Personajes / 9 de Noviembre de 2016

Mónica Cahen D´Anvers: “Soy mejor persona gracias a ‘Telenoche'”

Un libro con su autobiografía repasa sus años de periodista. De “paqueta tilinga” a bisabuela amorosa. La Campiña y las arrugas. Ver fotos

Fotos: Marcelo Escayola

En  chupines y plataformas de vértigo, rockea al compás de la música. Allí está, vital, la mujer que publicó su autobiografía, “Mónica presenta. Una vida de película” (Planeta). Engancha una anécdota tras otra, bajo la escucha de una de sus nietas, Sol (34), cantante, que interviene. “Moca –así llaman– dejó afuera un montón de historias; ella hacía pull los miércoles, nos buscaba en su estanciera a mi hermano y a otros compañeros. Llegaba con facturas que nos devorábamos. Con mis padres separados, a veces dormíamos con Moca y Tata (César Mascetti) en la casa de San Telmo. Nos malcriaba, nos llevaba el desayuno a la cama”. Esta faceta íntima de la periodista que trasmitió la expedición del Apolo XI, que estuvo dos veces en Malvinas, que fue retenida en Irán o que reporteó a Sophia Loren y Alain Delon, la pone en su amoroso rol de abuela. “Soy mejor abuela que madre” confiesa.
Noticias: Cuando uno se decide a contar su vida en un libro, ¿por dónde empieza, para qué lo hace?
Mónica Cahen D´Anvers: No se me ocurrió a mí sino a mi productor de toda la vida, Roberto Mayo. Cuando cumplí los 80, se apareció con un contrato con Planeta. Le dije: “¡Estás mamado, pero por qué!”. Y contestó que tenía una vida divertida, que había empezado con el sulky y llegado hasta lo tecno. “Tiene que ser divertido todo lo del medio”, dijo. Me entusiasmé porque era como volver a vivir. Yo hablaba como una cotorra e Isabel Ferreira Lamas ponía puntos y comas. No hubiera podido escribirlo, soy una bestia.
Noticias: Hay que poner en 220 páginas 50 años de vida y periodismo juntos. ¿Cómo eligió los momentos publicados?
Cahen D´Anvers: Soy lo que soy, como la canción de Sandra. Largo todo tipo tsunami y a veces César me tira con un ladrillo. Pienso poco antes de hablar y hay que hacerlo. No elegí nada. Empecé por lo que creí más importante, la primera noche que hice “Telenoche”, en 1965, en el Barrio Evita. Eso cambió mi vida.
Noticias: ¿Por qué?
Cahen D´Anvers: Venía de una familia acomodada. Leían La Nación, iba al Northlands, tenía una niñera, un chofer, iba al campo los fines de semana, ¡Una vida que no tenía nada que ver con la vida! Hasta que me encontré con la realidad y casi me muero: chiquitos con los pies en el barro, casas con techos de cartón, mamás como yo que no podían darles de comer a sus hijos… Lloré una semana. Agradezco a “Telenoche” porque pasé de ser una paqueta tilinga a una paqueta buena persona. Lo de paqueta no se puede cambiar porque uno nace en ese ambiente, no lo elegís. Soy una mejor persona gracias a “Telenoche”.
Noticias: Dice que al periodismo entró por casualidad y dicen que hay que hablar de causalidad. ¿Fueron los genes Láinez, que Goar Mestre (pionero de la TV) le viera un perfil de paqueta ilustrada, que su carrera de artista no fuera descollante?
Cahen D´Anvers: Quería ser actriz y cuando se lo dije a mamá le dio un patatús; corría 1950 y era como decir “Quiero estar en bolas en el Maipo”. Pero pude meterme gracias a mi primer marido, Iván Mihanovich, que aunque arquitecto y polista, y buen tipo, venía de una familia de artistas. Estudié con Carlos Gandolfo y pasé una época de frivolidades divertidas, trabajé en teatro con Claudia Lapacó y en “El amor tiene cara de mujer” y “Cuatro hombres para Eva”. Allí fue donde Jorge Barreiro en una escena donde nos reconciliábamos y no me salía apasionada, cuando la repetí con fuerza, se quejó ¡porque lo despeinaba! Un día un productor de Goar Mestre me dijo que Goar me quería como la primera mujer en un noticiero. ¿Por qué yo? “Porque tenés buena presencia –cosa que me hizo gracia– llegás a la gente con una simpatía innata, sos culta, hablás idiomas”. Primero dije no, pero se ve que los genes Láinez se activaron y acepté. (Manuel Láinez fue su bisabuelo materno, fundador de diarios como El Día de La Plata, sobrino de Miguel Cané, diputado, senador y factótum de la Ley de educación 4.874, conocida como Ley Láinez).
Noticias: Empezó el noticiero con Tomás Eloy Martínez y Andrés Percivale. Dice que “las cosas pasan a pesar de uno y en el momento menos esperado”.
Cahen D´Anvers: Así fue. Muerta de miedo, pero Carlos Montero padre me dijo: “Hacé de cuenta que le hablás a una sola persona”. Toda la vida hice así y se lo agradezco.
Noticias: ¿Ya se había divorciado y vivía con sus hijos?
Cahen D´Anvers: Sí. Me casé a los 21 y estuvimos 6 años. Desde él, “stop” hasta César. Mi familia tenía dinero pero yo ni un mango, tenía que trabajar. Apareció la tele y empecé a ver cómo era ese mundo. ¡Estuve 6 meses aprendiendo y Canal 13 me los pagó!
Noticias: ¿No tenía el complejo de madre ausente o el famoso tironeo entre trabajar y quedarse con los hijos?
Cahen D´Anvers: ¡No! Sandra y “Vane” cursaban jornada completa, iba temprano al canal y cuando volvía, después de las notas, me encontraba con ellos y veía los deberes.
Noticias: Vayamos al número 7. En su caso fueron siete veces siete.
Cahen D´Anvers: Nací el 7 de noviembre de 1934 a las 7 de la mañana, en Parera 77, 7º piso. La flecha de Cupido nos pegó a César y a mí el 7 de junio de 1978, Día del Periodista. Desde ese momento no nos separamos más ¡Vivimos 25 años en pecado y nos casamos!
Noticias: Llega “Telenoche” segunda vuelta, en 1990, con César ya en pareja. ¿Nunca hubo competencia de egos?
Cahen D´Anvers: Nos hemos peleado como cualquier pareja, pero no en el trabajo. Lo respeto como a nadie, es el mejor periodista de la Argentina. Es un hombre de una seriedad, de una cultura y una tradición periodística; su bisabuelo vino de Italia y fundó el primer diario de San Pedro. Es un atorrante querible, pero es un profesional extraordinario. Yo soy más simpática, César es austero, malhumorado, no le gusta mucho la gente.
Noticias: “El conductor nunca dejaba de hacer notas, hoy es sólo un presentador”. ¿Prefiere aquel formato?
Cahen D´Anvers: Lo prefiero a muerte aunque sea más trabajoso. El periodista tiene que contarle a la gente la verdad, me puedo equivocar cuando cuento pero voy a contar lo que creo que es la verdad. ¿Cómo hago? Yendo a ver lo que pasa y hablando con la gente. Si aprieto un botón y aparecen las cosas escritas, tu relato es de otro y no se siente igual.
Noticias: ¿Siempre pudo “contar la verdad”?
Cahen D´Anvers: La que sentía, siempre. Fue una de las condiciones que imponíamos con César cada vez que cambiábamos de medio. No nos parecía importante quién era el dueño pero sí que nos dejaran decir lo que pensábamos y que no nos obligaran a hacer nota a fulano o impedirnos hacer otra. Tuve libertad, suerte y fui coherente.
Noticias: ¿La Campiña es el producto de la frase de Walt Disney, “Si se puede soñar, se puede hacer”?
Cahen D´Anvers: Estábamos en “Telenoche”, habíamos ahorrado algo de plata. César me miró –él piensa y yo hago– y dijo: “Hay dos cosas: o te metés con los bancos, dineros e inversiones o producís”. Y elegimos producir. Como él es sampedrino, empezamos con naranjas. Fue una decisión conjunta.
Noticias: ¿No sintieron abstinencia periodística? Dicen que esta profesión crea identidad, tanta simbiosis entre ser y hacer, que cuesta reconvertirse.
Cahen D´Anvers: Sentimos que había que dejar lugar a los más jóvenes y lo pensamos cuando éramos jóvenes, hace casi 40 años. Fue pensar en el futuro anticipadamente.
Noticias: No hay vidas en línea recta. Usted tuvo cáncer, aceptar la decisión de Sandra…
Cahen D´Anvers: Sí, toda la familia es cancerígena. Esta enana (señala a su nieta) tuvo cáncer a los 10 años y yo hace unos 15. Mamá y mi tía Elvira murieron de cáncer. Pero se supera enfrentándolo, poniendo actitud. Las actitudes son las que te cambian la vida. Y cuando Sandra me comunicó que donaría un riñón, me quedé dura. Pero me dijo: “¿Te acordás que el abuelo, Papá Gilbert –mi papá– cuando estaba en la Caballería Francesa le mataron al caballo, se le cayó encima, le sacaron un riñón y vivió hasta los 85 años? ¿Vos en mi caso no harías lo mismo?”.
El árbol genealógico de “Moca” es frondoso; bisabuelo conde francés, bisabuela italiana con sangre sefardí –dueños del Castillo Champs-sur-Marne desde 1895, donde Mónica fue presentada en sociedad. Por el otro lado, los bisabuelos argentinos, patricios, Manuel Láinez y Elvira de la Riestra. Un mix entre nobles, banqueros y terratenientes con campos en San Miguel del Monte y Puerto Foncière en Paraguay. La vida urbana en los pisos de Callao y Aguado; cuadros de familia pintados por Renoir, un tío ilustre como Manucho Mujica Láinez y un padre que estuvo en la Legión Extranjera, conoció a Charles de Gaulle y “a la duquesa de Alba sin cirugía”.
Noticias: ¿Usted nunca, ni una cirugía?
Cahen D´Anvers: Estuve casi, a los 50. Busqué un médico que le había hecho una cirugía a una amiga, me vio, puso fecha y cuando me iba me preguntó: “¿Qué piensa César de esto?”. Si sabe que estoy acá, me ahorca. Se levantó, me dio un beso y me dijo “Chau, no vengas. Tu relación con César es más importante que tus arrugas”.
Noticias: ¿Qué piensa del gobierno actual?
Cahen D´Anvers: Le pongo una ficha porque deseo que le vaya bien, porque si le va bien, nos va bien a todos. Me preocupa que se profundice la grieta en todas las capas sociales. Una cosa que me enoja de Macri es cuando habla de pobreza cero. ¿Qué es eso? No existe ni acá ni en ninguna parte del mundo. Desgraciadamente estamos con más pobreza. Hay que pensar en los demás y ayudar.

 

Sissi Ciosescu

@SissiCiosescu

 

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