El caso que el fin de semana circuló en medios y redes con tono de chiste picante tomó un giro radicalmente distinto. La pareja que el sábado fue demorada en el Aeropuerto Internacional de Rosario tras bajar de un vuelo de Copa Airlines proveniente de Panamá —acusada de protagonizar exhibiciones obscenas a bordo— prepara una contradenuncia contra la aerolínea y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que se presentará formalmente este martes.
La información fue revelada en exclusiva por el corresponsal de AIRE en Rosario, Rodrigo Miró, con base en fuentes directas de la causa.
Según el relato del pasajero, un hombre de 55 años, todo comenzó con una discusión por el servicio de a bordo: pidió un vaso de whisky, se lo negaron y el intercambio con la azafata se tornó acalorado. Como represalia, según denuncia, la tripulante reportó al comandante que el hombre se estaba masturbando en el avión. Su acompañante —una mujer de 60 años— se despertó en medio del escándalo, intervino para preguntar qué ocurría y terminó involucrada en la denuncia de la tripulación. La versión de los pasajeros es taxativa: nunca hubo sexo ni actos obscenos a bordo.

Al aterrizar, el trato que recibieron agrava el cuadro. Según la denuncia que presentarán, fueron retenidos al pie de la escalerilla, permanecieron varias horas incomunicados en la comisaría y se les impidió inicialmente contactar a un abogado.
La contradenuncia apunta a la azafata por falso testimonio, al comandante del vuelo y a los efectivos de la PSA que ejecutaron la detención. El encuadre legal que manejan es el de privación ilegítima de la libertad, además del daño a la imagen de dos pasajeros que, insisten, solo protagonizaron una pelea por el servicio de abordo.
Lo que empezó como anécdota viral podría terminar en un proceso judicial con múltiples imputados.














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