Opinión / 25 de marzo de 2017

El limbo de Macri: es rico para los pobres y pobre para los ricos

Según la periodista Nancy Pazos, el presidente es una especie de “apátrida social”: para las clases baja y media es rico, pero los empresarios lo ningunean.

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Apátrida se le dice a aquel que carece de nacionalidad reconocida. Son personas que por alguna u otra razón no son ni de aquí ni de allá en términos legales. A Mauricio Macri le sucede algo parecido en cuanto a la pertenencia social. Está en una especie de limbo de las castas. Para los pobres o la clase media es rico. Pero los empresarios de raza, y mucho más los de doble apellido y alta alcurnia, no lo consideran –ni mucho menos– un par. Ese ninguneo viene de lejos. Lo percibió Mauricio en alguna que otra mirada despectiva en esas edades donde todo se graba a fuego y sólo por ser el hijo del “tano”.Y lo sigue notando, sin confesárselo ni a su analista, cuando quienes tienen que jugarse por el cambio y su proyecto no toman riesgos y lo ponen a prueba poniéndole siempre la vara más alta. Son los suyos (él sí se considera de ellos) los que más lo defraudan. Cuando retrasan las inversiones, cuando suben los precios, cuando le reclaman apurar los tiempos.

Como en todo hay excepciones. Y Marcelo Mindlin, el flamante comprador de Iecsa, la constructora del primo de Mauricio, es una de ellas. Macri y Mindlin se respetan mutuamente. Quizá por eso, el mercado apuesta desde el año pasado a que Mindlin sea uno de los empresarios que más crecimiento patrimonial tenga en esta era macrista. Y por lo que se ve, no se equivocan…

Ahora bien, el establishment no juega su emocionalidad en los negocios. Y más que subirle la vara, están esperando que Mauricio ponga segunda y sea coherente con su filosofía y austeridad. Claramente el Gobierno profundizó el déficit fiscal, planea tolerar el dólar en su actual cotización y se sostiene con crédito externo e interno.

A esto se suman las provincias en un año electoral. Y por más que Macri quiera cerrar el grifo ya está sufriendo advertencias: hay gobernadores que planean emitir cuasimonedas… Una herramienta de por sí desestabilizadora en términos políticos y desde ya económicos.

De alguna u otra manera, los hombres del poder real le reclaman a Mauricio que vuelva a ser el famoso “Cartonero Báez”, apodo con el que Diego Maradona lo bautizó en su paso por Boca Juniors.