Monday 27 de May, 2024

SHOWBIZ | 12-04-2024 09:35

Para ver en pantalla grande: lo mejor del cine europeo

Las propuestas del Viejo Mundo, que ganan en profundidad y calidad, son cada vez más esporádicas en el mercado local.

Los largometrajes procedentes de Europa siempre fueron una oferta atractiva para el espectador argentino. Hoy, cuando numerosas películas norteamericanas agotan la capacidad de asombro en el público, con fórmulas derivadas de franquicias y superhéroes inmersos en multiversos, las temáticas, la diversidad en géneros, las historias profundas que propone la cinematografía europea, aparecen como una opción más acorde con la idea de ver cine en pantalla gigante.

Pero a pesar de este atractivo, las propuestas del Viejo Mundo son cada vez más esporádicas y llegan en cuentagotas. En 2023, según cifras oficiales del INCAA, el número de boletos vendidos por las salas de cine argentinas rondó los 44,16 millones, lo que representó un aumento de alrededor del 28% en comparación con 2022. Pero de las 20 películas más vistas, 18 provenían de Hollywood y dos eran locales (“Muchachos” y “La extorsión”). Muy detrás están los 95.868 tickets de la francesa “Anatomía de una caída”, los 44.957 de la británico-polaca “Zona de interés”, competidoras en los Oscar.

Miradas

Años atrás, la situación era completamente diferente. Los exigentes cinéfilos locales descubrieron y consagraron a directores como el sueco Ingmar Bergman, el italiano Federico Fellini, el francés François Truffaut o el alemán Wim Wenders, entre otros. “El histórico y revolucionario descubrimiento de Bergman en la Argentina es el ejemplo más notable de las altísimas capacidades de consumo, selectividad y afanes investigativos del público cinematográfico argentino. Expresado sin demagogia alguna: uno de los mejores del mundo”, afirma el crítico Carlos Morelli, qye fue productor y conductor del legendario programa de televisión “Función Privada” de canal 7, junto a su colega Rómulo Berruti. 

Ambos difundieron algunos de los mejores exponentes del cine español como la recordada “El crimen de Cuenca”, de Pilar Miró, con un elenco en que se destacaban Héctor Alterio y Fernando Rey. Con sus descarnadas escenas de tortura, fue todo un boom en ocasión de su estreno, cuando el país se dirigía hacia un camino de libertad y democratización. 

“Tiene que ver con nuestras raíces, con las mismas tradiciones culturales que heredamos y prolongamos, y, en medida determinante, con una mayoría de contenidos profundos, aplicados a la indagación social, al desentrañamiento de los procesos históricos y políticos fundamentales, al compromiso con la criatura humana y sus conflictos. También, la pantalla europea, en principio, parece asegurar valores de puesta, de interpretación y estéticos especiales”, resume quien también dirigió Pantalla Pinamar, el encuentro cinematográfico Argentino-Europeo que diseñó para el INCAA y se desarrolló hasta 2017.

Sobre la menguante presencia en pantallas, sostiene: “Las crisis económicas influyen de manera determinante en la escasez de cine europeo en las pantallas argentinas. También, la apabullante presencia del producto norteamericano de las "majors". O sea, los agujeros libres en la programación son muchos menos que los deseables, Aún así, el empeño y la "obstinación" de algunas ejemplares distribuidoras independientes (Mirada, Zeta Films, IFA, CDI, etc.) mantienen la llama encendida y es posible detectar semanalmente arribos estimulantes, circunscriptos, eso sí, a determinados horarios”.

Francés

Mucho de lo poco que se estrena en estas orillas, surge principalmente a través de diferentes semanas que establecen, a lo largo del año, organismos de difusión de cultura como el Institut Français d’Argentine, el Instituto Italiano de Cultura, el German Films o el Centro Cultural de España en Buenos Aires, siempre acompañados por las respectivas embajadas y sponsors que apoyan la patriada. Antoine Sebire se desempeña como Agregado de Cooperación Audiovisual Regional en la Embajada de Francia en Argentina, y fue delegado general del Festival de América Latina de Biarritz. 

“El público argentino es bastante cinéfilo y, me parece, muy curioso y ansioso por saber lo que pasa en Francia. Creo que también es el fruto de una cercanía histórica que va mucho más allá del cine. Artistas como Gardel y Piazzolla, escritores como Borges y Cortázar son muy valorados en Francia que es quizás el número uno de los países de Europa donde se ve más cine argentino”, interpreta sobre el interés recíproco entre ambas naciones.

Sebire, también arroja luz sobre la producción anual del país galo; unos 300 largometrajes y 300 cortometrajes. Aclara que muchas son coproducciones con otras cinematografías, incluida la argentina, y que la institución que regula protege y fomenta la producción audiovisual es el Centro Nacional del Cine y la Imagen Animada (CNC), fundado en 1946 como organismo autárquico del Estado. 

Se financia exclusivamente con el impuesto a las entradas de cine, el gravamen de los servicios de televisión, la comercialización de videos en soporte físico y un canon a las suscripciones de internet y plataformas de streaming. 

“Es plata pública, sí, pero sin impacto sobre el presupuesto nacional. A eso hay que agregar también que algunos gobiernos provinciales financian producciones en una medida mucho más reducida”, afirma quien se desempeñó durante 12 años en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia para el área audiovisual de varios países.

Italiano

La última y décima edición de la Semana de Cine Italiano fue propicia para ponernos al día con las novedades de ese país. La selección fue curada por Giorgio Gosetti, crítico cinematográfico y director general de Venice Days, una sección independiente del Festival de Venecia. 

Cintas como “La conversión”, último trabajo del director Marco Bellocchio, la tremendamente exitosa “Siempre habrá un mañana”, dirigida por Paola Cortellesi, que cosechó más de 6 millones de espectadores superando en su tierra natal a los tanques “Barbie” y “Openheimer”, o “Lo mejor está por venir”, reciente trabajo de Nanni Moretti, agotaron entradas en las salas de Cinépolis Recoleta, dando cuenta del gusto del público local por el cine italiano.

Cristina Cassano es organizadora por Cinecittá, de este muestrario de propuestas de alta calidad. Los míticos estudios donde se rodaron más de 3000 películas fueron fundados en los años treinta del siglo pasado, con el propósito de competir con la industria americana y es conocida como la Hollywood sul Tevere (Hollywood sobre el Tíber). 

Al referirse a la predilección local por las propuestas de la península itálica, expone: “La gran mayoría de los argentinos descienden de españoles o italianos. Italia y Argentina son dos países muy similares en ritos y costumbres, y que tienen relaciones desde siempre”.
Sobre los títulos que integraron el muestrario escogido, señala: “Son sobre todo largometrajes que participaron en festivales internacionales importantes, como Locarno, Venecia, Toronto, Londres, Busan, Haifa, Tokio y se destacaron porque obtuvieron premios indistintamente que sean directores consagrados o jóvenes promesas". 

Y agrega: "Es nuestro deseo apoyar a distribuidores argentinos, que utilizan la semana de cine como preestreno de películas que serán estrenadas aquí durante las siguientes semanas. Por ejemplo, 'Siempre nos quedará mañana', 'Lo mejor está por venir', 'Mimi - El príncipe de las tinieblas'o 'La Conversión'”.

En definitiva, varias son las razones que explican nuestra predilección por un tipo de cine que no es mero entretenimiento, que escapa a las fórmulas habituales de la gran industria y que intenta, como loable propósito, tratar de entender o cuestionar la sociedad en que vivimos. Un nicho y con público frecuente que las salas locales no deben perder. 

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Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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