Política / 26 de junio de 2016

Macri, un presidente de cristal: de la arritmia a la rodilla

La intervención en su rodilla es la última de una serie de afecciones que pusieron en riesgo su salud coronaria y sus huesos. Cansancio y estrés.

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Mauricio Macri - Revista Noticias

Juliana Awada se ocupó de la remodelación de la quinta de Olivos. Pero no de todo: el presidente Mauricio Macri tuvo completa autonomía para decidir sobre los espacios deportivos. Pidió que reacondicionaran la cancha de fútbol (en estado de abandono tras la muerte de Néstor Kirchner) y que remodelaran la cancha de paddle. El tradicional hormigón poroso de la superficie le dio lugar a una alfombra de sintético que ayuda a amortiguar el golpe de los talones. Precavido, y con algunos antecedentes de problemas en sus piernas, Macri pensó que era la forma de evitar futuras lesiones. Se equivocó.
El lunes 20, tras regresar del acto del Día de la Bandera en Rosario, sufrió un esguince en su rodilla derecha, mientras jugaba al paddle con amigos. Por ese motivo, ese mismo día fue atendido por los profesionales de la Unidad Médica Presidencial. El martes 21 suspendió la clásica reunión de Gabinete para hacerse estudios en el Centro Atrostópico Jorge Batista y el jueves 23 postergó el almuerzo con los flamantes jueces de la Corte Suprema (Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz) para realizarse una intervención quirúrgica en el Sanatorio Agote, en la que le extrajeron el trozo de menisco lesionado.
El primer semestre no solamente llegó cargado de problemas económicos, sino también de dificultades en su salud. En lo que va del año el Presidente se fisuró una costilla, tuvo arritmia cardíaca y se esguinzó. El cansancio, el estrés laboral y sus 57 años son algunos de los factores que los especialistas enumeran como desencadenantes de sus problemas. Ahora, para hacer deportes, Macri deberá esperar hasta el segundo semestre.
Intervenido. A las 10 de la mañana del jueves 23 el Presidente encabezó un acto en el Centro Cultural Kirchner (CCK) para anunciar el proyecto de ley de Reforma Política que envió al Congreso y que intentará modificar el sistema electoral nacional. Desde allí se dirigió al Sanatorio Agote, ubicado en Recoleta, para someterse a la cirugía a cargo del doctor Jorge Batista, subdierctor del departamento médico de Boca.
Según confirmó su vocero, Iván Pavlovsky, la operación duró apenas 25 minutos. Al cierre de esta edición, el Presidente regresaba a la quinta de Olivos y luego de las 18 reiniciba sus actividades normales.
Desde que se esguinzó y hasta la operación, Macri estuvo muy molesto, según contaron en su entorno. Lo enojaba especialmente tener que usar muletas. De hecho, se rio por tener que recibir de esa manera a algunos deportistas que van a representar al país en los próximos Juegos Olímpicos.
El doctor en kinesiología y fisiatría Norberto Furman le explicó a NOTICIAS: “Macri tuvo hace un tiempo largo una operación en una rodilla, producto de un accidente mientras esquiaba. Eso hace que las piernas no queden bien, que estén castigadas”. Y agregó: “Ahora debería usar muletas por al menos 20 días. Eso sí, para volver al deporte deberá hacer una fuerte rehabilitación de cuádriceps y esperar tres meses”.
En problemas. Las dificultades en la salud del Presidente comenzaron a menos de un mes de haber asumido. La noche del 8 de enero Macri se fisuró el arco posterior de la décima costilla. El parte oficial explicaba que el accidente sucedió “mientras jugaba con su hija Antonia en la quinta ‘Los Abrojos’”. Pero una fuente de la mesa chica del Presidente confirmó a NOTICIAS que eso fue un invento para la prensa, aunque no dio pistas de lo que sucedió en realidad. Una de las versiones, que no fue admitida por su entorno, fue que el golpe habría sido fruto de un desmayo.
Cinco meses después, otro episodio alteraría la salud presidencial. Fue en la tarde del viernes 3 de junio, cuando lo aquejó una arritmia mientras estaba reunido con Edi Zunino, jefe de redacción de NOTICIAS, y otros periodistas. Macri decidió continuar con el encuentro, restándole importancia a lo que sucedía. Pero luego debió ser internado en la Clínica Olivos para corregir la alteración del ritmo cardíaco. Otra vez, la comunicación oficial fue un tema de debate: la noticia de la internación llegó a las redacciones incluso antes de que los voceros presidenciales estuviesen enterados y hubo desmentidas a medias y mucha desprolijidad. Por ese tema, el jueves 23 de junio la Unidad Médica Presidencial sumó a dos cardiólogos: Ramiro Santos y Christian Adrián Caroli.
En uno de sus últimos encuentros de fútbol con sus amigos del Newman, cuando ya había sido electo Presidente pero aún no había asumido, Macri ensayó una gambeta, trastabilló solo y cayó. El árbitro, un hombre “de afuera”, contratado para la ocasión, no dudó: foul (después de todo era el mandatario electo y había que cuidarlo especialmente). Los contrarios se quejaron y Macri se rio. “¿Qué cobras? Si me caí sólo”, le dijo y dejó la pelota en el lugar para que jugara el otro equipo. Con esa anécdota, sus amigos dicen que es posible definir al Presidente: una persona con gran espíritu de competitividad, que quiere ganar siempre, pero que no se deja cuidar particularmente.
A veces, esa falta de cuidado a su edad, con el nivel de estrés y cansancio al que está expuesto, confluye en este tipo de lesiones.

 

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