Política / 16 de septiembre de 2013

CFK frenó un libro sobre su hijo Máximo

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Sandra Russo entrevistó al lider de La Cámpora en dos oportunidades, y sus textuales salieron publicadas en su nuevo libro.

Por ahora, no tiene fecha de salida. Es que la orden vino de arriba. De muy arriba. El nuevo libro de Sandra Russo sobre Máximo Kirchner y La Cámpora tiene destino incierto. ¿La razón? Mamá Cristina así lo quiso.

La periodista de Página/12 y panelista de “678” tenía previsto presentar su nueva obra en julio, pero la Presidenta ordenó que la aparición del libro se postergara hasta después de las elecciones primarias. Tenía su lógica: Cristina estaba convencida de que arrasarían en las urnas, especialmente en la provincia de Buenos Aires.

El esperado aluvión de votos –que no llegó– sería entonces reforzado con la publicación del libro de Russo, que oficiaría a la vez de primera biografía oficial del hijo presidencial y presentación en sociedad. Pero todo cambió tras el escrutinio y Cristina puso el libro en el freezer, como mínimo, hasta octubre, y dejando su publicación condicionada nuevamente al resultado de las legislativas.

“No hay fecha, el libro está retenido por la señora”, aseguraron en el entorno de Russo, dando cuenta de la orden presidencial de parar la pelota. Qué finalidad tendría publicar una biografía oficial de Máximo es un misterio que quizás solo comparta la mesa chica. Sin embargo, en el entorno especulan con que el libro estaría destinado a mejorar el posicionamiento de la militancia y hasta ser el puntapié inicial de una candidatura del recientemente adelgazado primer vástago.

Intimidades. No es la primera vez que Sandra Russo publica un libro sobre la intimidad K. “La Presidenta, historia de una vida” (Sudamericana, 2011) fue el suceso editorial que acompañó el momento más sólido de la popularidad cristinista.

Allí, la periodista –con acceso exclusivo a la intimidad de la familia– ya empieza a trazar un perfil del potencial príncipe heredero: “Máximo ocupa un lugar muy importante en su vida, no solo por ser su hijo, sin por ser como es. Tan poco concesivo con ella. Tan poco nene de mamá. Máximo la gasta, la provoca, la hace reír. Mantiene vivo y presente un sentido del humor que era el de Néstor pero es tan suyo como el de su padre. Mordaz, ácido, inteligente. He visto cómo ella responde a ese estímulo afectivo, a ese trato que la baja al llano de lo íntimo, que la desacelera”.

Su propia madre no lo ayuda tampoco a quedar del todo bien parado: “Florencia siempre fue pum para arriba. Una princesa. En cambio Máximo era un chiquito que para presionarte, vomitaba. Máximo era muy manipulador. ¿Sabés qué hacía? Cuando se enojaba, hacía fuerza con la panza, desde acá abajo, se ponía todo colorado y puajjj —hace el gesto de lanzar—, le salía el chorro como una manguera. Era un asco”, confesó Cristina ante Russo para el primer libro.

Los detalles familiares, dichos por la misma Cristina, no fueron sin embargo la única palada de tierra sobre la imagen de su hijo. En “Néstor Kirchner, la película”, el documental dirigido por Paula de Luque y estrenado en noviembre pasado, se le escuchó la voz por primera vez al hijo presidencial. Su “debut actoral” generaba expectativa.

Sus limitaciones para expresarse con elocuencia (un arte que sí dominan sus progenitores) y algunas anécdotas inoportunas, incluyendo aquella que retrata al difunto presidente pateándole sus soldaditos de juguete, no lo dejaron bien parado. Más bien, Máximo se enterró con su propia lengua.

Tampoco es la primera vez que se intenta un libro oficial sobre La Cámpora y su creador. “El que estaba interesado en ese libro era Máximo Kirchner”, dijo la semana pasada el colorido ex blogger K Lucas Carrasco en una entrevista televisiva. “Y Máximo decía ‘yo voy a hablar en ese libro’; era interesante periodísticamente pero era sabido que era imposible. Ese libro lo escribió ahora, creo, Russo”. Carrasco afirmó también que le habrían ofrecido a él ser el autor del libro, pero que se negó “porque no se puede hacer un periodismo chupamedias, alcahuete”.

Cuestionados. A fin de cuentas, y por la razón que fuera, sacar un libro sobre Máximo a caballo de esa victoria electoral que nunca llegó hubiera sido un intento noble de sumar buena publicidad. Justamente en un momento en que La Cámpora parecería necesitarla más que nunca.

Con estas aguas bajando así de turbias, que la biografía autorizada de Máximo K llegue a las librerías depende hoy por hoy de dos factores. Uno es el resultado de las próximas elecciones. El otro es el visto bueno de la máxima editora de la Nación: la Presidenta.

Ésta es una versión adaptada de la nota publicada en Revista Noticias edición 1916. Para adquirir la versión completa haga click aquí.