Lunes 26 de febrero, 2024

POLíTICA | 04-09-2023 06:11

Sergio Massa: campaña de emergencia

Paquete de medidas para ser competitivo. El pedido de Lula y el desplante de los gobernadores. La estrategia para pelearle votos a Milei.

La reunión de Sergio Massa con Lula, el lunes 28 de agosto, duró más de dos horas. Aunque hablaron de temas centrales para la relación bilateral de ambos países -como el financiamiento para las importanciones argentinas y el ingreso del país al BRICS-, el asunto que apareció una y otra vez en la charla fue otro. Uno que tiene nombre y apellido. “Sergio, vos hacé lo que tengas que hacer, hacé lo necesario, todo lo que esté a tu alcance. Pero pase lo que pase, no puede ganar Javier Milei las elecciones”, le dijo el brasileño al candidato de Unión por la Patria.

El tono, al borde del temor, no es para nada sorprendente viniendo de Lula. Daniel Scioli contó, en una entrevista con el diario Perfil, que en su primera reunión con él en Brasil el otrora dirigente sindical le expresó que estaba siguiendo con preocupación el ascenso del libertario. Eso fue en el 2021. Ahora parecería que sus peores temores podrían confirmarse.

Última bala. Massa recogió el guante que le lanzó el brasileño. Regresó al país y anunció un paquete de medidas económicas que varios en el Gobierno venían reclamando. Ese refuerzo al bolsillo con una suma fija de 60 mil pesos para los trabajadores fue complementado con una serie de disposiciones de alivio fiscal según los distintos sectores (monotributistas, jubilados, pymes, etcétera).

Ese es el reflejo de una nueva idea para encarar el último tramo de la campaña. La estrategia ya no es tener un mismo discurso y enfoque para cada grupo social, sino trabajarlos de manera diferenciada, a lo que buscan sumarle un Massa de recorrida en los territorios. Esto hace eco con el que se esperanzan que sea el número mágico de octubre: sostienen en las usinas massistas que “el 14 por ciento” de los 7.352.244 argentinos que votaron a Milei se pueden llegar a recuperar, electores que en el 2019 apostaron el Frente de Todos y que ahora podrían volver a cambiar su posición. Y que si eso sucede, el ministro de Economía tiene chances de llegar competitivo a una eventual segunda vuelta.

Por ahora, parece ser nada más que una declaración de esperanza. Sobre todo si se ve la reacción de los gobernadores a la suma fija que debían entregar a los trabajadores municipales: 14 provincias ya lo rechazaron. Entre ellas se destacan cuatro que en los papeles conforman la primera línea de la candidatura de Massa (Gustavo Bordet de Entre Ríos, Raúl Jalil de Catamarca, Juan Manzur de Tucumán y Sergio Zilliotto de la Pampa), más otros a los que el Gobierno consideraba aliados, como Oscar Herrera de Misiones y Omar Perotti de Santa Fe. El caso de este último es aún más singular: declaró que en un ballotage entre Milei y Bullrich votaría por el libertario, lo que aumentó aún más las dudas sobre su figura. Como ya se contó en NOTICIAS, días después de las PASO gobernadores e intendentes de todo el país comenzaron a contactar al entorno de Milei para organizar el reparto de boletas compartidas (la suya de presidente y la de sus candidatos legislativos locales) para octubre. El desbande es alarmante para el oficialismo.

¿Qué hacer? El gran drama, tanto para el Gobierno como para la campaña de Bullrich, es que nadie parece tener muy en claro qué enfoque tomar para acercarse al libertario en las urnas. Una idea silvestre que viene girando, en la que insiste mucho el equipo de comunicación de Massa, es evitar atacarlo de frente y entrarle por temas laterales, como las consecuencias de su plan sobre la economía. Sin embargo, esa idea sufre resistencias de la propia coalición: Gabriela Cerruti, en plena ola de saqueos, lanzó un video responsabilizando a Milei con nombre y apellido. Massa, dicen los que hablan con él, explotó de furia cuando vio ese clip.

Otra estrategia es aumentar la presencia orgánica en redes sociales. Los videos parodia de Massa -él como el personaje central de Jurassic Park, o como si hubiera sido el inventor de la rueda- vienen en ascenso, mientras que entre los influencers del peronismo se instaló la idea de “bananizar” la campaña del libertario, insistir con la idea de que con él al poder el país se convertiría en una “república bananera”.

En el plano político, en cambio, la estrategia es menos clara. Alberto Fernández viene, en silencio, levantando el teléfono para insistirle a gobernadores con que se pongan la campaña al hombro. Y también para que desembolsen la suma fija: “No es un plan platita”, lanzó. Cristina mantiene el silencio, idea que para algunos popes de la campaña es positiva. “Si habla ahora, estamos fritos”, dicen, por la mala imagen que una parte del país tiene de ella. Parece que los temores de Lula están camino a confirmarse.

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Juan Luis González

Juan Luis González

Periodista de política.

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