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Sociedad / 21 de noviembre de 2015

Litto Nebbia, mano única

El abogado Miguel Ángel Pierri cuenta en primera persona por qué propone bautizar una calle de Once con el nombre de este rockero emblemático.

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Amigos. Litto Nebbia y Pierri, guitarreando.

En el corazón del barrio porteño de Once se encuentra un lugar que cobijó al mayor movimiento cultural, social y político de los últimos 50 años: el bar La Perla. Fue allí que, hace unos días, me puse a pensar: ¿por qué los argentinos nunca brindamos en vida el justo homenaje a las personas que dieron tanto por la cultura de nuestro país? Fue entonces cuando decidí comenzar a trabajar en un proyecto para que una de las calles de este barrio lleve el nombre de uno de los más importantes músicos de la historia, Litto Nebbia.
Todo comenzó cuando recorría las calles de Once y, al mirar detenidamente a mi alrededor sentí una mágica emoción. Sin quererlo, volaron a mi mente los acordes de temas como “La balsa”, “La chica del paraguas”, “Quien quiera oír que oiga”, ”Sólo se trata de vivir” y tantos otros temas que me acompañaron hasta altas horas de la madrugada, en tiempos difíciles e irrepetibles. Porque todos aquellos que abrazan el rock y lo llevan como su música de bandera, como nave insignia, que cantan, tararean y sueñan con sus canciones, seguramente estarán de acuerdo conmigo.
Este es mi sueño y, seguro, el de millones de argentinos: que esta hermosa ciudad, tan reconocedora de las expresiones de arte, construida sobra la memoria y la paz, tan contemporánea y vital, rinda el justo homenaje que se merece un cantautor hito de la cultura argentina. Y nada mejor que llamar a una de las calles de Once con el nombre de un artista que siempre dio todo y nunca nos pidió nada: Litto Nebbia.