Domingo 2 de octubre, 2022

TEATRO | 01-09-2022 15:49

El método Grönholm

De J. Galcerán. Con Benjamín Vicuña y elenco. Dirección: C. Zorzoli. La Plaza, Av. Corrientes 1660.

★★★★ En el campo de los recursos humanos las empresas tienen diferentes técnicas para evaluar la idoneidad de los aspirantes a un puesto de trabajo. Además de la presentación del consabido currículum, hay entrevistas personales, test que deben resolverse en un tiempo determinado y, también, el temible método Grönholm. Este sistema requiere de una selección previa de candidatos que deberán realizar, a través de metodologías no convencionales, una última ronda de pruebas que evalúan la personalidad y la capacidad de insertarse en un equipo. Habitualmente, este procedimiento se emplea para elegir aspirantes a puestos gerenciales o altos cargos.

El dramaturgo español Jordi Galcerán (1964), a raíz de un hecho real ocurrido en una papelera de Barcelona, imaginó su pieza “El método Grönholm”, en la que cuatro postulantes al cargo de Director Comercial de la ficticia empresa suiza Dekia, se enfrentan en un encuentro final. Estrenada aquí en 2006, con dirección de Daniel Veronese, fue un gran éxito de la cartelera porteña a lo largo de tres temporadas.

La trama se desarrolla en una minimalista sala de reuniones. Allí Fernando Porta (Benjamín Vicuña), se presenta a su cuarto y definitivo intento. En el amplio salón se encuentra con el ansioso Enrique Font (Rafael Ferro), la atractiva Mercedes Degás (Laura Fernández) y el atildado Carlos Bueno (Julián Cabrera). Apenas se lance la primera consigna, lo que comienza como un paso de comedia irá transformándose en una feroz batalla de supervivencia. ¿De los cuatro presentes, quién es, en realidad, un miembro del departamento de personal?

Obvio que no conviene revelar cómo continúan los acontecimientos que desembocan en el sorprendente final. Solo diremos que la ley de la selva será fundamental a la hora del desenlace, porque sobrevivirá el más fuerte y el que menos empatía demuestre con sus semejantes.

Ciro Zorzoli, desde la dirección, mueve con enorme habilidad los hilos de un elenco sin fisuras, sacando a la luz lo mejor de cada intérprete. Vicuña se luce en su rol de lobo con piel de oveja, Fernández pasa de la manipulación segura a la zozobra, Ferro aporta matices a su sibilino personaje y Cabrera es toda una revelación al alternar momentos de comicidad con un conmovedor testimonio de vida.

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Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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