenta. Estar en el centro de la escena, ser entrevistada, buscada, que se hable de ella, parece que la revitaliza. No es una metáfora: son las cuatro de la tarde del martes 9, y ella lleva afuera del hospital tan sólo unas horas. El día anterior había tenido un pico de estrés y tuvo que ser medicada. Como todo parece una historia de ciencia ficción -empezando por los audios que aparecieron con conversaciones subidas de tono entre ella y el Presidente-, “Oscurita” adjunta una foto como para comprobar que habla en serio. Se la ve en un ambo azul, la cara algo hinchada, y un suero que sale de su brazo. “Es que todo esto me pasa factura”, dice.
Con “todo esto” se refiera a lo siguiente: haberse enamorado -término que no usa pero que se adivina en sus palabras- de Javier Milei, hablar “todos los días” con él desde el 2021 hasta medidados del año pasado, pasar horas y horas asesorándolo con su imagen, su discurso, o directamente escuchando sus problemas, recibir el golpe de que el ya Presidente formalizara con otras dos mujeres, ser acusada por la última pareja, “Yuyito” González, de ser la tercera en discordia y el motivo de esa separación, cortar de un día para el otro comunicación con el mandatario, recibir un hackeo, prender la tele y escuchar sus conversaciones más privadas en cadena nacional y recibir cientos de dardos, varios de ellos de mujeres del oficialismo comandadas por Lilia Lemoine. Este es, al menos, el relato de “Oscurita”, al que seguramente varios de los involucrados le agregarían un pero, empezando por la larga lista de seguidores de Milei que están convencidos de que fue ella misma la que filtró las conversaciones que luego inspiraron su pluma artística.
Rosmery Maturana: Tengo años de charlas con él, si hubiera sido yo la que los filtró para armar ruido créanme que hay cosas peores. A mí me hackearon, creo que vino del sector de Santiago Caputo. Yo a él no lo conozco pero fui durante mucho tiempo la voz de Javier, ¿no? Entonces, como que debemos tener cosas en común con Caputo, si el tipo nos hace caso a los dos es porque pensamos parecido. Por eso fijate que siempre que pasa algo, cada vez que tiene un quilombo el Gobierno, me sacan a mí. Y a mí me afecta, pero a Javi no le terminó haciendo daño todo esto: pasó de ser “el papadas” a “el paquetón”.
“Oscurita” dice que a “Javi” no lo ve como el Presidente. Que cada vez que prende la televisión y aparece el mandatario, para ella es sólo “un tipo al que conocí y con el que nos abrimos mucho”. Esta revista, de cualquier manera, viene sosteniendo desde que el libertario se lanzó como candidato que una parte importante de su capital político es justamente la ausencia de divisiones entre el Milei público y el privado, que entender al último es entender al primero y que su dimensión personal explica gran parte de las cosas que suceden en este Gobierno, como por ejemplo el monopolio que tiene su hermana sobre él y, por lo tanto, sobre el Ejecutivo. Por eso, esto que sigue es una conversación de política.
Noticias: ¿Quién es, entonces, Milei?
Rosmery Maturana: Alguien que abrió totalmente su corazón conmigo y yo con él. Es un tipo muy humilde, yo conocí a ese nene, muy solitario también. También tenía muy poca calle, muy poca calle, no se sabía ni los barrios. Supongo que eso será por una relación muy mala de su familia, no por otra cosa, porque él ha tratado de tener calle. Pero era un tipo que estaba siempre para mí, y yo lo acompañaba, si lo tenía que retar se lo decía, cortate las uñas, peinate. sé sus falencias y por eso no lo voté ni creo que lo vaya a votar, sabía todo lo que quería hacer y vi que estaba metiendo gente que no me gustaba, dinosaurios como Bullrich, Sturzenegger o “Toto” Caputo. Pero fueron súper desagradecidos conmigo. También Javier.
Noticias: ¿Le darías otra oportunidad?
Rosmery Maturana: Y sí, ¿por qué no?














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