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Blogs / 9 de octubre de 2012

La llegada de Lanata a Ezeiza

Atrás quedó Ezeiza. Lanata nos convoca a La Casa para hablarnos a todos. Entre sus seguidores nos miramos con desconfianza. Somos todos lanatistas, pero vemos que lo acompañan seres oscuros.

“Qué pasa, qué pasa, qué pasa que no están Zloto y Sietecase en el palco oficial?” le cantamos nosotros, desafiantes, al líder.

El líder nos mira con el rostro fruncido. Está enojado. Le trajeron Marlboro Light. Un asco. El Brujo Héctor sonríe. Nos odia. Lo sabemos. Nosotros a él también. Lo acompaña también su nueva mujer, Fátima Florez. Tampoco la queremos. Es una inútil.

Lanata agarra el micrófono. Y dice: “Cómplices: hoy, hace veintiún años, en esta misma casa, y con un día nublado como el de hoy, fundé Página 12. Fue entonces cuando les recomendé que la jueguen de progresistas, porque venían días difíciles… No me equivoqué, ni en la apreciación de los días que venían, ni en la calidad del poder mediático, que a través de veinte años… pese a esos estúpidos que gritan…” .

Sí, se refiere a nosotros. Somos una juventud rebelde, que interpela a su líder, que lo cuestiona.

Sigue hablando Jorge. “Decía que a través de estos veintiún años, las corporaciones mediáticas se han mantenido inconmovibles, y hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener más mérito que los que durante veinte años vendieron humo”.

Y así fue como una vez, la historia se repite. Lanata nos echó de la Casa. Pero nosotros seguiremos siendo leales a nuestro líder. Y a nuestra causa.