Cultura / 11 de Mayo de 2017

Claudia Piñeiro y su historia maldita

El poder y la ciudad de La Plata se cruzan en su nueva novela. La influencia de su pareja y crítica de los modos actuales de hacer política.

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En la cabeza de Claudia Piñeiro apareció una imagen: la charla entre el líder de un partido político y su secretario, en la que el más poderoso somete al otro con un pedido impensado. El drama será qué está dispuesto a entregar el empleado para mantener su trabajo y cómo la dialéctica hegeliana del amo y del esclavo puede, al igual que las maldiciones, tener su versión positiva. Ese fue el disparador para investigar los misterios de la fundación de La Plata, mostrar los hilos de la nueva política y añorar otra época donde el discurso tenía peso específico.

El resultado es “Las maldiciones” (Alfaguara), una novela que dedica “más que ninguna otra” a Ricardo Gil Lavedra, su pareja. Confiesa que una de las pocas veces que ella lo vio llorar fue mientras repasaban el video de cierre de campaña del ´83, donde Raúl Alfonsín remataba con el Preámbulo de la Constitución Nacional. “Hoy, en vez de eso, te hablan de felicidad, de amor, de estar bien. ¿Qué quiere decir eso? Esas palabras diluyen los discursos”.

Noticias: Su novela comienza afirmando que cada hombre y cada mujer cargan con su propia maldición. ¿Cuál es la suya?
Piñeiro: No sé exactamente cuál es (se ríe), ese es el asunto. Tengo treinta años de psicoanálisis encima. Ya opto por otro tipo de análisis.
Noticias: ¿Su maldición podría ser la palabra?
Piñeiro: Podría ser. Como tengo facilidad para la palabra, tengo facilidad para herir con ella. Entonces quizás esa es la maldición y puede ser algo a favor. Esa misma palabra, la podés convertir en una novela.
Noticias: Además ha reconocido que la escritura la hace llegar antes a situaciones de sí misma, como en su libro “Las grietas de Jara”, cuando la protagonista afrontaba un divorcio y dos años después usted vivió lo mismo.
Piñeiro: Sí, es anticipatoria en mí con respecto a que lo que todavía no puedo decir, lo puedo escribir.
Noticias: También en lo social, como cuando abandonó un proyecto porque tenía puntos de contacto con la muerte del fiscal Alberto Nisman, un hecho posterior al surgimiento de su idea.
Piñeiro: Antonio Tabucchi dice en “Autobiografías ajenas” que los escritores tenemos las antenas paradas, captamos lo que está en el aire y lo bajamos, entonces parece que lo vimos antes pero no, ya estaba.
Noticias: En ese sentido, un escritor podría ser comparable con un brujo.
Piñeiro: Totalmente. La bruja de la novela, es una bruja histórica, la tolosona. Me parece que en todos los tiempos hay, entre comillas, brujos, porque hoy también los políticos recurren a determinado gurú, meditador, sanador.
Noticias: Uno de los nudos de la novela es la llamada “maldición de Alsina”, la fundación de La Plata y sus misterios.
Piñeiro: Claro, yo tenía a este líder político y necesitaba que tuviera un proyecto muy importante, el de dividir la provincia de Buenos Aires, con un fin posterior. Entrevisté a Lucas Llach, quien tiene el proyecto desde hace años con argumentos de verdad y muy estudiados. Pero el político (de la novela) tiene otro interés para hacerlo. Por eso llegué a las maldiciones. Estudié mucho tiempo con Mauricio Kartun y él dice que para hacer una ficción, mezclas cosas de distintos lugares. Pero la gente te dice: “¿Cómo se te ocurrió a vos esto? ¡Alguien te lo contó!”.
Noticias: Ahora podrían suponer que la fuente fue su pareja, el abogado y político Ricardo Gil Lavedra.
Piñeiro: Mirá, el hecho de vivir con un político, hace que conozca ciertos detalles. Es como que viene tu marido y te dice: “Estuve operando a un tipo en el hospital y me pasó tal cosa”. El mío viene y cuenta otras cosas, no de lo que no puede contar, pero sí de lo que le pasa a él con esa situación.
Noticias: Otra maldición de la palabra es el proceso por el cual se licua de sentido. En la novela se percibe la nostalgia por la vieja política y ahí toma vuelo la figura de Raúl Alfonsín.
Piñeiro: Sí, Alfonsín decía: “Estoy persuadido” y, como él estaba persuadido, quería explicarte por qué y que lo acompañaras en eso. Ahora ves que un político en campaña sube a Twitter una foto haciendo un asado, con la manga de camisa hasta la muñeca. ¡Es claro que no está haciendo el asado! Muchas veces lo que se propone o se dice no está en pos del bien común sino de las próximas elecciones, nadie va a decir una cosa que le quite votos.
Noticias: ¿Cómo se documentó históricamente?
Piñeiro: Leo Brizuela, escritor platense, me comunicó con el profesor Daniel Barenes, que escribió un libro sobre la ciudad y me dio datos de otros libros. Fue mucho trabajo de lectura, fui a La Plata y me junté con Flavia Pittella, una periodista cultural de La Plata. Tengo amigos escritores o grandes lectores que van leyéndome mientras voy escribiendo y, cuando empecé a encontrar tanto respecto de las maldiciones, de la magia, de La Plata; alguno me sugirió: “Che, la parte esta quizás a la gente no le interesa tanto”. O te dicen: “Si esto lo leen fuera del país, a lo mejor no les atrae lo de La Plata” y sinceramente…
Noticias: ¡Era piantavotos!
Piñeiro: ¡Claro! Yo no le voy a hacer caso al piantavotos. Me la paso leyendo libros que me cuentan historias de otros países y, si no me interesan, paso esas páginas rapidito. Para mí está todo lo que tenía que estar. Fijate que hay un antecedente extraordinario de lo que es el relato en la política: Dardo Rocha está peleado con Roca y ni él ni Sarmiento van a la fundación de La Plata. Entonces Rocha manda a Italia la foto tomada ese día para que hagan el cuadro ¡pero le hace agregar a los que no fueron! La litografía que hoy está en uno de los museos de La Plata, cuenta una historia que no fue.
Noticias: Dice que con cada libro intenta hacer uno mejor. ¿Este es su mejor libro?
Piñeiro: Intento superar algo que creo que en mi escritura anterior quedó para trabajar. En este caso, quise enfocarme en los personajes secundarios porque muchas veces, me entusiasmo con la línea principal, y no les doy todo el desarrollo. Esta novela es bien coral. Me entusiasma escribir siempre una cosa diferente de la anterior.
Noticias: La repetición es un riesgo.
Piñeiro: A mí me da mucha impresión volver a escribir lo mismo. Mi temor era escribir otro “Las viudas de los jueves”, que tuvo tanto recorrido.
Noticias: Hay muchos escritores, autores de bestseller que una vez probada una fórmula no pueden escapar de ella.
Piñeiro: Sí, pero me parece que lo que están haciendo es un producto literario, no sé si es necesariamente literatura. Yo no tengo una fórmula ni nada que se le parezca. Me salga bien o mal, intento hacer otra cosa. 

 

Comentarios de “Claudia Piñeiro y su historia maldita”

  1. No se ve como puede entrar el SUICIDIO del CHORRAZO Nisman en la novela de la Piñeiro, debe ser otra consecuencia de la “magia” en La Plata que ella dice haber explorado.

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