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Sociedad / 3 de marzo de 2018

Matías Garfunkel volverá a Argentina para enfrentarse a la Justicia

El empresario radicado en Miami irá a juicio por el contrabando de obras de arte que, además, estaban embargadas. La primera causa de varias que tienen al ex dueño del Grupo Veintitrés en la mira.

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En Miami. El empresario se radicó en Estados Unidos hace casi dos años.

Con bajo perfil, tras casi dos años de exilio por propia voluntad en Miami y alejado de los millonarios negocios que hizo al calor de la década ganada, Matías Garfunkel (44) será sometido a un juicio oral. El ex socio de Sergio Szpolski en el disuelto Grupo Veintitrés no acudirá a la Justicia por las causas que lo involucran en el vaciamiento del extinto conglomerado de medios, sino que el empresario deberá responder por los delitos de contrabando y peculado.

El caso comenzó luego de que un ex abogado de Garfunkel, Adolfo Verra, le iniciara acciones para cobrar sus honorarios y le trabara un embargo sobre obras de arte que el millonario tenía en su casa de Belgrano. Poco después, esas piezas aparecieron en una subasta en la tradicional casa Christie’s de Nueva York. De esas obras, dos fueron vendidas: la escultura “Deux Tapirs Face a Face”, perteneciente al orfebre Rembrandt Bugatti y una cómoda “Vautheret” de Emile Jacques Rullmann. El óleo “The painted bridge”, de Russell Flint, también fue ofrecido aunque no encontró comprador. A través de la investigación, se pudo dar cuenta de otra obra que, aunque no estuvo embargada y se vendió en 2012, tampoco fue declarada en la Aduana: la mesa “Modelo Coleccionista”, también de Emila Jacques Ruhlmann. Este objeto tuvo un precio de mercado superior al medio millón de dólares.

Con la comprobación de que las obras no sólo habían sido vendidas, sino que además ya no estaban en el país, la causa pasó del fuero civil al penal económico para poder determinar si Garfunkel había cometido los delitos de malversación de fondos públicos, por vender bienes embargados, y contrabando, por trasladar las piezas a Estados Unidos sin cumplir los pasos correspondientes en AFIP y la Aduana.

Investigación. “Tengo perfectamente probado que Matías Garfunkel es responsable por los delitos que lo procesé”, había explicado a NOTICIAS el juez Gustavo Meirovich, a cargo del Juzgado en lo Penal Económico N°8, cuando dictó el procesamiento en octubre de 2016. Ahora, un año y medio después, el juez decidió cerrar la instrucción y llevar al banquillo al otrora empresario mediático. “La causa es muy sólida. Las pruebas recolectadas son muchas y una investigación que empezó sólo porque vendió obras embargadas que tenía bajo su custodia terminó dejando al descubierto maniobras de contrabando”, explicaron a este medio fuentes cercanas a la causa.

Según la investigación, que requirió la colaboración de la Justicia uruguaya y estadounidense, las obras embargadas (pero que Garfunkel seguía teniendo bajo su custodia), habrían salido del país de manera ilegal hacia Uruguay y de ahí, a Estados Unidos, donde ingresaron de manera legal como oriundas de Uruguay.

Sin embargo, esta triangulación por la cual Garfunkel logró sacar cerca de un millón de dólares en obras, fue descubierta y ahora está acusado no sólo de peculado, sino también por contrabando que, de acuerdo con lo que suceda en el juicio, podría recaratularse como agravado, delito que prevé entre 2 y 10 años de prisión. “Seguramente habrá un acuerdo y no termine en prisión, pero le pueden embargar todo”, grafican fuentes cercanas a la causa. Es que insisten en señalar que la investigación es muy sólida y que las explicaciones que brindó Garfunkel las dos veces que vino a declarar, no hicieron más que dejarlo en evidencia. “Una de dos: o es un tonto o se creyó que la Justicia nunca lo iba a investigar. Me inclino a pensar lo segundo”, dice una fuente policial que participó de la investigación. Es que nadie se explica cómo fue capaz de vender públicamente algo que estaba embargado. “Es inconcebible. Nunca había visto algo así. Es cuestión de entrar a las páginas de estas casas de subastas para ver cuándo y en cuánto dinero se vendieron obras que él tenía bajo su custodia pero embargadas”, resume un investigador.

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Acumulación. Mientras sigue el avance de la causa desde Miami, Garfunkel ya comienza a delinear cuáles serán sus pasos a seguir. De ratificarse una condena en su contra, la pena que le cabría sería excarcelable o llegaría antes a un acuerdo. Pero así y todo, el embargo por 30 millones de pesos seguirá vigente y además deberá responder económicamente de acreditarse el contrabando.

Por otro lado, tendrá que hacerle frente a otra causa en su contra. La denuncia impulsada por el titular de la AFIP, Alberto Abad, contra él y su ex socio, Sergio Szpolski en la que se los acusa de haber evadido los aportes laborales de los trabajadores de Grupo Veintitrés. De acuerdo con la presentación, las empresas del grupo retenían los aportes previsionales de sus empleados en relación de dependencia pero no los depositaban. Con estas maniobras, habrían evadido alrededor de 85 millones de pesos.

Con el mismo hermetismo con el cual Garfunkel sacó del país obras de arte, las causas en su contra avanzan. Habrá que esperar a ver de qué manera les hace frente.

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