Jueves 6 de octubre, 2022

TEATRO | 24-08-2020 12:43

Campi, el unipersonal

“Campi, el unipersonal”. Unipersonal con Martín “Campi” Campilongo. En plataforma Teatrix.

****El gran actor y cineasta británico Charles Chaplin, cuando protagonizó y dirigió “El gran dictador”, en 1940, al ridiculizar al siniestro Adolf Hitler, nos demostró el enorme poder catártico que tiene la sátira. Décadas después, en 1980, la cautivante novela “El nombre de la rosa”, del escritor y ensayista italiano Umberto Eco, exponía una serie de misteriosos crímenes donde estaba latente el poder casi subversivo que puede tener la risa. En su argumento, el personaje del fanático clérigo Jorge de Burgos, intenta evitar a cualquier precio que se conozca el único ejemplar existente sobre la comedia del filósofo griego Aristóteles, porque piensa ¿adónde iría el universo si la gente no tomara nada en serio?

El racconto viene a cuento ante la certeza de que el humor cura, protege ante la adversidad y transforma. A más de 150 días de “aislamiento social preventivo y obligatorio”, qué mejor que tomarse un respiro y zambullirse en los hilarantes personajes de Campi, uno de los mejores comediantes e intérpretes argentinos de la actualidad.

Agudo observador de la realidad, el actor recorre una serie de arquetipos nacionales fáciles de reconocer. Son seis vecinos delirantes que arrancan con el quejoso “Turco”, un taxista que con su camisa abierta, musculosa y visible barriga, opina de todo aunque su materia de análisis preferida sea la política, para llegar a una conclusión que sintetiza su sabiduría popular: “¡Con honestidad y trabajo, sacamos el país adelante!”.

Otra de sus criaturas es el “rollinga” Pucheta, que despliega una catarata verbal de chistes, delira y alucina por los efectos de alguna sustancia mientras espera a sus amigos en la calle. También aparece Jorge, tal vez el más conocido, con sus pantalones de tiro alto, enormes anteojos y una entrañable mirada nostálgica sobre el acontecer de la vida.

El final es una versión del Himno Nacional con muñecos, en logrado efecto de teatro negro, que el público presente celebra con un aplauso merecido.

La plataforma Teatrix rescata el espectáculo grabado en su amplio catálogo y permite disfrutar, desde la comodidad hogareña, de una divertida propuesta que suma la posibilidad de reflexionar sobre algunas características de nuestra idiosincrasia.

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Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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