TEATRO | 17-12-2020 15:07

Muy bodas de sangre

Idea y dirección de Vivi Tellas. Con Cecilia Roth y elenco. Streaming gratuito desde el 12/12.

** ¿Qué es el teatro? Por un lado, la rama de las artes escénicas relacionada con la actuación y, por otro, literatura creada para representar. También, la combinación de recursos expresivos que se aúnan en decir un texto o no, en determinado contexto. Pero contar historias resulta entonces una parte de su esencia ancestral. ¿Qué ocurre cuando estas son despojadas de casi todo artilugio y narradas frente a un espectador ausente?

El bienvenido debut de Cecilia Roth en el San Martín estaba previsto con “Bodas de sangre”, clásico de Federico García Lorca. Ante la cancelación de la actividad artística durante la extensa cuarentena por la pandemia del Covid-19, desde la dirección del CTBA, surgió armar el ciclo audiovisual “Modos híbridos”. Allí está “Muy bodas de sangre, un biodrama trágico”; trilogía ideada y dirigida por Vivi Tellas, también responsable artística del Teatro Sarmiento del citado complejo.

Como las dos anteriores, la última parte se emitirá en la plataforma vivamosbuenosaires.gob.ar y abreva en una convicción: todos tenemos algo para contar. Cabe preguntarse si cualquier narración puede despertar el interés del público potencial.

La gélida propuesta de Tellas acusa, primero, un marcado desnivel actoral: a estupendos intérpretes como Mara Bestelli, Luciano Suardi, Juliana Muras o Esteban Meloni, que exponen una genuina emoción en sus íntimos testimonios familiares, se oponen otros bisoños en los que falta convicción. Luego, cuando los más experimentados conmueven sinceramente, son corridos de la vivencia personal por una voz imparcial que les da indicaciones detrás de la única cámara. Por ejemplo, los entrañables recuerdos de la abuela paterna de Roth (que está estupenda), quien huyó de la hambruna europea y se asentó en la floreciente Argentina, o su propio y forzado exilio en España, durante la dictadura militar, más el posterior regreso a Buenos Aires, quedaron tamizados por un primer plano fijo y desprolijos cortes de edición, que escrutaron el relato con evidente distancia.

¿Y qué pensarían los antiguos griegos que perseguían la catarsis? Esa especie de shock que conducía a la máxima tensión para lograr purificación anímica. No lo sabemos. Sí que el tedio define esta fallida propuesta.

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Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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