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Política / 30 de octubre de 2012

Leandro Despouy: “El modelaje no es frívolo”

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Sobrevivir. Este año Despouy logró esquivar los intentos de desplazarlo del radicalismo y el kirchnerismo. Fotos: Juan Ferrari.

Leandro Despouy es sobrio y cortés. Un estilo que adquirió en la diplomacia y que, según él, le permitió soportar con éxito sus últimas batallas. La primera, en febrero pasado, cuando el nuevo presidente de su partido (la UCR), Mario Barletta, pretendió removerlo de su cargo al frente de la Auditoría General de la Nación (AGN). La segunda, cuando Fabián Ríos, presidente de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas del Congreso –a la que reporta la AGN– desconoció su autoridad alegando que su mandato había vencido. El organismo encargado de controlar el gasto público es hoy el único que el Gobierno no ha logrado neutralizar y tiene en carpeta, entre otros asuntos, auditorías sobre Sueños Compartidos, la gestión de Aerolíneas Argentinas y la publicidad oficial.

Noticias: ¿La tragedia de Once hizo retroceder a Barletta?

Despouy: Creo que cuando Barletta asumió el cargo quiso consultar con el radicalismo la posibilidad de mi continuidad. Lo importante es que lo hizo democráticamente, con el Comité Nacional, y por unanimidad decidieron confirmarme. Hoy represento al conjunto de la oposición, no solo al radicalismo. Pero el kirchnerismo no esperaba que resistiera como resistí. La auditoría ha logrado poner límites y esos límites son festejados por la sociedad. Hay organismos que piden ellos mismos que los auditemos, como el Sube, el Incaa o el Pami. Esto les da un blindaje. Néstor Kirchner también se sirvió de nuestras auditorías para tomar decisiones.

Noticias: ¿Cuáles son los próximos informes que pueden llegar a generar revuelo?

Despouy: De ferrocarriles tenemos todavía informes muy fuertes, como consecuencia del desmanejo deliberado gubernamental. Y hay una auditoría de la AFIP que no hemos concluido todavía, que también revelaría problemas.
Historia. Radical desde la cuna, su padre fue diputado y él militó desde su juventud. Cuando se recibió de abogado, trabajó en la defensa de refugiados políticos. Después del asesinato de Silvio Frondizi por la Triple A, decidió exiliarse en Francia meses antes del golpe militar.

Noticias: ¿Es verdad que trabajó como modelo en el exilio?

Despouy: Cuando llegué a Europa había un grupo de artistas argentinos –Antonio Seguí, Julio Cortázar y otros– que llevaban adelante tareas de solidaridad. En estos grupos había mucha gente que trabajaba en la moda. Las primeras fotos de los organismos de derechos humanos salieron en revistas francesas como Elle.

Noticias: ¿Era una forma de sobrevivir?

Despouy: Sí, trabajaba sobre todo en revistas especializadas como Gap.

Noticias: ¿Es mejor el mundo de la moda que el de la política?

Despouy: Hay gente que piensa que es un mundo frívolo y evasivo. Yo no lo viví así. Porque no es casual que se ocuparan de cuestiones de solidaridad. Hay un estereotipo. Al comienzo trabajaba transportando ropa con un dirigente uruguayo. El dato quedó registrado porque las Naciones Unidas, cuando yo regresé al país, hicieron una especie de retrato de un exiliado y lo incluyeron para demostrar cuán intensa había sido mi vida.

Noticias: ¿De esos artistas quiénes son hoy sus amigos?

Despouy: Seguí y Julio Le Parc.

Noticias: ¿Puede su flamante popularidad hacerlo aspirar a un cargo electivo?

Despouy: No me he proyectado como político. No sé si la sociedad reaccionaría de la misma manera.